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Mantis, de la oscuridad a la luz por la lucha

Actualizado el 13 de septiembre de 2013 a las 12:00 am

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Rudo de buen corazón. Mantis ahora es un hombre entregado a su familia y al deporte. Mayela López

Aunque la lucha libre profesional es un deporte de golpes y dolor, Mantis encontró en ella una experiencia que trajo paz a su corazón.

Incursionó en esta disciplina tras cumplir una sentencia por intento de homicidio y portación de drogas provocada por una juventud llena de excesos según admite.

Supo de la lucha libre dentro de prisión. A l salir, buscó en Internet dónde podía practicarla y desde entonces su vida es otra.

“Yo era agresivo, drogadicto, hice sufrir mucho a mi madre y a Dios. El Jonathan de ahora es un muchacho que no toma, no fuma, al que solo le interesan su familia y su deporte”, aseguró, sin revelar por completo su nombre.

Mantis comenzó a entrenar lucha libre greco romana desde hace 15 años y desde hace un lustro hace lucha libre profesional.

Hoy ha logrado apartarse de las drogas y comenzar una vida nueva: es guardaespaldas y orgulloso padre de dos niños.

“La lucha libre me quitó las ganas de andar en la calle, de andar haciendo tonto y esas cosas que uno hace cuando está joven; yo le diría a los muchachos que no vale la pena perder el tiempo, que es mejor involucrarse en un deporte antes de meterse en un problema”, aseguró este vecino de Escazú.

Ahora que es libre Mantis no puede evitar pensar en los muchachos que descuentan penas de prisión.

“A ellos les digo que prueben con un deporte y piensen que Dios siempre les va a ayudar, él quita toda ansiedad y hace que uno salga adelante. Tienen que ponerle”, enfatizó el ganador del Título Nacional del Peso Welter 2013.

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