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Habla el periodista que confesó al Popeye

Actualizado el 18 de mayo de 2013 a las 12:00 am

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Habla el periodista que confesó al Popeye

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Debido al éxito que ha tenido El patrón del mal en el continente, las búsquedas en Internet sobre detalles relacionados con la historia se han intensificado; es así como los videos de Las confesiones de Popeye , realizados por el prestigioso periodista colombiano Rafael Poveda, han tenido una suerte de efecto viral, y no es de extrañarse.

Poveda, quien se desempeña como director de CablenoticiasTV, tiene una prolífera carrera como productor audiovisual dentro y fuera de Colombia, entre las cuales está Testigo directo , en el que por años ha recopilado historias periodísticas impactantes.

Es así como, en el contexto de un documental titulado Los crímenes de Pablo Escobar , Poveda tuvo sus primeros contactos con John Jairo Velásquez Vásquez, alias Popeye, el más temible sicario del Cartel de Medellín, lugarteniente de Pablo Escobar y el único de aquel grupo de asesinos a sueldo que logró sobrevivir. John Jairo, quien lleva más de 20 años en prisión, impresionó en por la crudeza de sus narraciones, pero también por su espléndida memoria, su brillante retórica y su elocuencia.

A las puertas del epílogo de la serie en el país, Viva conversó con el periodista Poveda, quien es, posiblemente, el comunicador con mayor acceso a Popeye, pues ha realizado cuatro extensas entrevistas con él y está a las puertas de una quinta, con motivo de la inminente salida de prisión del exsicario, pues está a punto de cumplir su pena.

Don Rafael, usted presenció en algún momento la tragedia que provocó Escobar en Colombia y, específicamente, su lugarteniente, Popeye, asesino confeso de cientos de colombianos. ¿Cómo fue su primer encuentro con él?

Mi premisa cuando voy a entrevistar a alguien es que no soy ni Dios ni juez; mi intención es hacer las preguntas oportunas en el momento adecuado y, ante todo, siempre con mucho respeto. Lo mío no es establecer una guerra entre el periodista y el entrevistado; creo que por eso Popeye, a quien he entrevistado unas siete veces, se sintió cómodo desde el principio, tuvo la confianza y se sintió dispuesto a contar cosas que no le había dicho a nadie.

De hecho, las entrevistas se perciben así, no como un interrogatorio, sino como una conversación, aunque usted no puede evitar en algunos tractos sus gestos de asombro...

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Bueno, Popeye es un tipo que impresiona siempre. Uno parte del hecho de que ha matado personalmente a más de 250 personas y ha tenido que ver con la muerte de más de 3.000; entonces, no deja de sorprender la forma en que cuenta que él duerme tranquilo; él razona que eso fue lo que le tocó vivir y que ahora su realidad es otra... También es impresionante la memoria que tiene; en varias ocasiones, ha repetido sus historias y siempre cuenta todo exactamente igual. Además, su lenguaje corporal, su vocabulario, la jerga que utiliza, es un contador de historias impresionante...

¿Usted ha recibido críticas en su país por ponerle al micrófono a alguien que en su momento fue tan nefasto para el país?

Nunca. Las confesiones de Popeye , además, se grabaron antes de que se hiciera la serie. Tengo que decir con toda transparencia que, como entrevistado, Popeye es un tipo fascinante, es una persona que tiene claro todo lo que vivió y, al mismo tiempo, logra ser honesto, asimilarlo y saber que tiene que vivir con eso.

Fuera de cámaras, después de tantas entrevistas, ¿cómo es su relación?

Cordial, normal; él es un tipo muy ameno. Está solo en un patio; lee mucho, alguna vez nos hemos tomado un café.

Entre todo lo que le contó, ¿hubo algo que le impresionara particularmente?

Como usted vio, todo lo que él cuenta impresiona. Desde la forma en que habla de cómo mataron a tal viejita porque “tocaba”, a la historia de una amante de Pablo Escobar a la que obligaron a hacerse un aborto, Popeye después se enamoró de la misma muchacha y tuvo que matarla por orden de Escobar. Pero también lo que pasó con los enemigos letales de Escobar, los Rodríguez Orejuela, a quienes Popeye contactó por teléfono, después de la muerte de Pablo, para suplicarles que no mataran a Juan Pablo (el hijo de Pablo). Los Rodríguez Orejuela lo trataron de malparido y, todo lo demás, pero al final increíblemente cedieron y dejaron a la familia de Pablo fuera de esa guerra.

Luego se encontraron con Popeye en la cárcel, cuando cayeron presos...

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Sí, es impresionante. Como dice Popeye: ‘mire esos perros, me llegaron al patio donde yo mando, tanta guerra, nos pusieron la bomba aquella y terminaron compartiendo 24 horas al día conmigo’.

¿Le manifestó él qué planes tiene cuando salga de la cárcel?

Él ha dicho que tendrá que esconderse debajo de las piedras. El sabe que tiene muchos enemigos. Sin embargo, también habla mucho de las cosas triviales que tiene años de no poder hacer, como comerse un mango o un helado, sentado en una plaza.

Tras una relación tan intensa con él, por medio de sus entrevistas, ¿qué piensa usted de Popeye?

Yo tengo que decirle que yo le creo a Popeye. Siento que ha sido totalmente honesto al contarme su historia. También tengo claro y presente que al fin y al cabo es un criminal que hizo parte del Cartel de Medellín, que le hizo horrores al país y que, a pesar de que quizá es el personaje más interesante que he entrevistado en 25 años de carrera, no quiere decir que cuando salga yo voy a ir a tomarme un trago con él cada ocho días.

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