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Cero Poses con Mauricio Corrales: “Mis palabras son como salvavidas”

Actualizado el 10 de noviembre de 2013 a las 12:34 pm

Uno de los motivadores más populares y seguidos del país revela cómo sus decisiones de vida lo han llevado a compartir palabras de aliento con aquellas personas que más lo necesitan.

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Cero Poses con Mauricio Corrales: “Mis palabras son como salvavidas”

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Mauricio Corrales. Eyleen Vargas

Hace nueve años la situación se complicó tanto para Mauricio Corrales Ruiz, que agarró la maleta y se fue a la tierra del Tío Sam a buscar un mejor futuro.

Lo anterior es una ironía en un hombre que solo diez años antes, oteando la ciudad de San José desde Aserrí, le espetó al mismísimo Tatica Dios que estaba dispuesto a conquistar el mundo.

No pasaba necesidades extremas ni aquí ni allá, pero la plata no alcanzaba y su sueño de ser un motivador a tiempo completo no cuajaba, pese a que entre los 30 y los 40 años lo intentó por todos los medios.

La aventura en tierra estadounidense trabajando en construcción, apenas le duró unos meses, cuando su esposa Marjorie Vargas le dijo que Édgar Silva, del programa Buen Día lo andaba buscando.

“Édgar me preguntó qué estaba haciendo allá y me ‘cagó’ todo por haberme ido, me dijo que tenía mucho talento, que nada hacía allá, que me viniera, por dicha le hice caso porque me ha ido muy bien”, rememora este desamparadeño nacido en Ciudad Quesada.

Eso fue a los 40 y hoy a sus 49 años, Mauricio es uno de los motivadores más conocidos del país. Una vez al mes va como invitado de Édgar Silva, tiene el programa Sí se puede en Radio Columbia de 10:30 a 11 a.m., de lunes a viernes, y recorre el país llevando una voz de aliento a moros y cristianos.

Los treinta le trajeron una crisis existencial, ¿por qué tan temprano?

Sentía un vacío tremendo, me había equivocado en todo lo que no hay que equivocarse, como hombre, padre, esposo, ser humano. Desde carajillo he sentido una atracción por Dios y por la persona de Jesús, que es mi héroe, ese sí es un “mae” de verdad, que le cambió la historia al mundo, su mensaje es demasiado, nunca pintó, ni escribió, ni tenía pedigrí, ni plata y aún así todavía tiene al mundo de cabeza.

El recuento de los daños me hizo reflexionar: una mujer infeliz a la par, yo infeliz, “agüevado” de tener que pasar mi vida trabajando para otros, porque como me casé tan joven (17 años) me hice viejo más rápido, yo a los 30 me sentía de 70, que no había hecho nada, de manera que la crisis que a otros le da a los 40 y tantos, me dio empezando los 30.

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¿Y qué pasó?

En ese tiempo nació mi hija Valeria (actualmente 19 años), el doctor me dijo que tenía una enfermedad y yo tenía como 17 años de hablar con Dios, enojado con él, pero ese día le dije: “Señor perdóneme que le hable por necesidad, pero si usted me sana a la chiquita, yo le entrego mi vida para que haga lo que le dé la gana”. Estaba solo sentado en la banca del hospital, fue la oración de un papá urgido de un milagro.

¿Llegó el milagro?

No sé cómo explicártelo pero así pasó y eso fue lo que me hizo entrar en depresión, me golpeó muy profundo, tanto que seis meses después mi mamá y mi esposa me llevaron donde un psicólogo y pastor que me hizo una oración en la que me dijo: “yo no sé si me va a creer o no, pero tengo un mensaje de Dios y dice que usted hace seis meses estaba en la banca de un hospital y que hizo un trato con él, ¿qué pasó con el trato?”…

¿Cómo reaccionó?

Yo nunca fui de creer en esas varas, pero ese día caí sentado y llorando, era imposible que ese pastor supiera eso, no se lo había comentado absolutamente a nadie. Me entraron muchas dudas y me metí en un hueco más profundo, le dije a Dios: ‘si me va a hablar hábleme sin usar a nadie porque no quiero intermediarios’”.

Delicadito el muchacho…

¡Ah sí delicadito! pero creo que Dios sí me comprendía, un día a las cinco de la mañana rezando todo lo que me sabía, buscando a Dios desesperadamente, le dije: “entiendo que no me querrás responder porque soy cualquier ‘patas vueltas’” y ese fue el día más maravilloso de mi vida, porque no te puedo explicar cómo ni por qué, pero estoy convencido que ese día él llegó a mi cuarto donde lloraba y me decía: ‘vos sos especial, te tengo para algo especial’”.

¿Cómo se oye una voz de esas?

Es como una intuición, el diccionario dice que es información que entra en el espíritu sin pasar por la mente, uno no la oye pero como que te soplan las palabras por dentro, como si alguien te hablara.

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¿No será autoconvencimiento…?

Nooooo, porque uno conoce las voces de uno, tengo identificada la de pendejo, la de víctima, la de héroe, la de imbécil.. y no era ninguna de esas.

¿Y cuál es la que habla más fuerte?

La del ego, que es la más deformada pero yo sabía que aquella era la de Dios porque nunca me iba a decir cosas, como que soy valioso o especial, porque justamente el ser humano tiende a creer todo lo contrario, nos encanta oír esa basura.

Así pasó el tiempo, estudié teología para tratar de conocer más de Dios, hice mil experimentos, busqué mil grupos, pero no era en la iglesia ni en grupos religiosos, Dios tenía para mí al país entero y más allá.

¿Algún pastor o sacerdote le ha reclamado por no ser ni de aquí ni de allá?

No, porque lo mismo lo hubieran dicho a Jesús, él era judío, cumplió con las leyes pero no era judío de religión, el mensaje que trajo es universal. Yo nunca me he salido del mensaje de respeto, tolerancia y solidaridad, eso lo oye el chino, lo mismo que el judío, el ateo o quien sea.

El motivador no se considera un santo, por lo que, como él mismo dice, no oculta sus experiencias de vida, ya que esto puede ayudar a otros.  | EYLEEN VARGAS
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El motivador no se considera un santo, por lo que, como él mismo dice, no oculta sus experiencias de vida, ya que esto puede ayudar a otros. | EYLEEN VARGAS

¿Cuál es la verdad que no le gusta oír a la gente?

La que le hace ver mal, porque es la voz del ego, a menos que uno lo tenga dominado.

¿Será por eso que a los seres humanos nos cuenta tanto relacionarnos?

Claro, desde los tiempos de Adán y Eva es así porque estamos desconectados del amor, nos domina el miedo que es hijo del ego.

¿Como expía sus pecados de manera que sirva para ayuda a otros?

Todo lo que enseño o hablo lo he pasado por mi colador, cuando yo digo que una mula es negra es porque tengo los pelos en la mano. Si le digo a alguien que el egoísmo es malo es porque me ha destrozado la vida, si digo que la mentira es dañina es porque sé el efecto que hace en una relación, cómo destruye y denigra una persona, por eso mi trabajo es fácil, porque hablo de lo que la gente ya sabe.

La frase “yo perdono pero no olvido”, ¿es válida?

Sí porque uno nunca olvida lo que está registrado en el cerebro, pero si lo que quiere decir es que recuerda aquel pasaje traumático sin dolor, sin que ya no le “joda” el presente, es muy distinto.

¿Y alguna vez su esposa le ha aplicado esa frase?

Vieras que ahora más bien hago chistes de mis infidelidades delante de mi esposa.

¿Cómo se lo toma ella?

¡Ah se ríe!, es que antes de eso me “cangureraron” (echaron) tres veces de la casa y para recuperar la confianza de una mujer, primero uno tiene que volverse confiable y lo segundo, entender que ya no depende de uno sino de ella si decide o no confiar en uno. Y parece que algo vio en mí que decidió volver a confiar, yo cambié no para que me perdonara ni para volver con ella, sino porque necesitaba ser un tipo de verdad, el resto es ganancia.

¿Y cómo es que uno puede burlarse de algo tan hiriente como una infidelidad?

Cuento mis historias de mis mentiras y lo hago con humor o más bien como yo le digo “humortivación” y la gente se ríe porque aprende, porque es etapa superada. Yo en lugar de esconder el rabo que tengo, lo pongo por delante para que me lo majen.

¿Una infidelidad es un accidente o un acto premeditado?

Un acto totalmente premeditado, un accidente es que de repente te peguen una pedrada en la frente, pero vos de repente no amanecés en la cama con una mujer, eso hay que palabrearlo, hay que invertir, hay que mentir…

¿Cómo se vacuna para que los males ajenos no lo invadan?

No hay vacunas, solo se aprende a usar la información, San Pablo tiene un dicho perfecto: “tómenlo todo y quédense con lo bueno”. Antes me cargaba mucho, pero aprendí a no distraerme con los males ajenos, no es que uno se vuelva inmune, sino que se aprende a manejar la información.

¿En usted aplica aquello de ‘médico cúrate a ti mismo?’

