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Nota curiosa: Golpe al destino

Actualizado el 17 de agosto de 2014 a las 12:00 am

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Nota curiosa: Golpe al destino

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A la edad de la jubilación, Frank Maloney, con dos matrimonios a cuestas y tres hijos decidió que el resto de sus días los iba a vivir en paz: se cambió de sexo y se llama Kellie.

Maloney tiene una particularidad: en sus años de hombre fue manager de boxeo y no uno cualquiera, ya que fue el encargado de llevar en 1993 a la cima de los pesos completos al británico Lennox Lewis.

Curtido en el mundo de los puñetazos reglamentados –y toda su testosterona– Frank Maloney siempre supo mantener su secreto; incluso, para Lewis.

El pupilo avaló a su antiguo tutor: “En el mundo en el que vivimos no todo es tan claro o blanco y negro, y tras haber vivido en el fraternidad del boxeo me puedo imaginar lo difícil que tuvo que ser para  Kellie. Todos deberían tener la oportunidad de vivir sus vidas de la forma en la que encuentren la  armonía  y la  paz interna”, comentó el excampeón a la BBC.

Sin embargo, lo de ella iba más allá del modo y el ambiente de ganarse la vida; se trataba de lo que vivía como hombre, como Frank.

“No puedo seguir viviendo en la sombras y es por eso que lo estoy haciendo. Haber vivido más tiempo con esta  carga  me hubiera  matado”, le contó Kellie a The Mirror de Inglaterra.

Nacido en 1952, Maloney se retiró en octubre del año pasado, luego de 30 años de carrera en el box .

Era el momento para darle curso a algo que sabía desde los tres años y que masticaba desde hace cuatro, tras la muerte de su padre.

“Una vez que ya no estás en el deporte eres olvidado rápidamente y eso es lo que esperaba que me pasara: vivir una nueva vida completamente alejado como una mujer sin que nadie me moleste”, comentó Kellie , días atrás, en el programa Good Morning, Britain, en compañía de su hija de 19 años.

Su deseo se vio truncado porque un miembro de su grupo de su apoyo habló más de la cuenta.

Además, quiso contar su historia de primera, antes de que los medios sensacionalistas británicas la despedazaran (a ella y su caso).

“Lo que fue un error al nacer ahora ahora ha sido rectificado por la medicina”, comentó Kellie , quien por dos años se sometió a terapias, tratamiento de hormonas, cientos de horas de electrólisis para eliminar el vello y trabajos en la voz.

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