Entretenimiento

Bettina Reyes: “Lloramos, pero también reímos”

Actualizado el 20 de octubre de 2013 a las 12:00 am

Una hija recuerda la lucha contra el cáncer que afrontó su mamá y de la cual salió victoriosa

Entretenimiento

Bettina Reyes: “Lloramos, pero también reímos”

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

This picture loads on non-supporting browsers.
Bettina Reyes, hoy de 36 años, y su madre, Vilma Reyes, de 59, sobreviviente de cáncer de mama. Ambas viven en Barva de Heredia. | FOTOGRAFÍA: ALBERT MARÍN

Hace 16 años, mi mamá fue diagnosticada con cáncer de seno. Quizás debería iniciar mi historia describiéndoles todo el dolor, angustia y tristeza que esta enfermedad trajo a nuestras vidas. Sin embargo, prefiero recordar toda la valentía, tenacidad y fuerza con la que mi mamá luchó para salir adelante. El tiempo todo lo cura, y ahora parece lejano todo lo vivido.

Provenimos de El Salvador y soy hija única. Vivimos en Costa Rica hace más de 30 años y les puedo asegurar que este ha sido el momento más difícil de nuestras vidas. Solo nosotras dos vivimos aquí; el resto de nuestra familia está en El Salvador, así que las dos le hicimos frente a lo que se venía. Yo tenía 20 años y estaba estudiando; mi mamá, como siempre, trabajando muy duro para salir adelante. Gracias a Dios y a los médicos, mi mamá tuvo suerte y la operación fue programada a tiempo, no sin antes pasar casi un mes en el hospital San Juan de Dios, “cuidando cama”.

"Ahora que recuerdo, mami prácticamente no faltó al trabajo, excepto cuando el malestar iba más allá de sus ímpetus. Lloramos, claro que lloramos, pero también sonreímos"

El desánimo y la depresión llegaban a menudo. Yo iba a visitarla al hospital todos los días. Trataba de llenarla de esperanza y le decía que yo estaba segura de que la cirugía iba a ser un éxito; Dios siempre me dio esa certeza. Después de la mastectomía, vino la quimioterapia y, con ella, los terribles efectos secundarios.Y es aquí donde surge lo que al principio les relataba: valentía y fuerza.

Ahora que recuerdo, mami prácticamente no faltó al trabajo, excepto cuando el malestar iba más allá de sus ímpetus. Lloramos, claro que lloramos, pero también sonreímos por toda la ayuda y la solidaridad de nuestros amigos y familiares.

Hoy quiero externar toda mi admiración a mi mamá por luchar como lo hizo y agradecer a los ángeles terrenales que siempre estuvieron con nosotras. ¡Gracias! Aprendimos a vivir el día a día. No fue fácil… Ahora soy yo la que cuido de mí.

El antecedente familiar me obliga a estar aún más alerta. Sin embargo, no vivo con temor; solo tenemos una vida y debemos velar por ella. Las invito a cuidarse mediante la prevención. Hagamos lo humanamente posible para que todas tengamos la oportunidad de ser abuelas, como lo es mi mamá hoy.

  • Comparta este artículo
Entretenimiento

Bettina Reyes: “Lloramos, pero también reímos”

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota