Entretenimiento

Berlinale proyecta tres filmes de denuncia

Actualizado el 07 de febrero de 2014 a las 10:57 am

El argelino-francés Rachid Bouchareb, el alemán Edward Berger y el francés Yan Demange presentaron sus propuestas, todas distintas pero con un rasgo en común: ser cine comprometido

Entretenimiento

Berlinale proyecta tres filmes de denuncia

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

El cine comprometido irrumpió en la Berlinale, festival de cine en Berlín que empezó este jueves, con seres acosados que tratan de hacer las cosas bien o enderezar su vida en un entorno que les condenó de antemano.

Fueron tres formatos de denuncia: la del argelino-francés Rachid Bouchareb, el alemán Edward Berger y el francés Yan Demange.

Forest Whitaker encarnó a un preso en libertad condicional converso al islam en el árido Nuevo México.

El film La voie de l'ennemi es una revisión de Two Men in Town. Este coloca al personaje al que da vida Whitaker contra las cuerdas, recién salido de prisión tras 18 años entre rejas por el asesinato de un policía y tráfico de drogas.

“No trato únicamente de trasladar la problemática de la islamofobia a Nuevo México. Ése es solo un aspecto del perfil aparentemente contradictorio del negro americano que quiere reconstruir su vida”, apuntó Bouchareb, tras el pase del filme.

Bouchareb destacó el pérfil del protagonista.

“Un negro, con pasado criminal, convertido al islam, en quien se ve a un presunto terrorista, a quien se arrincona y humilla: ese es el personaje creado por Rashid. Es un personaje decidido a redimirse, tras haber calmado su alma por la vía del islam. Sólo que con ello añadió un prejuicio más a los muchos que ya le acompañaban”, explicó el actor respecto a un papel que le sitúa a millas del servicial empleado de la Casa Blanca que representó en The Butler  (El mayordomo).

 Rachid Bouchareb y Forest Whitaker en la Berlinale
ampliar
Rachid Bouchareb y Forest Whitaker en la Berlinale (AFP)

El filme del director argelino-francés  incide efectivamente en otras formas de acoso, como la de los inmigrantes ilegales en EE.UU., extorsionados por las redes de tráfico humano y criminalizados por la policía.

Además de este, se presentaron otros dos duros filmes sobre el conflicto norirlandés y sobre la Alemania de la precariedad social.

Un niño en apuros.  En la jornada se presentó el primer filme alemán a concurso, Jack, una película apuntalada en un niño (Yvo Pietzcker) que protege a su hermano menor y cuida además de una madre postadolescente sin oficio conocido y con muchos novios pasajeros.

PUBLICIDAD

Jack es otro personaje acosado que trata de hacer lo correcto, incluso de adaptarse al centro de acogida asignado por los servicios de asistencia social que lo separan de su madre y que topa con todo tipo de hostilidades, declaradas o no.

El filme de Berger discurre como una guía de Berlín y también de la Alemania precaria de hoy, entre adultos desbordados e incompetentes y chicos obligados a ser adultos.

Jack encaja perfectamente en uno de los ejes temáticos preferentes de la presente Berlinale, el de los menores en situación de conflicto.

Esta se desmarca del género, para muchos insufrible, de la “película con niño” y tiene la virtud de presentar una situación límite sin caer nunca en la lágrima fácil.

1971. La tercera película a competición, 71, trasladó la Berlinale a un conflicto, el norirlandés, en 1971.

Es un escenario que tal vez queda algo fuera de la agenda cinematográfica y política actual, pero que el francés Demange retoma con valentía.

Su ser hostigado es un soldado británico, Jack O'Connell, que en la confusión de los disturbios desatados al paso de su patrulla cae en territorio de nadie o de todos: la línea divisoria de un barrio a merced de comandos paramilitares, protestantes y católicos.

La cámara de Demange se mete en las entrañas de esos disturbios, desde la perspectiva múltiple del pánico del soldado, de las mujeres norirlandesas que pasean a sus hijos en el cochecito entre vehículos ardiendo, de los norirlandeses que buscan que la situación estalle y de los que tratan de bajar la tensión.

El director francés ejerce un dominio absoluto de la situación en el aspecto cinematográfico, mientras la situación se desborda para el soldado hostigado, incluso desde su bando, el británico.

  • Comparta este artículo
Entretenimiento

Berlinale proyecta tres filmes de denuncia

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota