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“Estafa Americana”: Llega filme taimado

Actualizado el 26 de febrero de 2014 a las 12:00 am

Estafas y amores Llega filme taimado

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“Estafa Americana”: Llega filme taimado

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De lo mejor del filme Escándalo Americano es el trabajo envolvente de su elenco, donde las actrices Jennifer Lawrence y Amy Adams se lucen a sus anchas. | CORTESÍA DISCINE PARA LN.

He aquí una interesante idea que se convierte en hilo conductor de un filme valioso que juega con el arte del drama humoroso: la de ver la vida como constante ejercicio del engaño, donde los protagonistas de ardides o desinformaciones somos tan solo los seres humanos que la vivimos.

De la mano de un buen director, David O. Russell, tenemos en cartelera la cinta titulada Escándalo americano (2013), película que discurre bien gracias a su oportuna manera de estructurar el relato y donde se muestra que, tras falsas apariencias, siempre hay un instante para asumir la responsabilidad del amor.

De esto ya teníamos antecedentes del realizador David O. Russell, sobre todo con su anterior película Los juegos del destino (2012), donde dos personas de conductas bipolares encuentran el amor. Incluso, conceptualmente, estos rasgos están también en otro filme de Russell: El peleador (2010).

En lo que corresponde a Escándalo americano , dicho director hace descansar de nuevo la fuerza de sus conceptos (el contenido) en diálogos inteligentes y en la dirección de actores, con la que Russell se luce de nuevo y demuestra que lo suyo, en este aspecto, no es ninguna casualidad.

El trabajo del elenco a cuatro figurantes es excepcional. Es difícil y hasta injusto señalar a un actor sobre otro o a una actriz sobre otra. Ahí están admirables los cuatro: Christian Bale, Amy Adams, Bradley Cooper y Jennifer Lawrence.

Con arte admirable, logran encarnar a sus personajes, desde los más pequeños detalles hasta los momentos más agudos que exige la trama.

Dicho aquí de manera sucinta, el guion narra las peripecias de un estafador algo cínico y más bien astuto (Christian Bale), quien se enamora de una fémina de su misma estirpe engañosa (Amy Adams). Arrinconada por la ley, esta pareja se ve obligada a trabajar para un megalómano agente del FBI (Bradley Cooper).

El agente los arrastra a ese mundo peligroso y atractivo para algunos, donde se juntan la política y la mafia, fieles compañeras de vida. Sucede en Nueva Jersey. Mientras lo falso se mezcla con lo verdadero, dentro del embrollo que se arma aparece una figura deseosa de amor propio.

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Se trata de la esposa del estafador, encarnada por Jennifer Lawrence, quien hará que las aguas salten de su nivel y que los ríos cambien de cauce. Esto obligará a los otros a reencontrase con cada quien. El diseño de personajes es muy bueno: todos juntos le dan sentido coral al argumento.

El problema del filme (si se le puede llamar así) es que pierde fluidez por momentos, pierde ritmo y se embrolla en especie de galimatías del relato. Es como si el filme se atascara para luego seguir de buena manera, así por distintas secuencias, aunque no es asunto que haga mella para la calidad en general.

Es interesante el relato hecho con distintas perspectivas: con puntos de vista según cada personaje y juegos narrativos con las voces fuera de cámara. Ello sirve para manifestar la progresión dramática de la intriga, su dinamismo y, a la vez, la evolución de los personajes.

Cierto que hay exceso de canciones en el filme; pero, por otra parte, la dirección artística y la ambientación son formidables. Escándalo americano es película que todo crítico de cine (que se precie de serlo) debe recomendar. Sobre todo, por eso tono socarrón o taimado propio del cine de Billy Wilder.

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William Venegas

Crítico de cine y teatro

Filólogo y educador. También estudió Teatro, Estética, Historia del Arte, Filosofía del Arte y Semiótica para hacer lo que quería: crítico de cine y teatro. Fue profesor de Literatura y Apreciación Cinematográfica en la UNA. Escribe para La Nación desde 1991.

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