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Festival Iberoamericano de butoh

Lola Lince, prisma experimental

Actualizado el 25 de mayo de 2015 a las 12:00 am

Variado: Con su particular, vistoso y 'fantástico' estilo, bailarina mexicana sorprendió el sábado en el Cenac

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“A mí no me importa si hago o no hago butoh”, así de claro y sin ningún arrepentimiento habló Lola Lince, bailarina mexicana que tiene 23 años de desarrollar danza experimental en su país y de exportarla al mundo entero.

El sábado por la noche, Lince se presentó en Festival Iberoamericano de Butoh, que tuvo como sede el Teatro de la Danza, en el CENAC. Sobre ese escenario, ella presentó su obra Estudios y fragmentos sobre el sueño, un montaje divido en tres piezas que rompe los paradigmas de la famosa técnica oriental.

“Es una obra de corte onírico y fantástico, es un poemario visual que tienen que ver con el sueño”, explicó Lince sobre el contenido de su obra.

Estudios y fragmentos sobre el sueño ya ha sido ejecutada y aplaudida en diversas partes del orbe. Incluso, fue vista y analizada por ojos japoneses, los padres del butoh en París.

La bailarina  mexicana lleva más de 20 años haciendo butoh.  Priscilla Mora
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La bailarina mexicana lleva más de 20 años haciendo butoh. Priscilla Mora

“Fue una presentación en la Asociación Franco Japonesa, con la plana mayor de los bailarines de butoh. Fue interesante ver como reciben esta versión barroca (se ríe), de nuestro espíritu barroco experimental, con matices de corte fantástico”, describió Lince.

“Es fantástico sí, porque eso es lo que me brota, quizá porque uno creció entre ‘Lloronas‘´’ e historias fantásticas que nutren mi imaginario", agregó.

Aunque dice que salió muy bien librada de la prueba con los japoneses, Lince insiste en que ella hace “danza experimental” y que ella no le interesa el juicio de los expertos, sino mantener su “canal limpio” para poder transmitir la energía que sale de ella.

“Uno se topa con japoneses que se las pasan diciendo: –‘esto es butoh, esto no es butoh’–. A mí no me importa eso, yo hago lo que me toca, que sean los expertos los que pongan las etiquetas que quieran. Danza es danza”, señaló Lince.

"De mi maestra Natsu (Nakajima) dicen, es que ella trabajó mucho tiempo en Nueva York, entonces lo que hace Natsu ya no es Butoh. Entonces uno dice, cuales son los paradigmas para decirlo", agregó la bailarina.

Las misma Lince, asegura que ella no es quien "para decir que es o que no es butoh", aunque si sabe interpretar lo que significa para ella la técnica oriental.“Para mí es una posibilidad, una suerte de vía integradora de una unidad rota en el cuerpo oriental y occidental. Una vía para recuperar un parcelita de paraíso. Es decir, que pueda uno encontrar una unidad perdida. A la mejor es una utopía, pero en eso se te va la vida, tratando de construir algo”, explicó Lince.

“La técnica de permite liberarte de muchas convenciones, en el sentido de que esto se puede hacer, esto no se puede hacer. El butoh abre una puerta a que investigues profundamente en ti, en tu cuerpo, y puedas así establecer una nueva relación con el mundo”, finalizó.

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Alexánder Sánchez

asanchez@nacion.com

Periodista de Entretenimiento y cultura

Periodista del suplemento Viva de La Nación. Bachiller en Periodismo de la Universidad de Costa Rica. Su formación académica la complementó con trabajos estudiantiles en medios de comunicación universitarios.

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