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La gasolina se terminó por siempre para el ídolo de Rápidos y furiosos

Paul Walker: un héroe encasillado entre los motores

Actualizado el 03 de diciembre de 2013 a las 12:00 am

‘Brian O’Conner’ corrió el sábado su última carrera , una tan real que frenó en seco su vida y el camino que le quedaba por recorrer

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Idolatrado.Los seguidores de Brian O’Connor eirigieron un memorial para el actor en el sitio donde el Porsche explotó. AFP

Un Porsche Carrera GT, con un poderoso motor de 10 cilindros y 450 caballos de fuerza, hizo sentir a Paul Walker la adrenalina de la velocidad una vez más, justo antes de toparse con un poste del cual colgaba advertencia de límite de velocidad de 72 kilómetros por hora.

El pedal hundido del acelerador, el sonido característico del turbo y el desafío a las leyes de la carretera, de la física y del destino mismo pusieron el nombre del actor en la cima en el 2001 con Rápidos y Furiosos . Lejos de las cámaras, esa misma combinación se conjugaría en su contra, a toda prisa, en la autopista de la muerte.

El expolicía Brian O’Conner, su único papel destacado, era invencible al volante de su Nissan Skyline GT-R R347, un auto capaz de alcanzar los 300 kilómetros por hora, 30 menos que el Porsche en el que viajaba en el asiento de pasajero la tarde del sábado 30 de noviembre, tras una actividad en favor de los afectados por el tifón en Filipinas.

Hasta ahora, el encuentro más cercano que había tenido O’Conner con la muerte ocurrió en la cuarta película de la saga, cuando el siempre airoso corredor callejero sufrió un vuelco a bordo de un Subarú Impreza. Sin embargo, el intérprete llegó a confirmar que, en la vida real, la muerte es un peligro inminente cuando se mezcla el pavimento con la velocidad.

“Cuando se vive rápido, no hay reglas definidas”, así retó a su suerte el propio Walker en su cuenta personal de Twitter , justo un día antes del fatal accidente.

El actor era un aficionado a los motores en su vida real, y logró pasmar su pasión en las cintas de Universal Pictures.

Aún no está claro si aquel auto deportivo de fabricación alemana corría uno de esos piques que Walker acostumbraba estelarizar, esta vez por las calles del Valle de Santa Clarita, en Los Ángeles, informó ayer la cadena televisiva CNN.

Tras conocer la noticia, el mundo del cine comercial y los amantes de los motores quedaron estupefactos. El destino de Walker se sumió en una serie de coincidencias envuelta en llamas, cual si fuese una obra de arte, una escena perfectamente calculada de los artífices de la pirotecnia hollywoodense.

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Por eso, desde el fin de semana, cientos de fanáticos de los más famosos piques de la pantalla grande lloran la muerte de quien será recordado por siempre como Brian O’Conner. Ayer, a modo de homenaje, decenas de seguidores de la saga quemaron llantas en el sitio del accidente y, en un roce con la ley, efectuaron maniobras peligrosas al volante, informó la agencia AFP.

Éxito comercial. La célebre franquicia   Rápidos y furiosos  ha recaudado casi $2.400 millones de dólares. Walker no aparece en   Reto Tokio .Romaly para LN
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Éxito comercial. La célebre franquicia Rápidos y furiosos ha recaudado casi $2.400 millones de dólares. Walker no aparece en Reto Tokio .Romaly para LN

Limitado trayecto. En la pantalla grande, Walker aceleró al máximo los motores de autos japoneses como el Mitsubishi Eclipse, el Lancer Evolution y el Toyota Supra, pero su carrera nunca logró alejarse de la palanca de cambios.

Para el crítico de cine Wílliam Venegas, fue un actor que se quedó estereotipado en un solo tipo de personaje. “Es un actor monocorde, un concierto de una sola cuerda”, aseveró.

La razón: una deficiencia actoral que le impidió desdoblarse del intrépido O’Conner, a quien interpretó en cinco filmes distintos y una sexta película que se encontraba en proceso de producción.

Aunque desde 1986 se mantuvo de forma ininterrupida frente a las cámaras, Venegas lo califica como un “actor de poco fuste”, que no será recordado por otros roles.

En esto coincide el crítico Érik Fallas, quien opina que la franquicia de Rápidos y Furiosos no presenta verdaderas actuaciones.

“Ningún actor actuaba, simplemente hacían que conducían. Eran películas que le gustaban a la gente por la dinámica y los carros, películas que tenían un nicho comercial muy bien establecido y que servían. Las últimas dos o tres le dan de comer a Vin Diesel, a Walker y al mismo Dwayne Johnson”, explicó.

Aunque en un video de TMZ el actor bromeó con que continuaría interpretando a O’Connor hasta “Rápidos y furiosos 66”, lo cierto es que pronto planeaba llevar su carrera hasta la línea de meta. “Es muy chistoso porque mi hija ahora vive conmigo a tiempo completo y mi plan original era trabajar hasta los 40 años, y entonces reevaluar mi vida, e incluso ir en una dirección completamente diferente”, confesó en agosto a la edición británica de la revista GQ .

Por ahora, los fanáticos de los piques ilegales de autos modificados deberán aguardar con paciencia por Rápidos y furiosos 7 , cuyo estreno estaba programado para el 24 de julio del 2014. Según información de la distribuidora nacional Romaly, Walker ya había filmado algunas de las escenas, por lo que será necesario un giro en el guión.

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Nota del editor: Se corrigió la fecha del accidente en el que murió Paul Walker.

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Gloriana Corrales

gloriana.corrales@nacion.com

Periodista de Revista Dominical

Periodista en la Revista Dominical de La Nación. Es graduada de Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo de la UCR. 

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