Entretenimiento

El artista ascendió con rapidez, pero su caída ha sido inminente

Luis Miguel: El eclipse de El Sol de México

Actualizado el 13 de mayo de 2017 a las 11:00 pm

Lleva 10 años sin un solo éxito, siete sin lanzar un álbum, múltiples decepciones entre los fans a los que dejó esperando en sus conciertos y tres demandas millonarias. Su último recurso es su enigmática historia, llena de secretos, depresiones, alcoholismo y romances

Entretenimiento

Luis Miguel: El eclipse de El Sol de México

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

This picture loads on non-supporting browsers.
Tomada de: luismigueloficial.com

La luz cenital ya no brilla sobre Luis Miguel. El escenario de su vida, tan hermético como morboso, se ha quedado en las tinieblas

Las últimas ocasiones en las que el artista más reconocido de México tentó a sus seguidores con un concierto más resultaron en abucheos, en un sentimiento de ira generalizada, en la más profunda decepción de quienes aún le profesaban su fe y seguían agotando sus boletos.

Ya desde el 2015, galán del impecable bronceado parecía tener una especie de aversión a subir al escenario para hacer lo suyo. Si no cancelaba justo antes de que iniciara el espectáculo, era capaz de mantenerse apenas 20 minutos sobre las tablas antes de salir huyendo por la puerta trasera.

Los escándalos se convirtieron en una sombra perenne para él, el ídolo que tocó fondo al acaparar de nuevo los titulares de la prensa rosa con la noticia de que estaba detenido en Los Ángeles, Estados Unidos, y que tuvo que saquear sus propias cuentas bancarias para pagar $1 millón de fianza y recuperar su libertad.

Pero ¿qué pasó con Luis Miguel, el artista que causaba la euforia colectiva, el indiscutible latin lover, el primer latino que colmó el Madison Square Garden de Nueva York, cuando tenía apenas 23 años?

Hay muchas respuestas posibles y ninguna, al mismo tiempo. Podríamos culpar a la nube negra que opacó su brillo en el 2015 y que lo sumió en el licor y en los rumores de una inminente depresión, o podríamos achacar la responsabilidad a ese pasado que lo convirtió en un cuerpo celeste tan brillante y tan intenso, que hizo que nadie fuera capaz de verlo directamente.

Inicio caótico. Por más que Luis Miguel se erija como un estandarte mexicano y su biografía oficial diga que nació en Veracruz, hoy la versión más difundida es que su ombligo pertenece a tierras boricuas.

El cantante nació el 19 de abril de 1970 en San Juan, hijo del cantante español Luisito Rey (Luis Gallego Sánchez) y la modelo y actriz italiana Marcella Basteri. Es el mayor de tres hermanos.

Su padre, un don nadie en el Viejo Continente, vio en su primogénito destellos de un talento y una oportunidad para realizar sus propios sueños.

La gran oportunidad llegó cuando uno de los personajes más polémicos en la historia mexicana, Arturo El Negro Durazo (jefe policial de la Ciudad de México), llevó al joven talento, de apenas 11 años, a cantar a la boda de la hija del presidente José Luis López Portillo y luego le financió su primer álbum, 1+1=2 enamorados.

El intérprete de La incondicional recibió su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood en 1996. Archivo

De acuerdo con el diario El País, Durazo –quien luego fue acusado de contrabando, acopio de armas, abuso de autoridad y de haber instalado el terror en México– habría sido quien le proveyó documentación falsa al artista, en la que se decía que había nacido en Veracruz.

Años después, al revelarse el embrollo, el presidente Carlos Salinas le otorgó la nacionalidad a Luis Miguel, pues se confesaba su fan.

En 1985, con 15 años, El Sol de México se convirtió en el latino más joven en recibir un premio Grammy. Sin embargo, el destino que le tocó algunas veces lo lleva a tragar grueso.

“Fue un sueño que comenzó cuando era muy pequeño, que se llevó por delante mi infancia y muchas cosas. No sabría decir si ha merecido la pena”, admitió en una entrevista para una cadena mexicana.

“Cuando canto en vivo es cuando siento realmente que estoy acompañado. Después regreso a la soledad de la que me he tenido que acostumbrar y que ya necesito”, agregó.

Pero no toda la culpa de la amargura de El Sol de México tiene que ver con los reflectores. En 1986, su madre se borró del mapa sin dejar rastro alguno. Hay teorías que dicen que fue víctima de una bala perdida, otras dicen que fue asesinada por Luisito Rey, unas más dicen que decidió abandonar a su familia y otras apuntan a que sigue viva y que está en un manicomio en Italia.

Lo cierto es que su cuerpo nunca fue hallado y tanto Luis Miguel como sus hermanos siempre han guardado silencio respecto del paradero de Marcela Basteri.

Así, el artista terminó su adolescencia al amparo de su padre, un hombre con serios problemas de alcoholismo, fanático de las fiestas y de los excesos.

Frío y hermético. Entre la prensa rosa mexicana es común la broma de que, cuando alguien pregunta cuál es la entrevista que te falta, la respuesta siempre es: “La de Luis Miguel”.

