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El sobrepeso condena a los famosos

'Body shaming': la triste tortura moderna de las celebridades

Actualizado el 08 de mayo de 2017 a las 11:00 pm

El culto al cuerpo ha colocado a muchos artistas en el ojo público, y no por las razones correctas. El fenómeno genera una creciente preocupación

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Kim Kardashian no es la Barbie plástica que intentan aparentar sus redes sociales. Su cuerpo es de carne y hueso, con todo lo que esto implica.

Sí, la socialité del momento también es víctima de la gravedad y de la celulitis que sería imposible no tener con un derrière de tan magno volumen.

Sin embargo, sus fans están furiosos por lo que consideran un “engaño”. Desde que se difundieron las fotografías captadas por un paparazzi de Kim en traje de baño, sin retoque alguno, la estrella de E! perdió 100.000 seguidores en su cuenta de Instagram.

Más allá de tan superfluo dato, lo que debería importarnos es que estamos ante un nuevo caso del llamado body shaming, un fenómeno cada vez más común en redes sociales, que castiga a sus víctimas por estar fuera de los estándares de belleza socialmente aceptados.

De hecho, Kardashian ya tiene experiencia en el tema. Tras su primer embarazo, la celebridad afrontó cuestionamientos por su notorio aumento de medidas.

“Cualquiera que haya tenido un bebé sabe lo difícil que es perder peso... ¡tu cuerpo cambia totalmente! Debería darles vergüenza hacer bromas de mí embarazada y de mí tratando de perder peso ahora. No soy perfecta, pero nunca encajaré en sus estándares de delgadez, lo siento”, publicó en Twitter en el 2014.

Ahora, con a poco más de un año desde su segundo embarazo, Kardashian vuelve a ser víctima de este tipo de bullying y se une a una larga lista de celebridades que han tenido que sobrellevar críticas mundiales por su apariencia física.

Uno de los casos más recientes fue el de Lady Gaga, quien dejó ver algo de grasa abdominal durante su show de medio tiempo del pasado Super Bowl.

Las burlas no se hicieron esperar, pero la diva –segura de sí misma, como lo evidencia en su tema Born This Way– salió al paso de las críticas en Instagram con una fotografía suya con el abdomen descubierto, y una leyenda que decía: “Escuché que mi cuerpo es un tema de conversación, así que quería decir que me siento orgullosa de él y que ustedes también deberían estar orgullosos de los suyos”.

El peso es, de hecho, uno de los factores más frecuentes del body shaming, incluso con una etiqueta propia: fat shaming.

Cuando Melissa McCarthy llegó a la pantalla en el 2013 con el filme Ladrona de identidades, la crítica que más resonó no tuvo que ver con su desempeño histriónico, sino que fue la de The New York Observer, en la que el experimentado Rex Reed la catalogó como “hipopótamo” y “tamaño de tractor”.

Aunque no era la primera vez que la actriz era juzgada por su sobrepeso, el artículo de Reed causó una indignación generalizada.

“Me siento mal por alguien que está nadando en tanto odio. Solo pienso que es alguien que está en un punto realmente malo, mientras yo estoy en un punto muy feliz. Me desternillo de la risa cada día con mi esposo y con mis hijos, quienes me aman y me cantan canciones”, dijo a The New York Times, al ser consultada sobre el asunto.

El acoso por la apariencia física ha llegado incluso a colmar la paciencia de aquellas celebridades que por años han sido alabadas por su belleza, como la actriz Jennifer Aniston, quien en el 2016 explotó tras un nuevo rumor de embarazo.

“Estoy harta del escrutinio como deporte y de la vergüenza sobre el cuerpo que se producen diariamente bajo el pretexto del periodismo”, escribió la intérprete en una carta abierta. “La manera en la que soy retratada por los medios de comunicación es simplemente un reflejo de cómo se ve y se retrata a las mujeres en general”.

Ni siquiera Khloé Kardashian ha encontrado la fórmula para evadir la condena pública. Ella, quien por años fue llamada “la hermana gorda”, logró una notoria pérdida de peso tras su separación de Lamar Odom y esa es ahora la razón de las críticas: está demasiado delgada.

“¡Necesito recordar este día! Nunca imaginé que estaría en los medios por ser demasiado flaca. ¿Qué diablos?”, tuiteó en julio del 2016. “Primero soy muy gorda y ahora soy muy delgada. ¡Amo este juego!”.

Pero el sobrepeso no es la única razón que ha causado tragos amargos a las celebridades. Basta con recordar el show mediático que generó la reaparición pública de la actriz Renée Zellweger, en el 2014, sin sus redondas mejillas rosadas y con lo que parecía haber sido una cirugía estética para eliminar líneas de expresión.

“¿Por qué hablamos de cómo lucen las mujeres? ¿Por qué valoramos la belleza más que su contribución?”, cuestionó en medio de una entrevista con The Hollywood Reporter.

También Sarah Jessica Parker se vio en la necesidad de desmentir que hubiera sucumbido a la tentación del bisturí.

“El otro día leí un artículo que decía que mis manos estaban viejas y arrugadas, y que por eso me había sometido a varios tratamientos para estirar la piel”, aclaró en el 2013.

Sin excepciones. Aunque el body shaming es un fenómeno que condena principalmente a las mujeres, las celebridades masculinas tampoco escapan del escrutinio público.

En el 2014, tras la difusión de unas fotografías en las playas de Bora Bora junto a su novia, el eterno galán de Hollywood, Leonardo DiCaprio, se ganó el seudónimo de The Great Fatsby (en alusión a su película The Great Gatsby).

Y ni qué decir del implacable Vin Diesel, cuyas fotografías del 2015 en Miami dieron origen al fenómeno del dad bod (cuerpo de papá).

El actor, característico por six pack, no dejó pasar la ocasión sin lanzar una nueva granada en Instagram: “Es increíble la respuesta de los periodistas con los que he estado conversando durante los últimos dos días en Nueva York. Hoy, uno de ellos quería ver el dad bod . Jaja. Me pregunto si debería mostrar la fotografía. ¡El body shaming está siempre mal!”.

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Gloriana Corrales

gloriana.corrales@nacion.com

Periodista de Revista Dominical

Periodista en la Revista Dominical de La Nación. Es graduada de Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo de la UCR. 

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