Entretenimiento

Crítica de teatro de ‘La pasión según Magdalena’: humanizar lo divino

Actualizado el 10 de abril de 2017 a las 12:00 am

La pasión según Magdalena hace una sugestiva relectura de los evangelios canónicos

Entretenimiento

Crítica de teatro de ‘La pasión según Magdalena’: humanizar lo divino

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

María Magdalena ha regresado. Con la urgente necesidad de narrar su historia, comparece ante el público bajo la forma de una mujer madura. Paso a paso, nos lleva desde su infancia hasta sus últimos días, enfatizando la vivencia como discípula de Jesús. Sus confesiones muestran hechos muy distintos a los descritos por las Escrituras que llegaron a nuestros tiempos con el signo de la verdad absoluta.

Roxana Campos protagoniza la obra.  Alejandro Gamboa,
ampliar
Roxana Campos protagoniza la obra. Alejandro Gamboa,

Este unipersonal, escrito por Eduardo Zúñiga, subvierte a la Magdalena bíblica al recurrir a los evangelios apócrifos y a leyendas de la religiosidad popular. En este nuevo contexto, María es la compañera sentimental de Jesús y él –lejos de ceñirse a su origen divino– es un sensible y beligerante artesano, opuesto al gobierno opresor del imperio romano.

La obra se ancla en la faena actoral de Roxana Campos. Además de encarnar a una Magdalena de voz profunda y mirada escrutadora, su cuerpo materializa a los apóstoles o, inclusive, a quienes la cuestionaban por darse su lugar en una espiritualidad de dominio masculino. La amplia paleta de caracteres en escena y los veloces tránsitos de uno a otro demandan de la actriz un intenso compromiso físico y mental.

Campos cumple con esta exigencia y le da profundidad a su personaje principal a partir de variados registros psicológicos. En Magdalena, la alegría, el dolor y la candidez convergen de manera creíble. Su discurso reivindica lo emocional y es aquí cuando notamos que ella prefiere permanecer lejos de los altares para poder disertar sobre asuntos más terrenales.

El diseño del espacio enfrentó a Roxana Campos con el reto de trabajar para tres frentes de butacas, en un escenario reducido. A la intérprete se le notó el esfuerzo de controlar el tamaño de sus gestos o el volumen de su voz, a fin de ajustarla a estas circunstancias. Sin embargo, algunos pasajes –sobre todo los de mayor intimidad entre la intérprete y el público– habrían funcionado mejor desde la contención y la sutileza.

El vestuario adquiere un peso importante para la actuación. La actriz codifica la actitud de los diversos personajes con su larga túnica: la mantiene cerrada al interpretar a quienes la desprecian y abierta si es ella misma o alguien amable. La prenda es metáfora y, también, substancia de objetos ausentes como cuando el manto ondea para representar peces atrapados en una red.

La pasión según Magdalena coloca el amor humano por encima del amor celestial. Además, reclama en nombre de cada mujer asesinada a raíz de los prejuicios sexistas de las religiones. La contradicción fundamental del montaje radica en la tendencia de desplazar el centro de interés hacia la figura de Jesús, cuando lo novedoso está en darle la palabra a una mujer largamente menospreciada por sus propios hermanos de fe.

Sea planificado o no, el espectáculo se vuelve un contrapeso de las habituales películas y teleseries religiosas que la televisión pública exhibe durante la Semana Santa. La mirada iconoclasta de esta Magdalena nos recuerda la capacidad del Arte –en todas sus variantes– para abrir sanas fisuras en las tradiciones y en los discursos que, como sociedad, damos por sentados.

Ficha artística

Dirección: Ronal Villar-Chumi

Dramaturgia: Eduardo Zúñiga

Actuación: Roxana Campos

Vestuario: Michelle Canales

Asistencia general: Dayana Garita

Promoción: Karina Bejarano

Espacio: La Casona Iluminada

Fecha: 31 de marzo de 2017

  • Comparta este artículo
Entretenimiento

Crítica de teatro de ‘La pasión según Magdalena’: humanizar lo divino

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota