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Yessenia Reyes, Michael Rubí y Lucía Jiménez tocan la gloria

Bailarines y estrellas a la misma vez

Actualizado el 26 de noviembre de 2016 a las 12:00 am

De los 10 coreógrafos que participaron en la tercera temporada de Dancing with the Stars solo tres llegaron a la gran final de mañana. Conózcalos

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A Yessenia Reyes, Michael Rubí y Lucía Jiménez los une una misma pasión: el baile. Incluso, fue el amor a la danza lo que llevó a este trío a desafiarse a sí mismos y convertir ese talento en el principal medio para ganarse la vida.

Los tres bailarines rompieron esquemas y a pesar de que cuentan con profesiones alternativas que les podría asegurar un futuro mejor, optaron por aprovechar sus épocas de juventud para deslumbrar con sus pasos en escenarios nacionales y foráneos.

Reyes, Rubí y Jiménez son los tres coreógrafos finalistas de Dancing with the Stars, ( DWTS ) tres rostros que Teletica sacó del anonimato para ponerlos a competir en una célebre pista con personalidades locales de la farándula, la televisión, el teatro o el deporte, en su mayoría.

Para ellos, más que una competencia de ballroom , DWTS ha sido una plataforma que ha expuesto su trabajo a la masa y que ha permitido dignificar la carrera que añoraron desde niños. Ninguno de estos tres bailarines tiene menos de 10 años de trayectoria en este arte y ninguno de ellos excede los 30 años de edad.

Amigos no rivales. Yessenia Reyes, Michael Rubí y Lucía Jiménez son los tres coreógrafos finalistas de la tercera temporada de Dancing with the Stars Costa Rica. Diana Méndez.

“Mi pasión por la danza nació desde pequeña. Siempre tuve esa tendencia hacia las artes. Participaba en toda actividad relacionada con danza, canto o actuación”, recuerda Yessenia Reyes, quien inició con su profesionalización en el baile en la compañía Ballet Teatro Mauricio Bonilla, en El Salvador, su país natal.

En ese país, Yessenia aprendió a bailar jazz , ballet , contemporáneo, baile latino profesional y danza espectáculo. Luego entrenó en academias en Hollywood y Miami, y tras finalizar con su participación en Dancing with the Stars llevará unos cursos en el Broadway Dance Center, en Nueva York.

A la trayectoria de esta simpática morena de 27 años de edad hay que sumarle sus entrenamientos en folclor internacional en Brasil, Colombia, Perú y Bolivia, así como su licenciatura en Comunicaciones, con énfasis en Relaciones Públicas, que cursó en El Salvador paralelo a sus primeros estudios en danza.

“Me gradué en Comunicaciones pero me prometí dedicarme a la danza por mucho tiempo, y a pesar de que cuesta hacer de la danza una carrera lucrativa, he logrado salir adelante con muchísimo esfuerzo”, afirmó.

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En la pantalla chica Yessenia Reyes ha tenido participación en los realitysLa Academia Centroamérica Bicentenario y Batalla de las Américas , además de Dancing with the Stars.

En la competencia de ballroom que Teletica Formatos produce para Costa Rica, Yessenia Reyes ha sido parte del cuerpo de bailarines durante las tres temporadas: en el 2014 fue la bailarina que acompañó en la pista al cantante Pedro Capmany (pareja finalista); el año pasado alzó el prestigioso trofeo junto al locutor y comediante Renzo Rímolo, y en esta edición busca su segundo cetro con el actor y presentador de televisión Bismarck Méndez.

Yessenia Reyes ha participado en festivales internacionales en Honduras, Guatemala, Nicaragua, Colombia y otros países de Suramérica. Su meta es bailar en Europa y se inclina más por bailes estilo latino profesional.

Yessenia Reyes ha participado en las tres temporadas de Dancing with the Stars´. (Diana Méndez.)

De exportación. Michael Rubí es otro que no distingue ritmo para sorprender en la pista, pero si de preferencias se trata, este alajuelense de 26 años de edad se inclina por la salsa.

“Es el ritmo de mis amores porque soy una persona muy alegre y por medio de la salsa, además de sabor, puedo transmitir esa alegría. Es un ritmo tan refrescante que uno puede contagiar a los demás y ver cómo la gente goza con lo que uno les presenta”, explicó Rubí.

Desde hace 10 años él practica el baile profesional, un mundo al que llegó luego de sortear estereotipos sociales de diversos tintes. “A mí siempre me gustó mucho lo que tenía que ver con arte. Siempre me gustó pintar, cantar, actuar… Todo lo que tiene que ver con el medio artístico; entonces, de chiquito le pedí a mami que me pusiera en clases de lo que fuera y me metió a gimnasia”, contó el bailarín.

