Entretenimiento

Revista Dominical

Estilistas del hombre trabajador

Actualizado el 16 de abril de 2017 a las 12:00 am

Entretenimiento

Estilistas del hombre trabajador

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

This picture loads on non-supporting browsers.
Cada peluquero tiene su puesto de trabajo. En el Salón para Varones solamente trabaja una mujer, Jasmine, quien, según dicen los chicos, se ganó el respeto de los demás por las sombras y los estilos que logra al cortar cabello. (John Durán)

Álvaro tiene sobre la mesa en la que guarda cepillos y peinetas, un chanchito de cerámica para las propinas. También tiene plastigel y talco. Iván tiene servilletas, un ventilador y un vaso de vidrio. Omar también tiene un chanchito, pero este trae un mensaje: “Gracias por su propina”.

Winder tiene un bulto y un espejo al que en la parte de atrás le escribió : “Compre uno, no sea agarrado”. George no tiene nada porque no ha llegado; Tony tiene una sopa instantánea Maruchan, y su bulto.

Esto es –más o menos– lo que sucede dentro del salón de belleza Solo para varones , ubicado en medio Chepe, donde la bulla y el caos imperan. Donde todo, y a la vez, nada pasa.

Foto: John Durán.

Su dueño Raúl Montaño abrió el local hace 19 años. “Es una copia exacta de un salón que está en Los Ángeles (Estados Unidos). Acá contamos con 30 peluqueros. En América Central no existe un salón tan grande y con tanta gente”.

Barrio fino

Los cortes de cabello que maneja este salón, están inspirados en Ramón Luis Ayala Rodríguez o mejor conocido como Daddy Yankee, reconocido cantante puertorriqueño.

Montaño explica que Costa Rica es un país de trabajadores, “que labora”, lo cual exige cortes funcionales, limpios, marcados y sencillos de mantener.

Pero a este lugar no solo llegan civiles, sino también estrellas y personalidades destacadas.

Para atraer clientes los chicos estacionan en la entrada ofreciendo los servicios del salón. (John Durán)

“Aquí ha entrado Óscar Arias, el Grupo Niche y el jugador ecuatoriano que ya falleció Christian ‘Chucho’ Benítez. Y es el lugar favorito de los taxistas”.

Por otra parte, Montaño explica que es muy cuidadoso al contratar a los muchachos. La calidad no puede ser mediocre.

“Todos son profesionales. Todos tiene un entrenamiento muy empírico pero también le han puesto para educarse en nuevos cortes. Además, me aseguro mucho de que ninguno de ellos tengan una presentación que pueda ofender. Nada de tatuajes mareros”.

Los muchachos

Para este trabajo me correspondía encontrar un salón de hombres, de estilo dominicano. En la mayoría de lugares a los que traté de ingresar, les incomodó mi presencia. Sin embargo, en Salón me encontré con un ambiente familiar, dinámico. Cada quien en su cosa, pero atentos a ayudar. Hablé con Wilbert Lezama, de 22 años, y quien trabaja al lado de su primo Winder.

Ambos son nicaragüenses nacionalizados. Ambos cortan cabello desde que son niños, y ambos –poco a poco– han logrado mantener una clientela alta gracias a los procesos de observación que realizan a diario.

A pesar de que pasan gran parte del día vacilando, los varones del salón se toman muy en serio su trabajo. Cada uno cuenta con un estilo particular que los define. (John Durán)

“Cuando uno trabaja en Chepe, uno trata con todo tipo de persona. Entonces uno les agarra el toque. Cortar cabello es un proceso de confianza. Algunos de los que llegan acá están bien locos, pero hay que agarrarles la loquera”, explica Wilbert.

Los peluqueros no tienen horarios. Ellos están a cargo de su propio ingreso; depende de cada quien el rendimiento diario.

“Yo ya tengo mi clientela fija. Decido empezar desde temprano porque me gusta estar acá y sentir que estoy cumpliendo con mi trabajo. Bueno, y si uno no tiene clientes, le toca salir y ver a quien mete al salón. Hay que morderse”.

Dentro del salón se le rinde un homenaje al arte de cortar cabello; crean estilos que realcen una personalidad y saquen a cualquiera de un mal día. (John Durán)

Wilbert llegó a Costa Rica porque, según me dice, en Nicaragua el corte de cabello no es algo tan estilizado como acá.

“Allá necesitan un corte rápido y funcional que sirva para la faena. Pero acá los ticos son más coquetos. Igual llega mucho colombiano y venezolano. Yo lo que creo es que tu cara es tu presentación. Esto del cabello es una necesidad”.

No tiene una cifra exacta de cuantos varones atiende a la semana, pero está ahí de lunes a lunes. “Este es mi trabajo. Le tengo mucha cariño porque me ha dado todo lo que tengo”.

  • Comparta este artículo
Entretenimiento

Estilistas del hombre trabajador

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Priscilla Gómez

priscilla.gomez@nacion.com

Periodista de Revista Dominical

Periodista de la Revista Dominical de La Nación. Estudiante de Periodismo en la Universidad San Judas Tadeo. Se unió a Grupo Nación en el 2015. 

Ver comentarios
Regresar a la nota