Opinión

Cartas a la Columna

Actualizado el 16 de diciembre de 2013 a las 12:00 am

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Cliente enojado

Cambio de mecadería en tienda

En días pasados, visité la tienda Skechers, en la avenida 2, con la ilusión de buscar un par de zapatos deportivos para mi hijo, quien se está iniciando en el atletismo. El problema vino a raíz de que el vendedor, me dijo: “llévese con toda confianza estos tenis, y si a su hijo no le quedan bien, me los trae de vuelta y yo se las cambio por la talla correcta”. Sin embargo, al día siguiente, cuando regresé para cambiar los zapatos por otra talla pues no le quedaron a mi hijo, para mi sorpresa y enojo, encontré una actitud negativa de parte del administrador quien se negó a cambiarlas, a pesar de que le señalé al vendedor que me hizo la promesa de canje (por supuesto, al verme, este se hizo el desentendido). Señores: a todos nos cuesta ganarnos el dinero para comprar en estas tiendas y no es justo que no nos cumplan estos ofrecimientos solo por el afán de vender sin importar la satisfacción del cliente.

Randall Araya

Heredia

El valor de Mandela

La grandeza de Nelson Mandela se derivó de su autoconvencimiento y la tenacidad que le permitieron doblegar los barrotes de la prisión al cabo de veintisiete años de reclusión. En Costa Rica, observamos el derecho al voto con mucha naturalidad, gozamos de la facultad de designar a los gobernantes en un marco de libertad regulada por el Tribunal Supremo de Elecciones, que funge como árbitro respetado por los partidos y los votantes. Pero, en muchas latitudes, ese derecho ha tenido que ser labrado con sufrimiento y violencia en vista de la segregación racial o de las dictaduras empotradas como las que azotaron durante décadas a las naciones africanas. Mandela creyó que cada una de las personas tenía derecho a un voto sin discriminaciones étnicas. Al fin y al cabo, todos los seres humanos hemos sido creados iguales y merecemos los mismos derechos.

Sergio Solano Céspedes

Los Yoses

Soltería perjudicial

El pasado 6 de diciembre recibí la llamada de una mujer que dijo representar a la Campiña Country Club. Me ofreció cuatro entradas al complejo completamente gratuitas. Luego de haberme explicado todos los detalles, preguntó si estaba casado, y si tenía novia o hijos, a lo que respondí que no. Después de mi respuesta, la mujer dijo que, entonces, no procedía la regalía porque la Campiña es un club familiar. Asumió la joven en mención que yo no tenía familia, pero lo cierto es que nunca me preguntó si yo tenía madre, padre o hermanos, sobrinos… Ellos también forman una familia. No entiendo por qué esta discriminación a los solteros. ¿Es que no somos potenciales clientes?

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Randall Delgado Alvarado

Pavas

Presas enel Guayabal

Me solidarizo con la carta del Sr. Juan Pablo Rodríguez, publicada en La Nación, en días pasados. Por favor, que alguien expliquequé pasó en el Guayabal y por qué sigue cerrado el paso después de de dos meses. Si ya era un caos entrar a Heredia antes de ese cierre, ahora es sencillamente imposible.Le solicito que algún medio de comunicación, ya sea escrito, radial o televisivo investigue qué se está haciendo para solucionar ese problema y para cuándo está previsto reabrir el paso. Les estamos muy agradecidos.

Ana Rivera Alvarado

Heredia

Mala información

El pasado 1 de diciembre, acompañé a mi hijo al Sony Center ubicado en Multiplaza Escazú, donde adquirió un PS Vita y un juego Fifa 2014. Consultamos a los vendedores que nos atendieron si dicho juego contaba con la narración en español latinoamericano y ellos, con un 100% de seguridad, afirmaron que sí. Sin embargo, la sorpresa fue cuando llegamos a la casa y probamos el juego, pues nos dimos cuenta de que venía en “español de España”. La impresión que me da es que estos jóvenes no son buenos asesores o que simplemente dicen lo que sea para vender.

Raimundo Vega

San José

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