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Crítica de música: Escuela y espuela

Actualizado el 03 de octubre de 2013 a las 12:00 am

Rock que no envejece ni se enfría

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Como Aerosmith sobreviven pocas bandas. Junto a ella, quizá solo Kiss y AC/DC sigan gozado de similar vigencia y continuidad por casi cuatro décadas en la élite del rock .

El conjunto de Boston tiene ese “colmillo” plasmado en 15 discos en estudio, una lista de éxitos musicales que no alcanza para una sola presentación y un recorrido de más de 2.000 conciertos que los ha llevado a casi 50 países.

Ese cúmulo de experiencia y conocimiento es tangible cuando la agrupación está en tarima. Se nota en su magistral manejo del público, en un sesudo orden del repertorio y el uso de variados recursos escenográficos que – sin ser innovadores– resultan suficientes para darle dinamismo a su show de rock puro.

Más allá de las animaciones, la luminotecnia o las máquinas de humo que se incluyen en el espectáculo de Aerosmith, lo que sobresale primero es la figura de Steven Tyler, quien es llamativo por sí solo. A sus 65 años, el hombre de la boca más grande del rock todavía se mueve como un veinteañero y mantiene la capacidad de alcanzar las notas más altas de temas como Last Child y el final de Dream On .

Tyler es un gran rock star en el buen sentido del término: le encanta que lo vean lucirse y como recompensa le da al público la posibilidad de que disfruten de él y sus dotes vocales. El acercamiento entre la audiencia y el artista se potencia gracias a la pasarela que le permite a Tyler cantar a pocos centímetros de las caras de la primera fila.

Joe Perry y Steven Tyler se lucieron al extremo de esa pasarela en varias ocasiones. Mientras uno ejecutaba solos de guitarra, el otro nada más apoyaba la cabeza en el hombro de su compañero y juntos le regalaban al Estadio Nacional la estampa de una de las yuntas más exitosas del rock en inglés.

Perry luce avejentado pero eso no es un desmérito, ya que su virtuosismo no muestra señales de decaimiento y hasta en los vocales sabe destacar. Junto a él, en la otra guitarra, Brad Whitford sigue demostrando que no es ningún “segundón, como en su solo en Last Child que se extendió por casi cinco minutos; luego se volvió a robar las miradas con el que tocó en Jaded .

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La sección rítmica no se queda atrás: en la batería Joey Kramer toca cada tema como si fuera la última interpretación de su vida, mientras que Tom Hamilton mantiene un perfil más bajo en tarima pero se luce con cada línea de bajo. Como agregado especial, la banda cuenta con Russ Irwin, quien aporta mucho con los coros y teclados.

Socios.   La interacción  entre Joe Perry y Steven Tyler va desde compartir coros hasta la constante  camaradería en  la pasarela y el escenario.  Juliana Barquero
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Socios. La interacción entre Joe Perry y Steven Tyler va desde compartir coros hasta la constante camaradería en la pasarela y el escenario. Juliana Barquero

En conjunto, los miembros de Aerosmith se comportan como un solo ente, amén de su relación musical desde sus años mozos. Es por eso que a la banda se le siente tanta soltura cada vez que aleja sus interpretaciones de las versiones de sus temas en estudio. El público habrá notado esto especialmente antes de canciones como Livin' on the Edge o Walk this Way , para la cual agregaron una introducción de más de tres minutos, con letra adicional a la versión de 1975.

Sillas vacías. Al concierto del martes le faltaron pocas cosas, pero una de ellas –y la que más se evidenció– fue el público.

En estas líneas sobra la disquisición sobre lo que causó la escasa asistencia, pero no se puede dejar por fuera la inquietud de qué se podría hacer para evitar que en un recinto que no está lleno, se le permita al público de atrás acercarse un poco a tarima y ofrecer una experiencia más intima aprovechando los huecos del aforo.

El martes pesaron esos asientos vacíos más que nada en los dos temas del disco Music from Another Dimension , del cual se escucharon Oh Yeah y Lover Alot . En ellos la respuesta del público fue tibia, tal y como sucedió con otros temas de vieja data pero de menor popularidad, como No More No More y Combination (una gran pieza del álbum Rocks cantado por Perry).

Es poco probable que Aerosmith venga una cuarta vez al país, por lo que verlos el martes pasado significaba una oportunidad de oro. Para el recuerdo, queda la fiesta musical que sucedió en una noche de mucha escuela y espuela.

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