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Crítica de cine: Sin tanta risa

Vuelve ‘LOL’ Los amores de Lola

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      Dos mujeres viven amores ocultos por separado, nada sería grave si no fueran la hija y la mamá, con malas actuaciones de Miley Cyrus y Demi Moore.  Romaly para La naciónMadre e hija.
Dos mujeres viven amores ocultos por separado, nada sería grave si no fueran la hija y la mamá, con malas actuaciones de Miley Cyrus y Demi Moore. Romaly para La naciónMadre e hija. ampliar

Ante la carestía industrial de guiones propios, la voracidad de Hollywood es capaz de atrapar cualquier película que tenga algún éxito en su país de origen. Es una historia harto conocida: la de los llamados refritos. Así, personas que nunca ven cine de otras latitudes, conocen historias que vienen de distintos sitios.

Ahora le toca a la producción francesa LOL ( Laughing Out Loud ), dirigida por Lisa Azuelos, del 2008, farsa suave y gentil, que, curiosamente, con las mismas manos en la dirección, Hollywood la convierte en comedia superficial, anodina y oficiosa con el público menos exigente posible.

Al país nos llega ahora con el título de LOL: Casi 18 (2012) para contarnos la historia de una colegiala que tiene, cómo no, un novio furtivo y un amigo abierto: este es su paño de lágrimas. Cuando el novio de Lola le cuenta a ella que ha estado con otra chica, así, lo que se dice “estar”, Lola reacciona y le dice que ella ha hecho lo mismo (sin ser cierto).

Ahí, Lola se gana de inmediato el apodo de “zorra” de parte de ese noviecito que, según él, en la pareja, lo que es grave y “zorresco” en la mujer no lo es con el hombre. Tema trivial capaz de serlo aún más. ¿Cómo?

Fácil. Con la intromisión del amigo, quien en realidad está enamorado de Lola. Esto sucede y es, prácticamente, la película toda. Hay una subtrama por ahí que igual se consume en chusco fascículo reciclable. Es la historia de la mamá de Lola, llamada Anne, mujer divorciada de 40 años, quien se ve a escondidas con' ¿adivinen con quién? ¡Con su exmarido!

De pronto, Anne se entera de que su exmarido le es infiel, sí, por lo que se mete con un detective que le aparece por ahí. Lo que sucede es el cruce de ambas historias (madre e hija) sin que haya nada positivo que resaltar en términos de comedia.

El relato es soso, se trata de un filme con muy baja autoestima narrativa, pese a contar con el mismo guion y la misma dirección de la cinta francesa original. No hay ninguna creatividad visual de nada, excepto el comienzo con el manejo ralentizado de la imagen, y se acabó.

Las actuaciones andan por debajo de lo ridículo y no encuentro, por eso, la palabra más expresiva para definirlas, así de peores. Es imperdonable con Demi Moore, como Anne, e insoportable con esa joven de actuación tontoneca: Miley Cyrus. Podría rescatar la presencia más atrevida de Ashley Greene como una de las amigas de Lola, más inquieta que en la conocida saga Crepúsculo.

Si la intención del filme era mostrar el amor en los tiempos del celular y de los correos electrónicos, amor tecnológico, al hacerlo pecó por descuido con el diseño de los personajes y con la expresión de los sentimientos adolescentes.

Si quiso estudiar el amor adulto de una mujer madre y divorciada, la película se muestra a pura brocha gorda. Lo único que sigo sin entender es cómo hace Demi Moore para no envejecer como debiera. En fin, por más que escarbo, no encuentro una sola razón para recomendar esta película, merecedora de una sola estrella entre las cinco posibles.

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