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Concurrido espectáculo en media calle

En Transitarte, las payasadas atraparon a una centena de curiosos

Actualizado el 10 de marzo de 2013 a las 12:00 am

Genialidad La dupla de payasos compuesta por Pisca-Pisca y Tatarugo encantó ayer a los asistentes al Transitarte

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En Transitarte, las payasadas atraparon a una centena de curiosos

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Solo bastó un pequeño parlante, un micrófono y el ingenio de dos payasos para armar en medio paseo de los Damas, en San José, un improvisado teatro de comedia.

La dupla compuesta por Pisca-Pisca y Tatarugo (así se presentaron) logró llamar la atención de unas 100 personas que, en media calle, les hicieron una rueda para reír a más no poder con las ocurrencias de estos artistas que participaron ayer por la tarde en el Festival de Verano Transitarte .

Nadie se escapó de la astucia de Pisca-Pisca para hacer reír a los curiosos que la rodeaban. Con solo un movimiento de caderas o su talento para improvisar música rap en el micrófono, ella dejó a los presentes con la boca abierta y las manos llenas de aplausos.

“Voy a hacer algo maravilloso; si lo logro me aplauden, sino también”, bromeó el payaso, antes de comenzar un show de maromas con sus manos.

Encantados. La bulla y las carcajadas del público fueron la mejor carta de recomendación para el espectáculo. No se necesitaba estar muy de cerca para darse cuenta de que aquello era una fiesta.

“Me llamó la atención el montón de gente que había aquí y me acerqué a ver qué pasaba; entonces, vi a esos dos locos y me hicieron reir”, comentó Rosario Rivera. Ayer, ella se dio la vuelta por Transitarte junto a su familia y quedó encantada por el talento de estos jóvenes muchachos.

El “teatro” en plena calle se hizo pequeño: las personas se paraban de puntillas para ver el show de los artistas, hasta los árboles al lado de la calle sirvieron como palcos. Y cada vez, había más y más público.

El espectáculo no paraba. La pareja se apuntó a hacer piruetas en monociclos y, como los mejores exponentes del malabarismo, jugaron entre ellos con unos pinos; esta imagen aún sorprendió más a los presentes.

Su picardía capturó la atención; además, la improvisación del acto y hasta las bromas a los presentes los hicieron uno de los espectáculos más concurridos del festival.

La genialidad de estos chicos fue un ejemplo de arte urbano .

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Jessica Rojas Ch.

jessica.rojas@nacion.com

Periodista de Entretenimiento y cultura

Bachiller en periodismo de la Universidad Internacional de las Américas. Cubre temas de música nacional e internacional, además de informaciones de entretenimiento.

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