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Español comenzó escribiendo críticas de cine

Desola, dramaturgo sin proponérselo

Actualizado el 26 de junio de 2011 a las 12:00 am

Visita El ganador del reconocido premio Lope de Vega de Teatro (2007) conversó con Viva de su carrera “accidental” en el teatro

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Desola, dramaturgo sin proponérselo

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                         El dramaturgo español David Desola llegó hace poco más de una semana al país, entre sus planes está ver sus obras representadas por ticos, impartir un taller de dramaturgia y escribir, algo que le apasiona.  Marvin CaravacaActivo.
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El dramaturgo español David Desola llegó hace poco más de una semana al país, entre sus planes está ver sus obras representadas por ticos, impartir un taller de dramaturgia y escribir, algo que le apasiona. Marvin CaravacaActivo.

David Desola sabía que quería ser escritor, ese fue uno de los valores y sueños que su padre sembró en él siendo niño. Al principio, lo intentó en el cine y la televisión, con relativo éxito. Al menos podía para pagar las cuentas y comprar comida.

Pero un hecho aislado lo llevó al teatro y estando en ese otro universo se dio cuenta de que ese era su nicho. Ahí los directores respetaban su trabajo, su nombre aparecía en igual grado de importancia en los afiches publicitarios y su trabajo era solicitado más allá de su España natal, en países de América.

Costa Rica es uno de esos países, al otro lado del Atlántico, donde las obras de Desola han despertado interés de directores. En el pasado se llevó a las tablas El conducto gemelo; y actualmente están en cartelera dos textos más: Almacenados, en el Teatro El Triciclo, y La charca inútil, en el Teatro 1887.

Justamente Desola, ganador del premio Lope de Vega en Teatro (2007), está en el país para impartir un taller a jóvenes dramaturgos y, de paso, ver los dos montajes de sus obras; Viva conversó con Desola acerca de su visita y carrera. A continuación un extracto de esa conversación mañanera.

En Costa Rica se montaron tres obras suyas, dos recientemente, ¿le sorprende?

Sí, muy gratamente. La verdad me está ocurriendo este año, que con la crisis que hay en España, repentinamente se están haciendo obras mías en Argentina, Chile, Panamá, y en México se estrenará una obra el otro año.

¿Que características tienen obras como Almacenados o La charca inútil que atraen la mirada de directores y del público?

La charca inútil es el texto con el que he recibido mejor reconocimiento. En España ganó el Lope de Vega (2007). La puesta en España tuvo una buena crítica.

Almacenados es la obra que más satisfacciones me ha dado, Pepe Sacristán la hizo (coprotagonista), es la obra más difundida, la que más se representa, hasta hay un proyecto para llevarla al cine”.

En 1999 ganó el premio Marqués de Bradomín, con la obra Baldosas. Para esa época usted solo escribía para cine y televisión, ¿que lo hizo seguir explorando en el teatro?

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Siempre he sido un hombre de cine, comencé escribiendo cortometrajes, luego largometrajes con más penas que glorias; también escribí para televisión porque hay que comer, pero decidí adaptar un guión al teatro.

“Cuando vi el mundo del teatro encontré el medio adecuado para expresarme. Me encantan las limitaciones del teatro, tanto de espacio como de personajes. No quiero historias grandiosas, sino historias pequeñas que cuentan grandes cosas, el cine me queda ancho.

“Esas limitaciones del teatro me incitan a la imaginación, son un aliciente; intento vivir del teatro y con los años lo he ido consiguiendo”

¿Se considera en la actualidad más autor de teatro que de cine?

Sí, ¡absolutamente!. Llevo una docena de obras estrenadas, una o dos cada año, de modo que mi mundo es el teatro, pero no descarto el cine o la televisión.

¿Qué debe reunir una historia para que sea atractiva, ya sea para el teatro o el cine?

Creo que la originalidad, que la historia se salga de lo típico, eso es fundamental y la televisión, al menos en España, lo ha perdido. Si en Estados Unidos hacen Perdidos, en España hacen Extaviados, hace falta originalidad.

“En el teatro se innova constantemente; es una prueba de que se puede salir de los argumentos trillados del cine y la televisión”

Usted, como el coprotagonista de Almacenados, tuvo problemas con sus trabajos en la juventud, ¿suelen ser sus obras autobiográficas o muestran parte de su vida?

Seguramente sí, soy una persona sin formación académica, era rebelde, de joven abandoné los estudios, me arrepentí. La rebeldía seguramente era por tener una madre profesora. Obras como La charca inútil puede que sean una manera de reconciliarme con los profesores que me soportaron en la etapa escolar.

¿Ayudan los premios, como el Lope de Vega, a abrirse camino?

Ayudan en cuanto a prestigio en el sector, pero no a llenar un teatro. Es grato, te esperas el interés de los productores, de la gente del medio en saber más de lo que haces y produces; en ese aspecto sí es grato ganarse un premio.

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