Entretenimiento

Crítica de teatro: ‘La bruta espera’ y la vida más allá de las tablas

Actualizado el 28 de abril de 2015 a las 12:00 am

Personajes entrañables en estas tres obras cortas de Julio Chávez

Entretenimiento

Crítica de teatro: ‘La bruta espera’ y la vida más allá de las tablas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

This picture loads on non-supporting browsers.
Las hermanas Tatiana y María Chaves ganaron el Premio Nacional de actuación. // Fotografía: Gabriela Téllez/Archivo.

La bruta espera es el título del espectáculo compuesto por tres obras cortas de Julio Chávez –dramaturgo, actor y director argentino–. Cada pieza nos muestra un pasaje de la vida de mujeres enfrentadas consigo mismas y con sus entornos.

El miedo, la traición y las ilusiones rotas son algunos de los temas que se develan a partir de situaciones cotidianas, que terminan convertidas en estampas grotescas.

En La bruta espera , Nancy y Matilde –dos parturientas de extracción popular– discuten por el obsesivo plan de la primera para escaparse del hospital donde están internadas. Los argumentos de Nancy chocan con el sentido común de la experimentada Matilde. En el fondo de estos diálogos subyace el temor al fracaso en el ejercicio de la maternidad.

El as en la manga presenta a Meche –mujer sumisa– y a su prima Eli –una criada obsesionada con los viajes de su patrona a Finlandia–. Meche le pide a Eli la devolución de un reloj que esta ha vendido sin su consentimiento. La solicitud da pie a una bronca delirante que pervierte cualquier noción positiva sobre la amistad y la confianza.

En Los amores de Águeda , Leonor cuestiona la decisión de su hermana Águeda, quien ha dejado su trabajo en la escuela para marcharse a la ciudad con su nuevo amante. Leonor se ve obligada a revelar que Ademar –el novio de Águeda– es un pervertido sexual. La desilusión resultante es tan aparatosa como el derrumbe de un castillo de naipes.

Cada uno de los tres textos es un mecanismo preciso en términos dramatúrgicos. El conflicto emerge de inmediato y crece de manera efervescente hasta llegar a un clímax que resuelve la historia, pero no la cierra del todo. Los desenlaces permanecen abiertos para que la audiencia se involucre en el ejercicio de imaginar la maternidad de Nancy, la revancha de Meche o el duelo afectivo de Águeda.

Las actrices encarnaron eficazmente las características antagónicas de seis personajes ricos en matices y precisos en sus códigos de representación.

Además, la directora y las intérpretes profundizaron el conflicto –en dos de las tres obras– al enfrentar personajes realistas con otros de corte farsesco.

PUBLICIDAD

Esta mezcla de estilos actorales y la confrontación de valores opuestos lograron que el espectáculo se ubicara en el registro de la tragicomedia. De esa manera, el público obtuvo licencia para reírse de las miserias ajenas, sin sentir mayor culpa.

A pesar de lo anterior, estas risas no estuvieron vacías. La función generó incomodidad y oportunidades de reflexión al caricaturizar conductas fácilmente identificables.

La risa puede ser una señal de empatía, pero también un gesto de distanciamiento de aquello que reprobamos. En su dimensión crítica, La bruta espera nos invitó a descubrirnos un poco sumisos, algo ilusos y un tanto egoístas. Esto confirma que el Teatro es un espejo implacable cuando se lo propone.

La sala Vargas Calvo fue tomada por dos actrices que demostraron que la interacción es el terreno donde los personajes triunfan –o no– en su afán por ser verosímiles. En la dialéctica de la “acción – reacción” descansa la vitalidad del teatro y, sin duda, buena parte de su atractivo.

Por defender esta premisa es que el trabajo actoral de este espectáculo fue notable y potenció el intercambio de estímulos entre la zona de butacas y el escenario. Al salir del teatro tuve la fuerte impresión de que estos entrañables personajes seguirían teniendo vida más allá de las tablas.

FICHA ARTÍSTICA

Dirección: Claudia Barrionuevo

Dramaturgia: Julio Chávez

Producción: Tatiana Chaves

Elenco: Tatiana Chaves, María Chaves (Premio Nacional de Teatro como mejores actrices de reparto, 2014)

Escenografía: Fernando Castro

Diseño de luces: Telémaco Martínez

Vestuario: Claudia Barrionuevo, María Chaves, Tatiana Chaves

Música original: Hernán Núñez

Espacio: Teatro Vargas Calvo

Función: Domingo 19 de abril de 2015

  • Comparta este artículo
Entretenimiento

Crítica de teatro: ‘La bruta espera’ y la vida más allá de las tablas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota