Entretenimiento

Sandra León, odontóloga y pareja del candidato liberacionista, confirmó que habrá boda este año

Johnny Araya dice adiós a la alcaldía... y a la soltería.

Actualizado el 05 de junio de 2013 a las 12:00 am

Con cinco años de relación sentimental y acostumbrándose a un mundo de reuniones protocolarias, la guapa odontóloga describe su nuevo rol de apoyo al aspirante a la silla presidencial

Entretenimiento

Johnny Araya dice adiós a la alcaldía... y a la soltería.

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

La agenda de la odontóloga Sandra León , quien es un rostro familiar por sus consejos en la revista matutina Giros de Repretel, dio un cambio inesperado.

Por los compromisos de su novio, el alcalde josefino y próximo candidato liberacionista Johnny Araya, León ha estado más expuesta a la vida pública, como la compañera sentimental del político.

La última cita protocolaria fue este lunes, cuando asistió, junto a Araya, a la entrega de las llaves de la ciudad de San José a manos del presidente de ChinaXi Jinping , y a su esposa Peng Liyuan .

Sobre esa reunión, una boda que confirma y la posibilidad de ser llamada primera dama en caso de un triunfo oficialista en las elecciones de febrero, León habló con Viva y comentó lo que se le avecina en su vida.

¿Cómo fue ese encuentro con la primera dama China Peng Liyuan?

Ella me pareció una persona muy agradable. La sentí sincera, muy inteligente, me gusto mucho poder compartir una experiencia tan linda y grata. Uno esas cosas no se las espera en la vida.

¿Ella la invitó a su casa?

Sí. Es que previo a eso tuvimos una conversación donde Johnny le contó que mi abuelo había nacido en Guangzhou, China . Entonces, a ellos les llamó la atención que yo tuviera sangre asiática. Luego del evento, al despedirse, por ese gesto de contarles de mis antepasados, la primera dama Peng Liyuan me dijo que me ofrecía su casa.

¿Le preocupó un poco seguir al pie de la letra las reglas protocolarias de este tipo de compromisos?

No es que maneje todo lo que es el protocolo. Hay cosas de cómo y en qué lugar debe estar sentada una y cuándo se pone de pie frente al montón de periodistas. Detalles de ese tipo yo las pregunto porque, con toda honestidad, nunca había pasado por ellas y no quiero cometer un error que vaya contra el protocolo, tanto el nuestro como el de ellos. Hay que tener cierta cautela, dicen que mujer prevenida vale por dos.

¿Cuánto tiene de noviazgo con el alcalde Johnny Araya?

(Lo piensa) Ya tenemos bastantillo, como cinco años. Llevamos bastante tiempo de estar confabulados, es una bonita relación basada en un compromiso transparente, de respeto, de amor, que es lo que hace que una pareja tenga éxito.

PUBLICIDAD

¿La consiente?

¡Sí, lógico! (risas). Es muy cariñoso, muy solidario. Sí es romántico, me gusta que sean románticos. Tiene un montón de cualidades que me gustan mucho.

¿Le ha costado cambiar de escenarios, al pasar de su clínica a reuniones protocolarias?

Ha sido realmente difícil en el sentido de que demanda mucho tiempo y mucha dedicación. Voy a las actividades de Jhonny que sean en la noche, pues durante el día no toco mi agenda profesional. Me debo a mis pacientes. Por la mañana, estoy en una de mis clínicas en Heredia, y por la tarde paso a la otra en Escazú. Ese respeto que merecen mis pacientes igual lo merece toda la parte política de Johnny. Él respeta mis espacios; hay días en que no puedo acompañarlo, pero en los momentos en que me siento en disposición, ahí estoy con él.

A finales de este mes, Araya dejará la alcaldía para dedicarse a su campaña. ¿Está preparada para acompañarlo a las plazas públicas y todo lo que eso implica?

Pues sí, honestamente siempre he dicho que tengo que ser solidaria con mi pareja. Él ha venido respetando mis tiempos, mi trabajo; lo acompañaré en todo lo que mi tiempo me dé, sin dejar de lado mi profesión, que la amo. Ninguna persona puede ser feliz haciendo algo que no le gusta... No digo que la política no me guste, le tengo respeto. Daré todo lo que esté de mi parte para que él alcance sus sueños y metas, que también serán las mías.

¿Se imaginó que podría llegar a ser la primera dama del país? Una figura ausente en los dos últimos periodos presidenciales.

Bueno, que sea lo que Dios quiera. Yo voy a estar donde Dios quiera que esté. Si me corresponde llevar ese papel a cabo, yo digo que seré la voz del pueblo en lo que corresponda... Lo haré con honores.

¿Es la que cuida la sonrisa del candidato liberacionista?

Siempre (risas). Johnny es un chineado, pero igual mantiene una salud dental muy buena. Su sonrisa es muy linda, tiene los dientes perfectos, siempre se lo digo. Eso es importante, porque si no no le doy besos (risas).

PUBLICIDAD

¿Cómo podría describir la relación que llevan ustedes?

Uno como pareja trata de llenar los espacios que hagan falta; estamos felices con la relación. La cooperación es algo mutuo. Formamos un vínculo muy lindo. Hay momentos en que pienso en él y al ratito me llama, o piensa en mí y de casualidad lo llamo. Esto está basado en el amor, en la confianza y en Dios. Nos damos nuestro espacio. Él hace sus cosas, yo las mías. Yo sé donde está, él sabe donde estoy. No se convierte en relaciones terribles de egoísmos. Es muy abierta en ese sentido, muy plena. Me siento satisfecha caminando al lado de Johnny.

¿Quién se la juega más a la hora de cocinar?

Los dos. Pero vieras qué rico cocina Johnny. Hace unos frijoles molidos deliciosos, huevos con salsa de tomate, un buen ceviche o una pasta con tomate y hongos espectacular. A mí me encanta la cocina y entre los dos vamos armando nuestros propios secretos de recetas.

¿Es cierto que la boda será en el mes de julio?

No. Todavía no tenemos fecha exacta. Sí lo hemos hablado, lo tenemos ahí latente, pero sí en los próximos meses y antes de que termine el año estaremos ya con una boda entre manos. Ya tenemos bastante tiempo de conocernos y nuestros hijos se quieren mucho.

Sobre ese tema precisamente, ¿cómo es su relación con los hijos de Araya y la de él con los suyos?

A mí me encanta la relación que tenemos. Decimos que ocho son suficientes, porque son tres de él y tres míos, más nosotros dos. Cuando nos juntamos estamos solo risas. Pamela (Alfaro) tuvo la idea de guardar todos los celulares cuando estamos reunidos, los hacemos un puño y el primero que contesté tendrá un castigo. Pasamos un rato muy ameno, contando anécdotas, comentando cosas familiares y con una nieta de por medio, Luciana. Tratamos de reunirnos una vez a la semana o cada 15 días.

  • Comparta este artículo
Entretenimiento

Johnny Araya dice adiós a la alcaldía... y a la soltería.

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota