Entretenimiento

Crítica de cine: 'Una espía despistada'

Actualizado el 08 de junio de 2015 a las 12:00 am

Con situaciones enredadas, lo mejor para reír es ver despistada a una mujer espía

Entretenimiento

Crítica de cine: 'Una espía despistada'

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

This picture loads on non-supporting browsers.
Cómico. Ser mujer es una aventura, sobre todo si se es una espía. Les recomendamos quedarse en la función hasta después de los créditos. DISCINE PARA LN.

En el Hollywood industrial, marcado por la lógica rentabilidad de los negocios, casi todos los géneros cinematográficos han venido a menos. Es posible que los más golpeados sean el terror y la comedia, envuelta esta en réplicas chabacanas de algunos filmes serios.

Sin embargo, dentro de ese desierto, de pronto salta alguna calabaza llenita de agua. Esta vez se trata de una comedia regocijante, agradable entretenimiento y buen filme, cuyos méritos vienen desde el guion escrito por Paul Feig.

Hablo de Una espía despistada (2015), donde el señor Feig es guionista y director. Como lo segundo, sabe narrar con buen ritmo (acertado montaje para el manejo de pausas y aceleraciones). Sobre todo, Paul Feig logra sacarle provecho a esa especie de vacilón hecho cuerpo que es la notable actriz Melissa McCarthy.

Él y ella se habían encontrado antes en aquella cáustica película titulada Damas en guerra (2011) y, luego, con el filme Armadas y peligrosas (2013), donde la actriz Melissa McCarthy se dio el lujo de opacar a Sandra Bullock. Para el 2016, volverán con Cazafantasmas 3 , ojalá con igual desenfado.

En efecto, de eso se trata: Paul Feig escribe, diseña y filma situaciones hilarantes. Lo demás corre por cuenta de la actriz Melissa McCarthy, con su desparpajo, soltura y su coprolalia, o sea, su gusto por hablar malacrianzas, pero con maña para hacerlo de manera risible.

Ella es como un Cantinflas malhablado. Esta vez, logra diferenciarse más a sí misma y salirse de su propia rutina, no solo por la sabia dirección de actores, sino también porque a eso la obliga su personaje, el de analista de la CIA, encuevada ella en una oficina y convertida de pronto en atroz espía.

Agreguen que la propia espía, por su oficio, según la trama, debe estar cambiando de identidades. Es la mejor parte de la actriz. Lo otro es tener ahí, codo a codo y como contrapunto, a un “duro” del cine de acción, como lo es Jason Statham, quien sube el peso sarcástico del filme.

Ver a Statham, quien se burla de sí mismo como actor de exagerados filmes de acción, también le agrega valor cómico al boleto; al igual que ver a Jude Law como el espía “fachero”, galán, cursi, “bichito” y, adrede, inexpresivo: esto es otro plus de la película.

PUBLICIDAD

Por supuesto que U na espía despistada es parodia constante de los agentes a lo 007, ¡cómo no!, pero también es caricatura sabrosa de otras parodias con espías a lo Austin Powers o que sean del número que sean, 86 o cualesquiera.

Esta es comedia que uno debe recomendar. Está narrada de manera fresca, punzante y sin traspiés durante las escenas de acción (persecución incluida). Es hábil con el manejo de lo técnico. Resalta el uso dado a la música de Theodore Shapiro y al tema de Ivy Evan.

¡Ah, por favor!, quédense hasta lo último de los créditos, para que vean el final. Es que la gente siempre se va antes: el día de mi función, conmigo solo estaba el personal limpiador de la sala durante ese jocoso momento.

Perdonen que aquí no lo pueda contar, sería tan grave como ver, en cine, a Melissa McCarthy y a Jason Statham en una cama juntos y desnudos bajo las cobijas. ¡Opa!

UNA ESPÍA DESPISTADA

EE.UU. 2015

Género: Comedia

Dirección: Paul Feig

Elenco: Melissa McCarthy, Jude Law, Jason Statham, Rose Byrne

Duración: 120 minutos

Cines: Cinépolis, Cinemark, CCM, Nova, Citi

Calificación: Tres estrellas de cinco posibles.

  • Comparta este artículo
Entretenimiento

Crítica de cine: 'Una espía despistada'

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

William Venegas

Crítico de cine y teatro

Filólogo y educador. También estudió Teatro, Estética, Historia del Arte, Filosofía del Arte y Semiótica para hacer lo que quería: crítico de cine y teatro. Fue profesor de Literatura y Apreciación Cinematográfica en la UNA. Escribe para La Nación desde 1991.

Ver comentarios
Regresar a la nota