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Artista forma parte del elenco de Varekai

El dentista que cambió el consultorio por una carpa de circo

Actualizado el 25 de junio de 2013 a las 12:00 am

Hace ocho años, este australiano cambió el taladro por el maquillaje, el consultorio por una carpa y la vida normal de su familia por un emocionante periplo alrededor del mundo con el Circo del Sol

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Mayela López

Steven Bishop siempre ha estado vinculado al negocio de las sonrisas. Como cirujano dentista, las conoce desde lo más profundo y, como clown del Circo del Sol, sabe cómo robárselas hasta al más serio.

Hace ocho años, este australiano, quien compartió su formación médica con estudios de teatro y mimo en prestigiosas escuelas y compañías, tomó una difícil decisión: abandonar la comodidad de un consultorio para unirse a la vida nómada que se vive bajo la carpa amarilla y azul de esta prestigiosa agrupación canadiense.

“La experiencia de actuar cada noche es asombrosa. Venir a lugares como Costa Rica, donde el Cirque du Soleil ( Circo del Sol) nunca ha estado, y sentir la reacción de la audiencia, es increíble”

“La comedia es grandiosa; de hecho, como dentista, la utilizaba muchísimo como si fuera un poco de magia para despistar a mi pacientes. Siempre trataba de averiguar qué les apasionaba a mis pacientes, porque cuando ellos comenzaban a hablar de eso, empezaban a soñar y podía hacer mi trabajo más fácilmente... eso es algo mágico; cuando eso sucede, la gente se olvida del dolor y de todo”, agregó.

La decisión de irse con el circo lo llevó a tomar otra igual de seria. Bishop no se iría solo a rodar por el mundo; su familia lo acompañaría.

Hoy, su esposa (Cathryn Luckmann) y sus cuatro hijos (Loic, José, Inés y Enzo, con edades entre los ocho y los 18 años) van con él a donde el circo los lleve. Juntos han recorrido América Latina, Asia y Europa.

“Esta experiencia es un gran placer porque aprendes muchas cosas, no solo sobre muchas culturas, idiomas, gente diferente, sino como padre, porque ves cómo eso influye en tus hijos, cómo los desarrolla y los hace crecer. Es un doble de placer porque disfrutas tu experiencia personal y la de tus hijos”, aseguró el artista.

Poco común. Al no tener una casa fija, la rutina diaria de los Bishop no es la misma que la de una familia común.

Según cuenta el papá, todos los días se enfrentan con situaciones distintas, dependiendo del lugar del mundo donde estén.

Por ejemplo, este miércoles (un día después de nuestra entrevista), los seis dedicaron el día para ir a surfear, mientras que, en otros momentos, la rutina los lleva a comenzar el día en la carpa del circo, donde el patriarca debe entrenar y acudir a ensayos programados previamente.

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Horas más tarde de la práctica, los Bishop regresan a la habitación del hotel, con el fin de que los muchachos puedan tomar sus clases escolares por computadora.

“Lo que tratamos de hacer es comer juntos los fines de semana, siempre y cuando sea posible. Es una especie de tradición; a mi esposa y a mí nos gusta cocinar , nos gusta sentarnos a compartir y tener una comida juntos en familia”, aseguró.

Sin embargo, sumarse a la aventura no es sencillo, pues, pese a que el circo cubre los costos del viaje de Bishop, él debe pagar los tiquetes aéreos, la alimentación y el hospedaje de cada persona que viaja con él. Por eso, muchas de sus horas libres las invierte en la logística que implica llevar a los miembros de un país a otro.

Steven Bishop, clown de Varekai (Yendry Miranda)

“Viajar y tener que mudarse cada seis semanas es un poco caótico y, posiblemente, son dos de las cosas molestas que tiene este trabajo”, cuenta el artista, quien también ha trabajado con agrupaciones como Amitie Culturel Theatre, Frisches Theatre Urbain, Trivoli Theatre y como doble en películas como Scooby Doo .

Pese a esto, todo el sacrificio personal se borra al subir al escenario.

“La experiencia de actuar cada noche es algo asombrosa. Venir a lugares como Costa Rica, donde el Cirque du Soleil ( Circo del Sol) nunca ha estado, y sentir la reacción de la audiencia es increíble”, aseguró.

El artista, protagonista de uno de los números más aclamados por los espectadores añadió: “ Realmente amo lo que hago. Es un gran sacrificio para la familia tener que soportarlo, pero la experiencia que mis hijos y mi esposa tienen al visitar diferentes lugares y conocer diferentes es muy interesante”.

Sobre la posibilidad de volver a su consultorio y su vida normal, el artista confesó estar preparado para ello.

“Nunca sabes cuando tienes que cambiar el balance nuevamente; volvería a surfear en la mañana, ser dentista en la tarde y hacer algunos shows en la noche; no se sabe. Nunca digo nunca”, manifestó.

Adelante. Luego de haber vivido con su familia esta experiencia, Steven Bishop no descarta que, en el futuro, alguno de sus hijos encuentre su profesión en las artes circenses.

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“Siempre les digo aprendan todo lo que puedan del circo, para su educación porque el trabajo que ellos harán posiblemente ni siquiera existe; el mundo está cambiando demasiado rápido. No sabemos lo que vendrá”, afirmó.

A las personas que están buscando un cambio en sus vidas, les aconsejó: “Haz lo que amas y el cambio te buscará. Si realmente haces lo que amas, eso te perseguirá y el trabajo te encontrará”.

Steven Bishop y su familia tienen ocho años rodando por el mundo.
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Steven Bishop y su familia tienen ocho años rodando por el mundo. (Cirque du Soleil / para LN)

Haz lo que amas y el cambio te buscará. Si realmente haces lo que amas, eso te perseguirá y el trabajo te encontrará.

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