Entretenimiento

Nos encanta la gente

Actualizado el 26 de abril de 2015 a las 12:00 am

Entretenimiento

Nos encanta la gente

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

This picture loads on non-supporting browsers.
Ilustración: José Ferrer

La gente que habla con la boca llena. La que dura la vida eterna usando el cajero automático sin importar que hay fila. La gente que “se cola”. Los que le guardan campo a otra gente. Los que estornudan y no se cubren. Los lavahuevos.

La gente que chilla los dientes para limpiárselos. Los que se ponen a conversar y bloquean los pasillos del supermecado. El payaso que habla a gritos por celular para que medio mundo lo escuche. Los que oyen música en el teléfono, sin audífonos. La familia completa que camina lado a lado y estorba en toda la acera. Los anormales que no saben hablarle a una mujer sin decirle “reina”, “mami” o “linda”. Los taxistas que te dicen “mi rey”. Los maes que dicen “pa”.

Los animales que no usan las direccionales. Los que se sacan los mocos en el semáforo. Los que usan los parqueos para discapacitados, sin serlo. Los que manejan a 20 km/h por el carril izquierdo. Los que parquean sobre la acerca. Los que se van detrás de las ambulancias. Los que se pegan del pito. Los guachimanes.

La gente que no usa desodorante. Los que se cortan las uñas en público. Los que mastican chicle con la boca abierta. Los que contestan el teléfono en el cine. Los tatas que maltratan a sus hijos... ¡hasta en público! Los que no se lavan los dientes. Los que mean sin levantar la tapa. Los que no recogen las cacas del perro.

Los ticos que hablan de “tú”. Los vendedores que te persiguen por toda la tienda. Los que se nos pegan demasiado en las filas. Los que se sirven hielo y no rellenan las bandejas. Los que fingen que están dormidos en el bus para no darle su campo a un adulto mayor. Los que escupen en cualquier parte. Los que se van de vacaciones una semana y vienen hablando con acento extranjero.

La gente que sube un selfie al día. Los que cambian la foto de perfil 3 veces por semana. Los que #usan #hashtags #para #todo. Los que le dan attending a todo y no van a nada. Los que rezan en el muro de Facebook. Los que nos taggean en imágenes basura. Los que hacen check-in hasta en el baño. Las parejas que comparten un solo perfil. Los que dan like a sus propios posts .

PUBLICIDAD

La gente que dice “ocupo” en lugar de “necesito”. Los que te saludan con la mano mojada. Los que fuman y les importa un pito a quién le cae el humo. Los que se quejan de todo. A los que todo les incomoda. La gente.

Pensemos en esto: La convivencia se basa en el principio de tolerancia de todo eso que nos hace diferentes. Así por ejemplo, toleramos la idiotez de los otros y generalmente no pretendemos hacer nada para impedirla. ¿Por qué entonces sí nos atrevemos a impedir los derechos ajenos?

Me refiero a diferencias que no se tratan ya de lo que las personas hacemos, ¡sino de los que somos! El que los demás procreen de la forma y con el método que les resulte posible. Que amen a quien decidan, y como mejor les parezca. Que crean en lo que quieran, y que se vean como les de la gana.

Y es que si ya aceptamos que unos sean insoportables, ¿cómo es que nos cuesta tanto aceptar que otros sean felices?

  • Comparta este artículo
Entretenimiento

Nos encanta la gente

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota