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Crítica de cine de 'Los buscanovias': Mike y Dave se enredan

Actualizado el 20 de agosto de 2016 a las 12:15 pm

Ellos buscan novias, dicen que para calmarse, pero la medicina es peor que la enfermedad

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Varapalos. Parece que de los cuatro no se hace uno. Son Zac Efron, Anna Kendrick, Aubrey Plaza, Adam de Vine. (DISCINE.)

¡De acuerdo!, la película Amor sin escalas (2009, de Jason Reitman) es buen filme y, en él, destaca con gusto y talento la actriz Anna Kendrick, quien luego se descalabró en la conocida saga de Crepúsculo, con el papel de Jessica Stanley.

Parece que la buena actriz de ayer ha escogido el camino ancho del cine más comercial y ahora es un verdadero desastre en la película Mike y Dave: Los buscanovias (2016), dirigida por un especialista en este tipo de comedias tontas que, según dice la industria del cine, son solo para jóvenes: Jake Szymanski.

En el mismo bajo nivel de actuación, a ras del subsuelo, están los compañeros de elenco de la joven Kendrick, a saber: Zac Efron, Aubrey Plaza y Adam de Vine. Ninguno de ellos es capaz de convertir el agua en vino y solo se suman a ese esfuerzo que hoy hace Hollywood por imponer la noción de que la estupidez es divertida, para afrenta de la mejor tradición de la comedia.

Si la industria dice que es cine para jóvenes, diantres, ¡qué desprecio para la juventud y qué poco valor se le da a su inteligencia! Sin embargo, hay quienes disfrutan de este cine alienante, propio del fango mercantilista, con una visión de mundo bastante opaca y tristemente boba.

Plagada de tics para adolescentes, con frases tan vacuas como vulgares, cargada de penuria imaginativa en el relato, con diálogos simplones, toda blanda por su humor repetitivo (con algunos pocos buenos chistes), Los buscanovias nunca logra articular un verosímil fílmico aceptable.

El relato avanza a trompicones, con saltos deficitarios para contar las tribulaciones de una familia cuya hija se casará en Hawáii, pero adentro de esa familia hay dos hermanos torteros en demasía. Entonces los papás les piden a los muchachos que deben llevar parejas a la boda, para ver si así hay algún control.

¡Qué va! Las "novias" encontradas son medicinas peores que la enfermedad, ellas son del todo incontrolables y ahí se arma Troya. Eso sí, lo que sucede es como darle vuelta a un trompo: la película se repite temáticamente y se reitera con su propuesta visual. Es algo así como cine en un tiovivo.

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Por supuesto que Los buscanovias es filme mediocre, hecho para un público que no se exige nada especial de sí mismo, para quienes vivir –como decía José Ortega y Gasset– es ser en cada instante lo que ya son. Este tipo de películas son boyas que van a la deriva y, lo lamentable, es que su público adolescente también.

Lo cierto es que el buen cine siempre lleva cantidades menores de público. En Costa Rica, una valiosa ley de cine duerme el sueño de los justos en la Asamblea Legislativa: es ley para refrescar la cultura cinematográfica, pero a ella se oponen los empresarios de cine reunidos en su respectiva Cámara.

Eso es extraño; pero, para insistir con Ortega y Gasset: "Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender"; por supuesto que esta película aquí comentada nunca contará con mi bendición, se moleste quien se moleste.

Ficha técnica

Título original: Mike and Dave Need Wedding Dates

Estados Unidos, 2016

Género: Comedia

Dirección: Jake Szymanski

Elenco: Zac Efron, Anna Kendrick, Aubrey Plaza, Adam de Vine

Duración: 120 minutos

Calificación: Una estrella de cinco posibles

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William Venegas

Crítico de cine y teatro

Filólogo y educador. También estudió Teatro, Estética, Historia del Arte, Filosofía del Arte y Semiótica para hacer lo que quería: crítico de cine y teatro. Fue profesor de Literatura y Apreciación Cinematográfica en la UNA. Escribe para La Nación desde 1991.

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