Cuando me siento muy mal voy donde el carpintero (Jesús), la gente ha visto que me curo a mí mismo, una cosa es oír a un religioso hablar sobre el adulterio, pero si nunca ha sido adúltero no sabe de lo que está hablando, por eso me da risa cuando un cura habla del matrimonio porque no sabe lo que es eso, o cuando hablan de educación sexual.

Lo más difícil que me ha tocado hacer, es ser dueño de mí mismo porque estamos hechos para el desorden, los excesos.

Siendo un hombre de fe, ¿cuán dependiente es de las cosas materiales?

Si mañana me echan de la casa solo me llevo mis libros y mi ropa.

Mauricio Corrales afirma que en su casa solo habla cuando tiene que hacerlo, pues una de las cosas que más disfruta es el silencio.   | EYLEEN VARGAS
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Mauricio Corrales afirma que en su casa solo habla cuando tiene que hacerlo, pues una de las cosas que más disfruta es el silencio. | EYLEEN VARGAS

Viéndolo de reojo se nota la ropa de marca que usa (Lacoste), ¿considera que lo pueden malinterpretar por hablar de Dios vistiendo ropa cara?

Puedo prescindir de ella porque esto es parte de la empresa, yo soy la empresa, la imagen, no es lo mismo que llegue con una camisa de estas a un banco que a un depósito de materiales. Parece contradictorio, no me gustan las cosas, pero las pocas cosas que tengo trato de tenerlas buenas y de calidad.

Yo sé lo que es ir a Palí con una calculadora y al Automercado sin calculadora y sé lo que es ir a París e Israel en primera clase, y también lo que es haber deseado montarme en un avión y no haber podido ni siquiera pasar al frente del aeropuerto. Lo importante es alabar a Dios con comida y sin comida, con plata y sin plata.

A usted se le conoce como motivador, impulsador de seres humanos, pero usted ¿cómo se presenta?

Motivador me bautizó Lizeth Castro cuando me llevó al programa Así es la vida . Cuando a Juan le preguntaron quién era, dijo ser una voz del desierto, así que yo me defino como una voz del siglo XXI.

Cuando Dios le habló a Moisés y le pidió que llevara su mensaje, Moisés le dijo que él ni sabía hablar, usted me cuenta que una vez mientras contemplaba San José desde Aserrí, sintió el mismo llamado. ¿También le dijo a Dios que ni sabía hablar?

El cantante quiere cantar, el pintor quiere pintar y el hablador quiere hablar, si mi don fuera el de cantar lo haría, pero lo mío es hablar, el asunto es que hay que creérsela que es lo difícil. Dios me dijo: “usted es muy valioso” y yo le dije “¡demuéstremelo!”, entonces Dios me dijo vea la cruz, eso fue por usted…y con eso me golpeó.

¿Cómo detecta que alguien anda con algo entre pecho y espalda?

Cuando uno está en esto aprende a oír aunque no hable, el ser humano se expresa el 60% de las veces con el cuerpo, mi trabajo es la gente, por eso nunca le pondré atención a un perro aunque los amo, ni leo algo que sea de perros, yo invierto mi tiempo leyendo sobre personas porque son con las que trabajo y no es por jugar de héroe, pero nací para ayudarles a las personas, nací para servir.

¿Qué es lo que más nos “come” a las personas?

Es un virus de cuatro cabezas: el miedo, la pereza, la ignorancia emocional. Hay gente que se muere o vive, sin darle rienda suelta al artista, deportista o lo que sea que lleve por dentro.

Pero sobre todo nos mata la anomia, o sea el desorden interior, al ser humano le dan oro y lo cambia por barro, lo bueno lo ve malo y viceversa, por eso es que existen lugares como la Unidad de Trauma del Hospital de Niños, donde llegan bebés de ocho meses con las costillas quebradas, por el desorden que un cabrón tiene por dentro.

Usted usa un lenguaje muy coloquial, digamos que tirando a pachuco, ¿le ha generado problemas eso?

Es mi sello característico, hablo como tico, coloquial, lo que pasa es que es más fácil hablar enredado porque nadie lo entiende, si quiere hacer algo fácil use palabras de domingo, pero viera qué difícil es hablar de igual a igual porque la gente te está entendiendo, entonces, hablar para que te entiendan es más complicado.

¿Teme que como voz en el desierto su mensaje se lo lleve el viento?

Lo bonito de esto es que probablemente algún día alguien necesitado se agarre de un salvavidas que uno lance, si uno va por la playa y puede salvar una tortuga es genial aunque mil se mueran, es igual con las personas. Es que hay gente que habla para “cagarse” en otros, para humillar, para controlar, pero quien habla para hacer el bien, en el idioma que lo haga y bajo la bandera que sea, está sembrando, yo soy uno más, se necesita al pastor lo mismo que a Francisco en Roma, además de que este Papa es genial, se parece tanto a Jesús…

¿A pesar de que tiene bandera?

No, él no tiene bandera, cuando Francisco fue a Brasil lo que dijo al llegar, para cualquiera que sepa de texto bíblico, sabe que usó las palabras de San Pedro cuando curaba al paralítico en el pórtico de Betesda: “no tengo ni oro ni plata, pero lo que tengo te doy; a Jesús, levántate y anda”. El Papa llega a Brasil y dice no traigo ni oro ni plata, lo que traigo y les doy: ¡a Jesús!, es el mismo discurso del Evangelio, por eso es que está ganando tanta credibilidad, acaba de destituir a un obispo que llevaba una vida ostentosa. Tenga por seguro que el Francisco no lleva la bandera de la Iglesia en la mano, sino la de Cristo.

Siendo tan hablantín, ¿cómo hace en la casa?, ¿quién le pone el tapón?

Solo hablo cuando tengo que hablar, la mayor parte del tiempo aunque no me lo crea, paso callado, me encanta el silencio pero cuando me ponen a hablar ¡las palabras se me desbordan mae!, fluyen, se vuelven poderosas, son amigas mías, una palabra transforma a una nación al igual que puede meter a una persona en un infierno interior.

¿Pero en su casa cómo es la cosa?

Yo trato de que siempre que abro la boca, sea para hacer depósitos en la cuenta bancaria emocional, si voy a decir algo que sea para que la gente se sienta bien, porque también podría humillar a un ser humano y hacerlo sentir siete grados bajo perro…porque sé usar las palabras para bendecir y para maldecir.

En mi casa paso jodiendo la vida, cuento chistes, invento tonterías, es como estar de vacaciones.

¿Cuándo usó por última vez una palabrota sin fines motivacionales?

Un día de estos me fui en un hueco tan violentamente que la mamá de todos los que tienen que ver con carreteras en el país, tienen que haberme oído, pero fue un “putazo” de esos que salen del alma, marca diablo.

Eso sí, nunca más volví a usar palabrotas para hacer sentir mal a un ser humano, aunque te aclaro que ahí están guardadas y si uno no se cuida pueden volver a salir, es cuestión de que alguien apriete el botón, porque uno no está exento de pelarse el rabo en cualquier momento.

“Si van a hablar de adulterio de una vez les digo que soy profesional en el tema, pero también sé que uno puede cambiar”

¿Se ha visualizado por si eso llega a ocurrir?

Sí claro, no hace mucho se me atravesó un carajo en moto muy, muy mal y uno con el galillo que tiene le solté un: ¡diay pedazo de animal!

El mae se devolvió y me dice: ¿usted no es el motivador de la televisión?, yo le dije ¡sí!, ¿y eso le quita lo animal? El chavalo me dice que no y me da la razón, yo le dije ¡perdonáme güevón!, fue solo una reacción, pero si seguís así no vas a durar mucho, porque si no te cuido en esta te atropello y te mato, entonces ¿prefiere una madreada mía o estar en el hospital?

Al final no paso nada y nos sirvió a los dos para reflexionar, nos puede pasar, aunque sos una persona cualquiera, no sos cualquier persona, eso es lo que hay que aprender, no soy santo.

A pesar de que la gente lo pueda ver así…

Hay gente que te puede idealizar mal, un día de estos un señor me criticó por andar mal vestido según él. Yo ya entendí que hay gente que te quiere y no, que hoy no me soportan pero que mañana puede que me amen y a la inversa.

¿Qué sello personal impregna cuando conoce a una persona?

Me gusta abrazar estrechando el lado izquierdo porque ahí está el corazón, es rico. Sin embargo, lo que más me interesa es arrancarle una sonrisa a la gente, porque cuando están en un momento difícil si logran reírse, es como prender una luz en la oscuridad.

¿Recuerda cuál fue el último milagro que dio y que recibió?

El milagro lo recibo todos los días: la vida con todo y sus imperfecciones, el milagro que di, que en realidad no fui yo sino Dios, fue hacer sentir bien a alguien, ¿cuánto vale que una persona que se siente mal recupere la felicidad y la paz?

Me ha pasado que llego a un lugar y los maes me dicen: yo a usted lo odiaba, pero un día dijo una vara que me sacó de un hueco y ahora lo quiero y lo respeto, para mi eso es más grande que si alguien en silla de ruedas se levante y camine.

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