Entretenimiento

Los niños vieneses que nunca crecen

Actualizado el 02 de agosto de 2014 a las 12:00 am

Entretenimiento

Los niños vieneses que nunca crecen

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Los virtuosísimos Niños Cantores de Viena regresarán al país para presentarse tanto en la capital como en las costas.

Esta es la tercera ocasión que estos pequeños visitan Costa Rica, una tierra que los ha ovacionado y abarrotó cada una de sus presentaciones.

Aquí han cantado en el Teatro Nacional y al aire libre en pleno San José, donde han cosechado grandes ovaciones y la admiración de los espectadores.

En esta ocasión sus presentaciones serán en los hoteles Holiday Inn Escazú; Punta Leona, en Puntarenas, y de nuevo en el Teatro Nacional, como gran cierre del XXIV Festival de Música Credomatic.

Aquí vendrán con un extensísimo repertorio que incluirá material clásico, como Jubilemus, exultemus de Veni, sponsa Christi de François Couperin (1668 – 1733) y canciones europeas como Kopav, kopav kryny enku , un arreglo de Gerald Wirth.

La presentación se complementará con música salida del cine como Hail holy Queen, del filme Sister Act (1992), de Marc Shaiman; música latinoamericana como Cielito lindo, de Quirino Mendoza y Cortés, y obras de la familia An der schönen blauen Donau ( Danubio azul ), vals op. 314 (1867) de Johann Strauss, hijo, entre otras.

Los Niños Cantores de Viena nacieron como agrupación en 1498. Al inicio sus presentaciones eran exclusivas para actos privados y en eventos de Estado.

Según consta en su reseña músicos como Heinrich Isaac, Franz Biber, Christoph Willibald Gluck, Wolfgang Amadeus Mozart, Antonio Caldara, Antonio Salieri y Anton Bruckner trabajaron con el coro. Los compositores Jacobus Gallus, Franz Schubert y los directores Hans Richter, Felix Mottl y Clemens Krauss fueron parte de sus integrantes.

También su historia reseña que los hermanos Franz Joseph y Michael Haydn fueron miembros del coro de la Catedral de San Esteban y cantaron a menudo con el coro infantil imperial.

En 1926 tras la ruptura del imperio de los Habsburgo la agrupación tuvo que reinventarse con el objetivo de obtener recursos para sostenerse. Fue así como el coro infantil comenzó a presentarse fuera de las capillas y a interpretar un repertorio más extenso.

“El impacto fue asombroso, en un año los niños estaban presentándose en Berlín (donde los dirigió Erich Kleiber), en Praga y en Zurich. Le siguieron Atenas y Riga (1928), después España, Francia, Dinamarca, Noruega y Suecia (1929), los EE.UU. (1932), Australia (1934), Suramérica (1936) y el mundo entero”, cuenta su historia.

Actualmente el coro cuenta con cuatro agrupaciones integradas por jóvenes entre 10 y 14 años.

Estos cuatro grupos ofrecen unos 300 conciertos y presentaciones cada año y se estima que en cada temporada pueden ser vistos por medio millón de personas.

Además de recorrer el continente europeo los pequeños visitan con frecuencia diferentes países de Asia, Oceanía y América.

  • Comparta este artículo
Entretenimiento

Los niños vieneses que nunca crecen

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota