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Cartas a la Columna

Actualizado el 11 de febrero de 2013 a las 12:00 am

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Indignación con el 911

RESPUESTA INADECUADA ANTE CASO DE ROBO

El sábado 26 de enero, en la noche, frente a mi casa en Gravilias de Desamparados, nos robaron el carro de mi hijo. Llamé al 911, se me dijo en el mismo instante que a nivel nacional lo sabría toda la Policía, que de inmediato me fuera al OIJ. Una hora después me apersoné a la Policía de Proximidad de Gravilias y me informaron de que nunca recibieron tal llamado. Llamé de nuevo al 911, me comunicaron con la delegada del Ministerio de Seguridad destacada allí, y me dijo que sí lo habían hecho, pero que el protocolo era que la información la recibían solo las patrullas que están en movimiento, y me cerró el teléfono. Volví a llamar exigiendo me comunicaran con el superior de Fuerza Pública allí destacado y me ofreció informar de nuevo lo que nunca se dio. En ese momento había 5 patrullas estacionadas en ese plantel de Proximidad de Gravilias. Como nunca llegó la comunicación del 911, el oficial de guardia de mala manera nos tomó los datos en una simple hoja en manuscrito, o sea, sin poder yo pedir un recibido. Ya habían pasado dos horas, así ya el carro estaba supongo a 80 o 100 km de mi casa. Pagamos en el recibo telefónico al 911 para recibir un trato justo, además de impuestos sin recibir una retribución del Estado.

Hernán Araya Artavia

San José

Aumento insuficiente

En La Nación del sábado 26 de enero del 2013, la Junta Directiva de la CCSS manifiesta que aprobó el aumento correspondiente al primer semestre del año 2013 por 1,84%, con el propósito de mantener el poder adquisitivo de las pensiones. El gerente de Pensiones, José Luis Quesada, indica que el aumento se fundamenta en los estudios actuariales correspondientes. ¿A quién quieren engañar? Lo que hicieron fue aplicar el decretazo del gobierno de la presidenta Chinchilla. Esperaron a que el Gobierno se burlara de los sindicatos para aplicar el porcentaje del aumento general. La Caja tiene su propia ley. ¿Por qué tiene que seguir al Gobierno Central en materia de ajustes de pensiones? Los pensionados no tenemos sindicatos que nos defiendan. No tenemos pluses ni anualidades.

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Frank Gutiérrez Gutiérrez

San José

Urge cambio de ruta

En la vía por EPA, Tibás, no es posible tomar un bus porque el que va a Cuatro Reinas entra por el centro de Tibás. Para salir en la noche, los empleados tienen que ir hasta la calle principal y en ese trayecto ya han asaltado a varias personas.  ¿Sería posible que la empresa encargada de estos buses cambiara la ruta por EPA, o sea, del cruce a La Nación al oeste, entra en Cuatro Reinas y salir por la misma ruta a San José, máxime que ya van a abrir el centro comercial contiguo a EPA? También se beneficiarían personas que viven en los apartamentos que están en Colima y los que visitan Palí.

Rafael Zamora Bonilla

B.º México, San José

Vigilancia en parque

El Parque de Niños del barrio El Arroyo de Alajuela, Estercita Castro, quedó sin la vigilancia. Es un parque cerrado. Este era seguro para los usuarios, los niños y los padres de familia. Antes, sin la vigilancia era un centro de drogadictos habituales, y de parejas que se dedicaban a tener relaciones sexuales. Creemos que se vuelven a reproducir dichos hechos ahora que no hay vigilancia . Además, al frente del parque hay una parada de autobuses de varios destinos en la cual, especialmente en la noche, se dan asaltos muy frecuentemente. Para el año 2013 había un presupuesto por parte de la Municipalidad de Alajuela en el orden de los ¢13 millones para seguridad y vigilancia, el cual, misteriosamente, desapareció, sin que existiera una explicación razonable, por lo cual nosotros pedimos la reposición de dicho dinero pues este pertenece a los contribuyentes de esta comuna. Son muchos los parques infantiles que han subsistido porque las comunidades están vigilantes.

Carlos Alberto Herra Guillén

Alajuela

¿Y la ley del talión?

Todas las mañanas, antes levantarme, pido, vehementemente, que mis pensamientos y conductas estén fundamentadas en buenos principios y valores espirituales. Este sábado, mis propósitos se mantuvieron hasta que leí, en La Nación, cómo a un pobre perro lo dejaron ciego, el cual anduvo varios días en la calle en esa condición lamentable. Pensé que ese acto tan abominable solo merecía que les hicieran lo mismo a quienes lo cometieron. Que solo merecían vivir la sentencia bíblica, “ojo por ojo, diente por diente”. Espero que el autor o los autores –según la médica veterinaria, deben haber participado en el acto criminal varios sujetos–, de tal hecho inhumano aparezcan y en la ley humana encuentren un castigo que corresponda al delito. Ayer me enteré de que ya murió el perro. Sin duda, tal hecho histórico quedará como referencia, junto a los toros, gallos y lagartos que han sufrido a manos del “Homo sapiens”.

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Carlos Masís Acosta

Cartago

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