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Benedict Cumberbatch hace el papel de Alan Turing

‘Código Enigma’: un juego de secretos y mentiras

Actualizado el 25 de febrero de 2015 a las 12:00 am

El filme nominado a ocho premios Óscar narra la secreta vida de uno de los principales matemáticos del siglo XX, Alan Turing, y plantea nuevas dudas

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Riesgoso. El desafío de descifrar el código alemán pone en peligro el financiamiento de investigaciones de Alan Turing. Jack English/Studio Canal.

A l subir al escenario de la gala de los premios de la Academia este domingo, Graham Moore, guionista de Código Enigma , celebró el poder de ser diferente. Tras recordar su intento de suicidio a los 16 años, con el Óscar en la mano, dijo: “Quisiera que este momento fuese para esa niña allá afuera que siente que es rara, diferente o que no calza en ninguna parte. Sí, sí calzas; te prometo que calzas”.

Para Alan Turing , genio matemático, héroe de guerra por descifrar códigos militares alemanes, y perseguido por su homosexualidad, estas palabras llegan como una tardía celebración de su diferencia.

Código Enigma , titulada en inglés The Imitation Game , recibió ocho nominaciones a los premios Óscar, incluyendo mejor director (Morten Tyldum), mejor actor protagónico (Benedict Cumberbatch) y mejor actriz de reparto (Keira Knightley). El filme llega esta semana a las salas de cines costarricenses.

Drama. Alan Turing (1912-1954) es muy conocido por los estudiosos de la computación, pero ha tomado décadas que el gran público conozca sus aportes teóricos fundamentales en el desarrollo de la computación. Parte del redescubrimiento se debió a la publicación del libro Alan Turing: The Enigma , de Andrew Hodges, en el cual se basa el guion ganador de Moore.

En 1986, la obra teatral Breaking the Code (presentada en Costa Rica como Rompiendo códigos en el 2011) también contribuyó a comprender los esfuerzos de Turing por descifrar el denominado código Enigma, con el cual los altos mandos militares alemanes coordinaban ataques submarinos, aéreos y terrestres durante la II Guerra Mundial sin que los Aliados tuviesen idea de lo que se transmitía .

Esta obra de 1986, escrita por Hugh Whitemore, ha sido la obra de ficción más popular sobre Turing –al menos, hasta su llegada al cine–, con una actuación magistral de Derek Jacobi. En Costa Rica, Fabián Sales dirigió a Marco Martín como el torturado genio, acompañado de intérpretes como Eugenia Chaverri, Rebeca Alemán, Rodrigo Durán Bunster, Lenín Vargas y Amadeo Cordero. Se montó en el 2010 y volvió a escena en el 2011.

El actor Benedict Cumberbatch en su rol de Alan Turing.   | ARCHIVO
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El actor Benedict Cumberbatch en su rol de Alan Turing. | ARCHIVO

En el complejo militar inglés de Bletchley Park, Turing fue uno de los colaboradores del proyecto secreto, junto a mentes como Hugh Alexander (Matthew Goode), campeón ajedrecista.

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Sin embargo, Turing tenía fama de excéntrico, poco sociable y, además, era homosexual en una época en que estaba prohibido. En 1952, el científico condecorado por el rey Jorge VI por sus servicios durante la guerra fue arrestado y condenado por cargos de “indecencia grave” y “perversión sexual”. Se le presentaron dos opciones: ir a prisión o tomar un tratamiento hormonal para reducir su líbido.

Dos años después, deprimido por el uso de los químicos, falleció por envenenamiento con cianuro. Al lado de su cama, se halló una manzana mordida. Aunque no se examinó la fruta, se sugirió que había cometido suicidio.

Es esta historia de secretos y mentiras a la cual Cumberbatch da vida, y por la cual llegó a una nominación al Óscar. “Era un ser humano extraordinario, un alma muy amable, muy benigno, un poco torpe, pero un ser humano tenazmente determinado y decidido con un enorme talento y capacidad”, apunta el actor en las notas de producción de la cinta. Turing fue descrito como ingenioso, encantador, tímido, descuidado con su aspecto, corredor de calidad olímpica y patriota.

En Código Enigma , Cumberbatch lo interpreta como un genio excluido, incomprendido por quienes lo rodean y siempre un paso adelante. Ello atrae la atención de Joan Clarke (Keira Knightley, nominada al Óscar por el papel), matemática que quiere sobreponerse a la frialdad de Turing y acercarse a su intelecto y a sus emociones.

En Costa Rica.  Marco Martín en   Rompiendo códigos , en el 2010.   Francisco Rodríguez/Archivo LN.
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En Costa Rica. Marco Martín en Rompiendo códigos , en el 2010. Francisco Rodríguez/Archivo LN.

“Es bastante extraordinario que uno pueda pasar seis años de su vida haciendo algo así y después no hablar nunca más sobre eso. Tenían prohibido hablar de eso –y ni siquiera se les permitía hablar entre ellos sobre el tema–”, cuenta Knightley en el material promocional.

Con música envolvente de Alexandre Desplat (que competía contra sí mismo por la estatuilla con la banda sonora de The Grand Budapest Hotel , que ganó) y fotografía delicada del español Óscar Faura, Código Enigma se propone recrear aquellos agitados días en Bletchley Park y la carrera contra el tiempo que significaba no entender el código alemán. Durante cada minuto que pasaba sin que los ingleses lograran descifrarlo, morían más soldados y civiles aliados.

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Examen. Para la crítica, se trata de un drama eficaz, aunque con debilidades notorias. En el agregador de reseñas Metacritic.com tiene una calificación de 73/100, mientras que en RottenTomatoes.com es de 89%.

The Imitation Game es una película altamente convencional sobre un hombre profundamente inusual. Esto no es por completo algo malo”, consideró el crítico de The New York Times . Para Los Angeles Times , es el “rol de la vida” de Cumberbatch, mientras que Entertainment Weekly destaca que está “convirtiendo la grandeza en un ‘hábito’”.

Como sucede con cualquier película que empiece con la frase “Basada en una historia real”, Código Enigma ha sufrido amplias críticas por tomarse libertades con el drama de Turing; especialmente en cuanto a la forma en la cual se descifró el código –pues elude mencionar descubrimientos previos–, sus relaciones con Joan Clarke, Hugh Alexander y sus jefes, así como su fin.

“Por supuesto, debes comprimir mucho en dos horas, y no hay forma de que pueda ser totalmente precisa. Debes transmitir la ‘precisión emocional’ (¿cómo se sentía Turing en el momento?) y, para hacerlo, debes dramatizar los eventos”, se defendió el director en Time .

Cercanía.  Joan Clarke (Keira Knightley) acompaña a Turing (Benedict Cumberbatch).   Jack English/Studio Canal.
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Cercanía. Joan Clarke (Keira Knightley) acompaña a Turing (Benedict Cumberbatch). Jack English/Studio Canal.

En The New York Review of Books , el autor del artículo Salvando a Alan Turing de sus amigos criticó esta posición: “La opción parece clara: o abrazas la riqueza de Turing como personaje y confías en que la audiencia te siga hasta allí, o simplemente capitulas, reduciéndolo a una caricatura del genio torturado”.

Turing fue un héroe y, como tal, fue humano; es decir, profundamente complicado. Ese es el código que la película intenta descifrar. Si lo logra, podrá verse en cines a partir de esta semana.

En Costa Rica.  Marco Martín en   Rompiendo códigos , en el 2010.   Francisco Rodríguez/Archivo LN.
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En Costa Rica. Marco Martín en Rompiendo códigos , en el 2010. Francisco Rodríguez/Archivo LN.
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Fernando Chaves Espinach

fernando.chaves@nacion.com

Periodista de Entretenimiento y cultura

Coeditor del suplemento Viva de La Nación. Productor audiovisual y periodista graduado por la Universidad de Costa Rica. Escribe sobre literatura, artes visuales, cine y música.

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