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Cartas a la Columna

Actualizado el 22 de marzo de 2014 a las 12:00 am

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Zonas peatonales

Parqueos clandestinos

Cuando visito el centro de San José, y camino por nuestras zonas de uso exclusivo de peatones, tales como parques, aceras, bulevares, o simplemente los caminos de las zonas verdes, me pregunto: ¿Estas zonas son para disfrute de los costarricenses, para los costarricenses y por los costarricenses? Pues creo que no, porque siempre a cualquier hora del día, o de noche, principalmente al frente de la estación de ferrocarriles, en Barrio la California, no solo en el parquecito que está al frente, sino también la acera al otro lado de la calle, o en el bulevar que va al parque Nacional hacia los Tribunales, todas estas áreas se han convertido en zona de parqueos. El bulevar de la avenida central, es tomado por los policías que viajan en vehiculo. Todos estos lugares son utilizados por conductores, como parqueos personales, muchas veces ni siquiera el peatón, puede transitar libremente, por el temor de que lo atropellen.

Donde esta la Municipalidad de San José, o los inspectores de tránsito, o es que no es importante y por ende como dicen los franceses, dejar hacer dejar pasar. Por favor pongamos las barbas en remojo, y no solo conducir en estado de embriagues o correr a alta velocidad debe ser sancionado.

Melber Corrales E.

San José

Decepción de aficionado

Fue un relajo lo de las entradas al juego Costa Rica-Italia. El martes 18 de marzo compré dos entradas por Internet para ir a apoyar a las muchachas de la Sub-17. Quería llevar a mi sobrina que venía desde Guápiles para ver el partido. Llegamos a las 7 p.m. al Estadio Nacional con el papel de la compra electrónica a pedir las entradas en la taquilla; sin embargo, para mi sorpresa y la de miles de fanáticos, no había nadie encargado de validar estas entradas cibernéticas. En vez de dar ese servicio, la gente de Seguridad nos dijo que debíamos ira al Servimás del antiguo Yaohán.

Todavía con la esperanza de ver el juego como lo habíamos planeado, tomamos un taxi para ir a recoger las entradas y, para nuestra sorpresa, cuando finalmente llegamos cerca de Servimás, a las 7:30, la fila para retirar las entradas era de 400 metros... ¡Qué decepción y qué desorden! Perdí el dinero de las entradas, del parqueo, la gasolina y lo peor es que perdí la ilusión, y tuve que devolverme a mi casa a ver el partido por televisión.

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Joaquín Barnard

San José

Enojada con CITI

He estado haciendo gestiones ante el supervisor de Cobros del Banco CITI de La Uruca para solucionar un problema con mi información crediticia; sin embargo, este señor y el CITI Bank, en general, no quieren ayudar de manera correcta, a pesar de su responsabilidad en los errores cometidos: solo entregan documentos que los demás bancos rechazan. Me mancharon ante la Sugef, a pesar de que desde octubre del 2013 no tengo deudas con este banco, y donde el último pago realizado en ese mes aparece aplicado hasta diciembre del 2013. Desde el 2012 no volví a recibir estados de cuenta, y al solicitar un historial por el pago de mi tarjeta crédito, me dicen que por un error del sistema no me pueden dar información de mediados del 2012 hacia atrás. Pésima entidad.

Yislania Carvajal Porras

San José

Chofer irresponsable

En una carta publicada en días anteriores, firmada por el señor Carlos Vallestero Vargas, esta persona acusa al señor Carabaguíaz de irresponsable y de tener “trencitos del siglo XIX”, además de la falta de agujas y otros sistemas de seguridad. Aquí el único irresponsable fue el chofer del vehículo que golpeó el tren: no hizo el alto como es su obligación (parar, ver, oír y no adelantar antes de la línea férrea). En estos casos, la ley debería castigar al chofer y no solo ponerle una multa, sino hacerlo responsable del pago de los daños, quitarle la placa a su vehículo y castigarle la licencia de conducir, por lo menos, por un año. Si el chofer está sordo, ciego y no respeta el paso del tren, no debería estar manejando.

Rafael Zamora Bonilla

San José

Tren ruidoso

La contaminación sónica que provocan los pitos del tren a su paso es increíble: causa estrés, depresión y ansiedad. Estos trenes pasan por las comunidades cada 15 minutos sonando sus pitos excesivamente. Su función, que consiste en avisar su paso está más que comprobado que no funciona debido a la cantidad de accidentes en los cruces. Ya es hora que pongan agujas y barreras en cada cruce; además, el Ministerio de Salud debe intervenir y evitar esta dañina contaminación.

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Edwin Murillo Marín

Tibás

Alumnos sin agua

Desde hace quince días, los estudiantes del Liceo del Sur y de la escuela Omar Dengo, así como los habitantes de Sagrada Familia y Barrio Cuba, vienen sufriendo por la falta de agua y por ende de la suspensión de lecciones, desde las 9 de la mañana cortan el servicio y no regresa sino hasta las 12 de la noche, todo esto ocurre sin previo aviso y sin camiones cisterna que colaboren. Aparte de ello, el Liceo del Sur no cuenta con tanques de almacenamiento de agua, ni con un encargado de mantenimiento, ni cuenta con una junta administrativa completa; además, los hidrantes sin agua en caso de un incendio. Hacemos un llamado al ministro de Educación, al ministro de Salud y al AyA para solucionar el problema lo antes posible.

Jorge Villalta Mora

San Francisco de Dos Ríos

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