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Actor falleció tras una prolongada lucha contra el cáncer

Larry Hagman, JR en Dallas: El malo más bueno

Actualizado el 25 de noviembre de 2012 a las 12:00 am

Un día después de Acción de Gracias, falleció quien encarnara al más malévolo de todos los malos de la televisión, JR Ewing, el insoportable magnate de la mítica teleserie Dallas

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El actor estadounidense Larry Hagman no tuvo el final que todos esperaban para su álter ego en la pantalla chica, el malévolo JR Ewing, magnate petrolero a quien muchos querían ver bajo el fuego de su propio hierro.

Todo lo contrario. Hagman, de 81 años, falleció el viernes de un cáncer de garganta, rodeado del cariño de las dos familias que tuvo en vida: la que formó desde hace 58 años con la diseñadora sueca Maj Axelsson, y la del guion de la teleserie que lo hizo famoso, la mítica Dallas.

“Fue una muerte apacible, como él lo deseó”, menciona el comunicado oficial. Muchos de sus amigos de la teleserie estuvieron junto a él cuando exhaló el último suspiro. Entre ellos, Linda Gray, quien interpretó el papel de su esposa en la serie original y en la secuela (2012).

“Le llevaba alegría a todo el que conocía. Era creativo, generoso, divertido, gracioso, cariñoso y talentoso, y lo extrañaré muchísimo. Era una persona original y vivió la vida al máximo”. Esa descripción de Gray dista mucho del personaje que Hagman encarnó durante más de una década.

La teleserie que se echó al bolsillo a millones de televidentes en todo el mundo durante los años ochenta –incluida a la finada reina madre de Inglaterra–, debe en mucho su éxito al descarnado papel de JR: frío, calculador, manipulador... ¡el malo más bueno de todos los de la tele!

Detrás de aquella mirada azul y su encantadora sonrisa brillando bajo el sombrero texano, se ocultaba el diablo en persona. No cabe duda de que el magnate del petróleo JR Ewing sabía manejar a todos a su gusto entre sobornos, chantajes y adulterios, pisándole el cuello a quien fuera necesario para alcanzar el poder.

Allí, precisamente, estaba el secreto de la teleserie, considerada por expertos como la “mamá de la telenovela norteamericana”.

“Creo que después de Dallas es que se han hecho telenovelas muy similares, pero esa teleserie para mí es la primera. También es cierto que a Larry Hagman es mucho más fácil recordarlo por esa teleserie, pero también hay que recordarlo por Mi bella genio. Dallas era drama y Mi bella genio era comedia. El trofeo de Hagman es Dallas”, comentó el crítico costarricense de televisión, Óscar Cruz.

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Vida fogosa. En la vida real, el actor se distanciaba bastante del villano que lo hizo famoso. Sin embargo, compartía con JR su gusto por una vida un tanto fogosa.

En una entrevista dada a la revista del diario español El Mundo, cuando cumplió 70 años, Hagman reconoció su gusto por drogas como la marihuana y el LSD, y admitió padecer alcoholismo, enfermedad que lo llevó a ingerir cinco litros diarios de licor.

“Parecía que funcionaba. Tenía éxito en lo que hacía. Era un borracho feliz”, le comentó a Christopher Goodwin en aquella ocasión.

Con el tiempo, el deterioro en la salud le cobró un precio muy alto por esos desórdenes: en 1992, le diagnosticaron cirrosis, y en 1995 tuvo que pasar por el quirófano para un trasplante de hígado tras haberle sido detectado un cáncer.

Hasta ahí llegó el carnaval, cuyo elemento más emblemático fue la bandera en su lujosa mansión de Malibú (California). El banderín decía: “la vida es una fiesta”. Después de aquel episodio, el actor se convirtió en un férreo luchador contra el tabaco, y en un miembro activo de Alcohólicos Anónimos, el cual visitaba una vez a la semana a contar su testimonio.

En la sangre. Larry Hagman nació el 21 de setiembre de 1931 en Fort Worth (Texas). Sus padres se divorciaron en 1936 y fue enviado a vivir con su abuela en Los Ángeles. A los 12 años, se reencontró en Nueva York con su madre, una actriz que se había vuelto a casar y llevaba una exitosa carrera en Broadway.

Después de un año en el Bard College en la ciudad de Annandale-on-Hudson (estado de Nueva York), decidió ser actor.

Antes de Dallas, se hizo famoso en la televisión como un tipo decente en la comedia ligera I Dream of Jeannie (Mi bella genio), difundida por la cadena NBC, de 1965 a 1970. En ella, interpretaba al capitán Tony Nelson, astronauta cuya vida se altera al encontrar a una atractiva genio (la actriz Bárbara Eden).

Fue protagonista de dos comedias que estuvieron poco tiempo al aire, The Good Life (NBC, 1971-1972) y Here We Go Again (ABC, 1973). Su trabajo en el cine incluyó papeles bien recibidos por la crítica en The Group , Harry and Tonto y Primary Colors.

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No obstante, fue su magistral interpretación del detestable JR la que lo llevó a su máximo estrellato. La serie dramática de la cadena CBS sobre el clan Ewing estuvo al aire de abril de 1978 a mayo de 1991.

La frase promocional ¿Quién le disparó a JR?, pensada para generar expectativa en torno a un episodio en el cual JR casi es asesinado, generó una especulación internacional y millones de dólares arriesgados en casas de apuestas.

Cuando fue revelada la respuesta en un capítulo de noviembre de 1980, un promedio de 41 millones de televidentes lo sintonizaron y convirtieron a Dallas en el segundo programa de entretenimiento más visto de la historia, detrás del final de MASH, en 1983.

“Yo sé lo que quiero en la lápida de JR” , dijo Hagman en 1988. “ Debería decir: ‘Aquí yace el honesto ciudadano JR Ewing. Este es el único negocio que perdió’”.

Lo que de seguro se cumplirá es su deseo antes de morir, según compartió con El Mundo: esparcir sus cenizas por un campo sembrado de marihuana y trigo. Esas cosechas, deben servir para cocinar un pastel para unas 200 ó 300 personas, quienes después podrán decir que se han comido un poco de Larry.

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