Entretenimiento

Una película con matices pacifistas y ecologistas

Kong: La furia que defiende su hogar

Actualizado el 09 de marzo de 2017 a las 12:00 am

Kong: la Isla Calavera lleva a un grupo de científicos y militares a una especie de edén en el Pacífico, donde los humanos y el simio lucharán por la supervivencia de los suyos

Entretenimiento

Kong: La furia que defiende su hogar

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

(Video) Tráiler de "Kong: la Isla Calavera"

¿Y si la Tierra no perteneciera a los humanos, sino a las criaturas que la habitaron desde millones de años antes que el hombre? ¿Y si el hombre no fuera más que un invitado cada vez menos bienvenido?

Una isla en medio del Pacífico podría ser la primera alerta de un apocalipsis venidero. Se trata de una especie de edén inexplorado, tan hermoso como peligroso para la raza humana.

El mito del gran simio vuelve al cine (INFOGRAFÍA: FIORELLA MORA Y GLORIANA CORRALES/ LA NACIÓN)

Esa mítica franja de tierra virgen no es solo el hogar del primate más famoso y aterrador del mundo, sino que constituye también el regreso de uno de los blockbusters más emblemáticos de la cultura pop.

Con Kong: la Isla Calavera , el director Jordan Vogt-Roberts intenta demostrar que las cintas de corte palomitero también tienen la posibilidad de implantar mensajes más profundos en la consciencia colectiva.

Ubicación de la isla donde se desarrolla la película (FIORELLA MORA Y GLORIANA CORRALES/ LA NACIÓN)

La trama nos devuelve a 1973, justo en tiempos del retiro de las tropas militares estadounidenses del territorio vietnamita, y en plena guerra fría.

Un equipo de científicos estadounidenses liderados por Bill Randa (John Goodman) descubre la existencia de esta isla, hasta entonces nunca vista en los mapas satelitales, pero que Rusia no tardará en visualizar también.

Así, consiguen el aval del Gobierno estadounidense para emprender una riesgosa expedición de reconocimiento que involucrará a científicos, soldados y aventureros, entre los que se encuentran el teniente coronel Packman (Samuel L. Jackson), el exmiembro del SAS y rastreador mercenario británico James Conrad (Tom Hiddleston) y la fotógrafa Mason Weaver (Brie Larson).

Lo que pronto descubrirán es que están adentrándose en los dominios del poderoso Kong y que su presencia prenderá mecha a una cruda batalla entre el hombre y la naturaleza.

La violenta aparición del simio ante la mirada incrédula del equipo dará inicio a una batalla por la supervivencia en medio de un ancestral ecosistema en el que Kong no es necesariamente la mayor amenaza.

Filmografía de King Kong (FIORELLA MORA Y GLORIANA CORRALES/ LA NACIÓN)

Un nuevo concepto. En esta ocasión, King Kong no escalará rascacielos ni sembrará el terror en Nueva York.

“Jordan Vogt-Roberts se enfrenta a una entrega bastante original, ya que no presentará al mono gigante siendo llevado a la civilización, sino en su hábitat natural, esa Isla Calavera que da sobrenombre a la película”, destaca IGN.

De hecho, en este filme, Kong tendrá que compartir el protagonismo con otras criaturas de gigantescas proporciones que habitan en la isla. Esos enfrentamientos son, de hecho, algunas de las escenas más impactantes de la cinta.

“El gran reto de Kong: la Isla Calavera era combinar ese espíritu de aventuras clásicas con el cinismo y la agilidad que requiere el blockbuster moderno, pero lo logra de forma inesperada, con algún que otro lúcido momento de humor y un puñado de agotadoras escenas de acción”, apunta la revista GQ.

Otro de los virajes tiene que ver con que en esta película pierde fuerza el tradicional argumento romántico entre el simio y la rubia, rol que ahora ocupa Larson. La admiración de Kong ante Mason Weaver queda apenas sugerida.

Sin embargo, el mayor de los cambios tiene que ver con las historias paralelas que se entremezclan con las escenas de fantasía y acción.

Utilizando elementos de la Segunda Guerra Mundial, la ilusión de los soldados por volver a sus hogares y algunas citas de los personajes, el director Vogt-Roberts se las ingenió para lanzar una serie de mensajes subliminales de tintes políticos en contra de la guerra y a favor de la conservación del medio ambiente.

La moraleja es tan clara como la que apunta IGN : “Kong no es sino la menor de las amenazas que pueblan la isla. La mayor amenaza de los humanos somos nosotros mismos”.

  • Comparta este artículo
Entretenimiento

Kong: La furia que defiende su hogar

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Gloriana Corrales

gloriana.corrales@nacion.com

Periodista de Revista Dominical

Periodista en la Revista Dominical de La Nación. Es graduada de Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo de la UCR. 

Ver comentarios
Regresar a la nota