Acostumbrado a esquivar las preguntas de la prensa, y con apenas pocas entrevistas –muy controladas por su equipo–, El Sol de México ha transformado su vida en un enigma.

Aunque nadie se atrevería a cuestionar que en sus años mozos fue el galán de galanes, Luis Miguel no se ha prestado para confirmar ni desmentir sus relaciones amorosas.

La prensa rosa llegó a contarle un sinfín de romances, entre los que destacan Salma Hayek, Lucero, Mariah Carey, Sofía Vergara, Alejandra Guzmán, Adela Noriega, Yuri, Ceci Romo, Alicia Machado, Thalía, Kate Del Castillo, Paty Manterola o Mirka Dellanos.

Lo que sí es innegable es que el artista llegó a tener una relación con Stephannie Salas, la nieta de Silvia Pinal. Para entonces, él tenía 19 años y ella, 18.

Ambos se convirtieron en padres de Michelle Salas, a quien Luis Miguel no quiso reconocer ni ceder su apellido. Durante años, los encuentros en privado entre padre e hija habrían sido escasos, hasta que el cantante la dejó de ver por completo.

Fue hasta el 2008 que el artista accedió a reencontrarse con su primogénita y a iniciar los trámites para reconocerla legalmente.

Para entonces, ya Luis Miguel tenía en brazos a su primer hijo varón, Miguel, y esperaba a su segundo retoño con la actriz Aracely Arámbula, Daniel. Ambos llevan el apellido Bastieri, de la madre del cantante, en vez de Gallego.

Aracelly Arámbula se ha negado a hablar sobre Luis Miguel recientemente. En entrevistas anteriores, aseguró que el cantante era distante con sus hijos y que evadía sus responsabilidades económicas. (Archivo)

Sin embargo, su faceta como padre tampoco fue exitosa con los hijos de la intérprete. En el 2015, tras recurrir en varias ocasiones a la Corte, Arámbula por fin llegó a un acuerdo para la manutención de los pequeños, un deber que Luis Miguel había evadido durante años.

El ocaso. Los peores momentos en la vida de El Sol se remontan al 9 de febrero del 2015 en Mérida, Yucatán.

Luego de una hora de ausencia en el escenario, el público comenzó a abuchearlo.

Finalmente, el productor del concierto tuvo que dar la cara: “El artista simple y sencillamente se metió a su cuarto, pidió botellas de alcohol y está emborrachándose. Por eso no se presentó y esa es la verdad. No sabemos si va a venir, no ha tenido ni la decencia de cancelar”.

Ilustración: Daniel Solano

Más tarde, en noviembre de ese mismo año, Luis Miguel se atrevió a decepcionar al Auditorio Nacional, a ese que había agotado todas sus entradas para cuatro funciones consecutivas.

“Cuando estaba bajando las escaleras de mi despacho para ver el show en vivo me topé con que Luis Miguel se estaba yendo. Ya tenía la camioneta preparada en la puerta. Me quedé en shock”, comentó Gerardo Estrada, director del recinto recordaba, en una entrevista con ElPaís.

Durante los dos primeros días, no pudo mantenerse ni media hora sobre el escenario, dejando una estela de decepción en los 20.000 fanáticos que lo fueron a ver. Los otros 20.000 también se quedaron con las ganas, pues canceló los siguientes dos conciertos, aduciendo un cuadro de laringitis.

LEA MÁS: Luis Miguel estaría en bancarrota

Luego de eso, El Sol se apagó. No volvió a ofrecer conciertos, aumentó de peso, se tuvo que someter a una desintoxicación alcohólica y acumuló tres grandes demandas en su contra: la primera, por $1 millón, por falta de pago a su exmánager –recién fue arrestado y pagó esa misma suma de fianza para recuperar su libertad–, otra de Alejandro Fernández, por no cumplir con una gira conjunta que habían pactado y una tercera de la productora de El Potrillo.

LEA MÁS: Luis Miguel, detenido en Los Ángeles, paga $1 millón de fianza y queda libre

Sin un cinco en la bolsa e intentando recuperar su imagen –se dice que se sometió a un estiramiento facial y a una dura dieta–, Luis Miguel planea volver a los escenarios, pero primero con una gira internacional, para luego volver a México en señal de perdón.

(VIDEO) Netflix presenta un adelanto de la serie 'Luis Miguel'

Por ahora, se juega la última carta bajo la manga: la venta de su bien más preciado, su propia historia, una de las más codiciadas por la prensa mexicana, para la realización de una serie en Netflix, que verá la luz en el 2018.

El Sol quiere resurgir. El público quiere ver su brillo sobre el escenario una vez más.

  • Comparta este artículo
Entretenimiento

Luis Miguel: El eclipse de El Sol de México

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Gloriana Corrales

gloriana.corrales@nacion.com

Periodista de Revista Dominical

Periodista en la Revista Dominical de La Nación. Es graduada de Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo de la UCR. 

Ver comentarios
Regresar a la nota