A las pocas semanas, su madre lo retiró de esas clases para incorporarlo a un curso de fútbol. “Un mes le rogué a mami que me sacara de las clases de fútbol. Yo no las quería hacer. Entonces, comencé a participar en toda las actividades de baile de la escuela”, refirió.

Fue hasta los 16 años cuando Michael Rubí se inscribió en un curso de baile, y a pesar de que en sus inicios los profesores le desacreditaron el talento, con los años fue sorprendiendo y silenciando voces. Tras Costa Rica le llegaron oportunidades para entrenar en México, República Dominicana y Nueva York, países donde se pulió y se profesionalizó como estudiante y maestro.

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Pese a la pasión por el baile, en el 2014 Rubí decidió hacer un alto a su carrera pues los cuestionamientos de su familia sobre el estilo de vida que llevaría con esa profesión salieron a flote.

“Regresando de República Dominicana (en el 2014) no quería trabajar más en esto por lo que representa ser un artista en Costa Rica para la economía personal. Estudié inglés y empecé a trabajar en un call center y un mes después me contactó Teletica Formatos para el Dancing with the Stars del año pasado y yo dije que no, pero un compañero me convenció y yo creo mucho en Dios. Entonces, pensé que Él ponía las cosas en el momento perfecto. Fui a la audición y quedé y hoy Dancing ha significado una plataforma profesional muy importante para mí”, relató Rubí, quien debutó en el programa de canal 7 en el 2015 con la chef Doris Goldgewicht y este año es la pareja de Jalé Berahimi.

Rubí se ha presentado en escenarios de Guatemala, El Salvador, Honduras, Panamá y Nicaragua, entre otros.

Michael Rubí tiene cerca de 10 años de experiencia como bailarín. (Diana Méndez.)

Encantadora. Similar a Michael Rubí, el rostro de la bailarina Lucía Jiménez se hizo público hace un año, cuando formalmente debutó como coreógrafa de Dancing with the Stars Costa Rica de la mano de Mauricio Chunche Montero.

Jiménez estuvo en la primera temporada del programa de canal 7 pero formó parte del cuerpo de bailarines del programa, y tras su exitoso paso por el espacio hace uno año (fue finalista) este año Lucía es la envidia de muchas pues es la pareja de baile del chef Daniel Vargas.

A Dancing , Lucía, de 28 años de edad y vecina de Santa Ana, llegó con el respaldo de dos campeonatos mundiales de salsa que ganó en el 2015.

Los dotes de bailarina nacieron junto a ella y desde que tiene memoria siempre ha bailado. “Fui gimnasta olímpica desde los 6 años hasta los 14; fue la primera disciplina artística en la que me metieron mis papás”, detalló vía telefónica.

Posteriormente, Jiménez formó parte de la academia Warehouse Dance Center donde conoció técnicas de jazz , ballet , hip-hop y tap a lo largo de ocho años. “Me formé como bailarina, profesora y fui parte de la academia. A los 18 años sentí que ya había cumplido una etapa y decidí dejarlo para concentrarme en mis estudios académicos en Relaciones Públicas y Mercadeo, que eran mi prioridad en ese momento”, aseveró.

Tras alcanzar sus títulos universitarios laboró dos años en el área de Mercadeo de la Fundación Infantil Ronald McDonald y luego como ejecutiva local de cuenta de Coca-Cola.

“Después de ejercer un ratito para Coca-Cola decidí que no era eso lo que me hacía feliz. Dios me dio un talento y una oportunidad que no se la da a todo el mundo. Trabajar en eso me demandaba mucho tiempo y no podía bailar y ya sentía la necesidad de hacerlo”, manifestó.

Para Lucía, más que una profesión, el baile es su vida y practicarlo le ha deparado crecimiento personal y profesional.

“La clave del éxito está en nunca dejar de aprender. Sí se puede vivir del baile”, señaló la talentosa bailarina.

Lucía buscará mañana, a partir de las 7 p. m., alzar el cetro de la tercera temporada de Dancing with the Stars en una competencia donde la rivalidad pasará a un segundo plano y se impondrá la amistad de tres jóvenes que viven, aman y respiran danza.

Para ellos, estar en la final es el premio al esfuerzo que le entregaron al programa. Ahora la moneda está en el aire.

A Lucía Jiménez le encanta bailar salsa. (Diana Méndez.)
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Manuel Herrera F.

manuel.herrera@nacion.com

Periodista de Entretenimiento y cultura

Periodista en el suplemento de Viva de La Nación. Bachiller en Periodismo en la Univerdad Latina. Además, posee estudios en Diseño publicitario. Escribe sobre televisión, farándula y temas de entretenimiento. 

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