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Crítica de cine: ‘Mayordomo’, también es cine

Actualizado el 21 de marzo de 2017 a las 12:00 am

Un director en movimiento se aprovecha del argumento del filme para hacer cine poco común

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Crítica de cine: ‘Mayordomo’, también es cine

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Es interesante la presencia de películas rupturistas, esas que desgajan las formas más tradicionales del arte fílmico. Es de aplaudir la valentía de quienes lo hacen, porque saben de antemano el riesgo que se corren: el de que sus películas no sean éxitos comerciales.

Ahora viene el realizador chileno radicado en Costa Rica, César Caro, y se suma a esa “contradicción”: la de desvincularse de “lo decible” tradicional en el cine, como lo describe en un texto el semiólogo y teórico, el francés Christian Metz (a propósito del tema).

El filme de César Caro es de poca locuacidad, de diálogos cortantes y de un título muy breve: Mayordomo (2017), título que se convierte en la primera aproximación al contenido del filme, incluso a sus conceptos.

En Costa Rica, además de Mayordomo , dentro de esa onda cercana al lenguaje experimental, he visto filmes como Tres Marías (2012), de Pako González (otro chileno radicado en Costa Rica), y Muñecas rusas (2014), de Jurgen Ureña.

El nuevo filme nacional es de poca locuacidad, de diálogos cortantes y de un título muy breve. Películas Plot
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El nuevo filme nacional es de poca locuacidad, de diálogos cortantes y de un título muy breve. Películas Plot

Los resultados con esos filmes han sido disímiles, como es lógico suponerlo. Cuando uno lee la sinopsis de Mayordomo en distintos medios de prensa, uno se encuentra textos que tratan de llevar el resumen del argumento a cierta coherencia tradicional, lo que no resulta tan cierto al ver la película.

Uno lee algo así: Mayordomo es thriller -suspenso, que cuenta la historia de Peter, joven que viene a Costa Rica para tomar posesión de la casa que su difunta madre le heredó. Al muchacho lo recibirá el mayordomo. El protagonista descubrirá que en aquella casa ocurren cosas extrañas y que tienen que ver con la presencia del tal mayordomo y de la enigmática hija de este.

Se lee en la sinopsis que tales son los personajes que llevan los hilos narrativos de la historia; sin embargo, la verdad es que esos hilos vienen a ser más complejos.

César Caro, guionista y director, con esta película se “escapa” de las cadenas de lo que se define como cine (narración y representación). No lo hace mal, con todos los riesgos del caso (hasta el de no ser entendido). Lo suyo es una provocación y como tal merece ser aplaudido.

César Caro nos obliga a no ser espectadores amaestrados, sino más bien a decodificar y entender la sustancia del texto. Mayordomo enseña que no siempre una “historia” es la base del filme, que es solamente uno de los elementos para uso del director, sujeto encargado de crear un universo de imágenes (así lo escribió el gran realizador brasileño Glauber Rocha).

Esto es lo mejor de Mayordomo , con apoyo de atinada banda sonora, de determinada coloración, de creativa fotografía, del buen manejo del ritmo con planos cortos, de la buena mezcla de lo real-posible con lo irreal-posible. Por otra parte, las actuaciones masculinas quedan debiendo, y mucho, qué lástima; no así la femenina, pero esta es secundaria. Si recordamos el anterior filme de César Caro ( Tercer Mundo , 2009) y comparamos, concluimos que estamos ante un director en movimiento. Le deseo éxito.

Costa Rica, 2017GÉNERO: SuspensoDIRECCIÓN: César CaroELENCO: Abelardo Vladich, Luis Borge, Adriana VíquezDURACIÓN: 130 minutosCINES: CCM San Pedro, Nova Alajuela, Terramall, Cinemark AlajuelaCalificación: TRES estrellas ( * * * ) de 5 posibles

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William Venegas

Crítico de cine y teatro

Filólogo y educador. También estudió Teatro, Estética, Historia del Arte, Filosofía del Arte y Semiótica para hacer lo que quería: crítico de cine y teatro. Fue profesor de Literatura y Apreciación Cinematográfica en la UNA. Escribe para La Nación desde 1991.

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