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Crítica de cine de ‘Snoopy y Charlie Brown’: El Barón Rojo ataca

Actualizado el 27 de diciembre de 2015 a las 12:00 am

Generaciones anteriores lo llamaron Carlitos, ahora vuelve enamorado: Charlie Brown.

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Sencillez y hondura, escribió alguien acerca de la nueva película con los personajes de la historieta titulada en inglés Peanuts (cacahuates o maníes). Por cierto, este nombre le fue dado por un productor en contra del criterio de su autor, el historietista Charles M. Schulz (1922-2000).

Hondura y sencillez, cierto, y es lo que rebosa el filme Snoopy y Charlie Brown (2015), sensible acierto del cine animado. Se dice que es la primera película de Carlitos con su barra de amistades (solo niños, nunca hay adultos visibles), donde sobresale su fiel perrito Snoopy, un “beagle”: raza isabelina buena para la cacería.

Con Carlitos, tal vez sea la primera película animada por computadora (hay secuencias con trazos originales bien imbricados) y disponible también con la siempre estorbosa tercera dimensión (3D). Es que hay otros filmes antes, incluso uno con un viaje de los personajes a París.

Sencillez y hondura. Podríamos agregar otras virtudes de esta película que, lástima, se alarga sin urgencia narrativa en su último tercio, es como si quisiera encontrar un final que no le llega cuando lo tiene ahí a mano. Es válido pensar que se alarga y se torna lenta tan solo para cumplir con más tiempo de metraje.

Esto afecta el resultado total de la película de manera negativa, pero también es cierto que –a ese momento– se ha dado una aventura muy entretenida, bien narrada, con sus personajes perfectamente diseñados (los sentimos adentro de nuestras pieles) y, con tales personajes, se nos estructura una fábula con sinceras e importantes moralejas.

La aventura de Charlie Brown, ese niño tan sentimental y honrado consigo mismo y con los demás, pasa por valores hoy bastante descuidados. Esta película nos habla con fino sentimiento sobre el amor, sobre la importancia de la honradez intelectual, de la ética y de la amistad.

También ayuda a valorar el papel de la imaginación con los recreados combates de Snoopy, con su canina casita voladora, frente al llamado Barón Rojo (el bien contra el mal). Humor sobra en estas secuencias.

Snoopy y Charlie Brown es filme narrado con bien llevadas situaciones paralelas, que igual saben derivarse una de otra por secuencias (acierto narrativo). Las básicas son los combates contra el Barón Rojo y la otra es el amor de Charlie por su nueva vecina y compañerita de escuela.

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Cuando Carlitos se enamora, el mundo gira alrededor de sus sentimientos. Sus amigos son cómplices: Schroeder con su piano lleno de Beethoven, Sally con su hermandad, Linus como el gran amigo, Lucy convertida en psicóloga precoz, Marcia con su mirada aguda tras sus lentes, Pecas, en fin…

Ah, sin olvidar al gozoso Emilio (Woodstock), pajarito que solo Snoopy logra entender. Bien reforzada por la música, esta película brilla también por sus finos diálogos y la sencillez de la llamada puesta en escena: seductora.

Shakespeare escribió en su obra La tempestad : “Nosotros somos esa cosa de la que los sueños están hechos y nuestra vida está rodeada de un sueño”. Frase exacta para medir a los personajes de Snoopy y Charlie Brown . Para medir su trama y medir esta película que debemos recomendar.

Snoopy y Charlie Brown Calificación: Cuatro estrellas de cinco posibles

EE.UU., 2015

GÉNERO:ANIMADO

DIRECCIÓN:STEVE MARTINO

DURACIÓN:93 minutos

CINES:nova cinemas, cinemark, cinépolis, ccm, citi, studio santa ana

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William Venegas

Crítico de cine y teatro

Filólogo y educador. También estudió Teatro, Estética, Historia del Arte, Filosofía del Arte y Semiótica para hacer lo que quería: crítico de cine y teatro. Fue profesor de Literatura y Apreciación Cinematográfica en la UNA. Escribe para La Nación desde 1991.

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