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Intriga enorme

Actualizado el 15 de diciembre de 2013 a las 12:00 am

Prisioneros Policial complejo

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Una buena película sabe narrar con imágenes. Por eso, necesita de un buen guion, o sea, de una buena historia que contar y, por supuesto, de una historia bien contada. Esto se cumple a cabalidad con el filme titulado Intriga (2013), policial dirigido con bastante mérito por el canadiense Denis Villeneuve.

Villeneuve realiza muy bien este thriller calzado en el guion con la firma de Aaron Guzikowski, cuya trama es distinta a lo que generalmente se estila hoy en el cine como entretenimiento. Es un guion coherente, bien amarradito, que no solo narra una buena historia en desarrollo constante, sino que administra con buen cálculo la complejidad de los sucesos y la de sus protagonistas.

Con estilo pausado, el director Denis Villeneuve logra ir más adentro de la piel de sus personajes y obtiene un equilibrado planteamiento desde el ojo de la cámara.

También define lo esencial de los diálogos y establece un arrebatador estado de ánimo desde el filme mismo. Suspenso, así es como se le llama.

Es posible que, con menos duración en el metraje o con un trabajo más elaborado en la sala de montaje, habríamos tenido una película superlativa; sin embargo, dentro de la aridez industrial del cine de hoy, una película como Intriga resulta harto valiosa tal y como se nos presenta.

La buena puesta en escena es telón de fondo de un thriller donde juegan las pasiones humanas y donde destacan los actores Jake Gyllenhaal y Hugh Jackman.  FOTO CORTESÍA DE VIDEOMARK
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La buena puesta en escena es telón de fondo de un thriller donde juegan las pasiones humanas y donde destacan los actores Jake Gyllenhaal y Hugh Jackman. FOTO CORTESÍA DE VIDEOMARK

En este caso, lo policial se manifiesta dentro de un laberinto de pasiones y traumas, donde lo oscuro del ser humano se sostiene –incluso– con percepciones religiosas y donde los valores tradicionales se confunden con visiones degeneradas o espurias sobre la existencia humana.

En Intriga , todo comienza con la impactante imagen de una voz fuera de cámaras que reza el Padrenuestro cristiano; en tanto, la rigurosidad del invierno se clava sobre un bosque enigmático de donde sale un venado como único signo de vida. Algo está por suceder.

Por un lado de la pantalla asoma un rifle y, al rato, el personaje controversial del argumento, quien afirma siempre: “reza por lo mejor, prepárate para lo peor”.

Los hechos derivarán en el secuestro de dos niñas y, con ello, tenemos un argumento donde el bien se confunde con el mal y la justicia con el desafuero.

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Con la presencia de la policía, en especial de Loki, lo complicado deviene complejo y nada parece resolverse, como el laberinto mismo de la vida o el de la muerte. La trama es cada vez más interesante, cada vez menos predecible y los personajes se enriquecen con sus propios diseños.

Mientras la música fortalece cada una de las situaciones de suspenso, las actuaciones de un buen elenco le dan fuerza dramática al relato, donde destacan Hugh Jackman y Jake Gyllenhaal.

El primero encarna a un personaje llenos de contradicciones: es el padre de una de las niñas secuestradas, sujeto más bien oscuro con su conducta; el segundo nos da gran actuación como el detective taciturno, que va por ahí con su extraño tic nervioso en los ojos, como si fuera la sombra de sí mismo.

La excelente fotografía redondea esta película tan lírica como aterradora. Intriga es policial demoledor, cuya brillantez visual es telón que se abre para hacer de la intriga una prisión en la que caemos los espectadores. Filme recomendado.

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William Venegas

Crítico de cine y teatro

Filólogo y educador. También estudió Teatro, Estética, Historia del Arte, Filosofía del Arte y Semiótica para hacer lo que quería: crítico de cine y teatro. Fue profesor de Literatura y Apreciación Cinematográfica en la UNA. Escribe para La Nación desde 1991.

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