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Crítica de cine: ‘La vida secreta de las mascotas’, astucia y conflicto

Actualizado el 01 de agosto de 2016 a las 12:00 am

Nueva York da lugar a una especie de leyenda urbana donde todos los sujetos son animales

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Crítica de cine: ‘La vida secreta de las mascotas’, astucia y conflicto

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Los largometrajes animados por computadora nacieron en 1995, con Historia del juguete ( Toy Story , de John Lasseter). Se dijo que era el final de dibujos animados en cine. Lo cierto es que desde esa inolvidable película, por el río de la animación han corrido buenas aguas (en general).

Snowball   es la figura más atractiva de la película.  Cortesía de Romaly.
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Snowball es la figura más atractiva de la película. Cortesía de Romaly.

Hoy aparece el filme titulado La vida secreta de tus mascotas (2016) y lo hace con buena presencia, aunque no es un filme tan cálido como la mayoría del público lo esperaría al hablarse de mascotas. Aquí los animales son presentados como sujetos de doble conducta: una cuando están con sus amos y otra cuando quedan solos en sus casas.

La ternura de estos animalitos caseros con sus dueños deviene en falsedad o hipocresía, son aduladores, porque cuando quedan solos son animales más bien egoístas, peleones, de doble cara y fiesteros. Al menos así están diseñados para este filme.

Hay que decir que el desarrollo de acontecimientos y la evolución de personajes calzan muy bien con dicho diseño de personajes. Vemos lo que las mascotas son capaces de hacer en un día para estar de nuevo “bien peinaditos” al atardecer, cuando regresan los amos con sus mimos diarios.

Sucede con perritos, perros y perrotes. Con gatitos, gatos y gatotes. Con todos. Machos o hembras. Como se dice de manera popular: “Todos son zorros del mismo piñal”. Por supuesto que hay pleitos entre ellos, a partir de sus contradicciones con respecto a ganar privilegios de parte de sus dueños.

Sin embargo, cuando llega la hora de unir esfuerzos, las mascotas del caso son como bueyes jalando la misma carreta. Por aquí va la trama: las mascotas deben unirse para poder enfrentarse a otros animales pandilleros de las más distintas especies que, más bien, son pérfidos. Son peores por su crueldad e igual de bipolares.

Por supuesto que la narrativa de La vida secreta de tus mascotas, en su hora y media de metraje, no tiene jamás la inteligencia metafórica o alegórica de, por ejemplo, la novela satírica del británico George Orwell titulada Rebelión en la granja , que también ha sido llevada al cine animado.

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La vida secreta de tus mascotas apenas sugiere algún “animalismo” en contra de los humanos, a lo sumo contra los guardas que “arrestan” animales callejeros; con todo, se debe aceptar que una vez pasada la presentación de los tantos personajes zoológicos, o sea, una vez que se estructura la aventura, el filme toma buen ritmo e imbrica muy bien las subtramas en una sola dirección.

Es cierto que resulta imposible no comparar este filme con Toy Story , solo que esta vez tenemos animales en lugar de juguetes y que los animalitos resultan menos originales, aunque sobresale el conejo Snowball como el “malo”, bien diseñado con sus barullos emocionales y de final impredecible (Eugenio Derbez lo dobla en la versión en español, genialmente).

La calidad de ejecución visual es buena sin ser más que eso. Se falla con el exceso de música, ¡cansa aunque venga ordenada de la mano del excelente Alexandre Desplat! Al final, todo parece una leyenda urbana neoyorquina y, sin duda, tendremos secuelas.

Título original: ‘The Secret Life of Pets’

Estados Unidos, 2016

Género: Animado

Dirección: Chris Renaud, Yarrow Cheney

Elenco: Animado

Duración: 90 minutos

Calificación: TRES ESTRELLAS ( * * * ) de cinco posibles

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William Venegas

Crítico de cine y teatro

Filólogo y educador. También estudió Teatro, Estética, Historia del Arte, Filosofía del Arte y Semiótica para hacer lo que quería: crítico de cine y teatro. Fue profesor de Literatura y Apreciación Cinematográfica en la UNA. Escribe para La Nación desde 1991.

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