Entretenimiento

Cine

El notable director francés Patrice Leconte nos habla de su obra

Actualizado el 02 de febrero de 2014 a las 12:00 am

Prolífico creador. El director francés visita a Costa Rica y conversa con Áncora sobre su amplia trayectoria

Entretenimiento

El notable director francés Patrice Leconte nos habla de su obra

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Hacia el final de la película Ridículo (1996), ambientada en la época de Luis XVI, se destaca un nostálgico elogio del ingenio. Eso es precisamente lo que transmite la voz amable de Patrice Leconte: una buena dosis de ingenio. Con una filmografía que roza los 30 largometrajes, Leconte es un director de referencia ineludible en el cine francés contemporáneo. Esto se confirma fácilmente al recordar títulos como Monsieur Hire (1989), El marido de la peluquera (1990), La chica del puente (1999) y La viuda de Saint-Pierre (2000).

Cartel de 'El marido de la peluquera' (2010). Imagen: Jurgen Ureña para LN.
ampliar
Cartel de 'El marido de la peluquera' (2010). Imagen: Jurgen Ureña para LN.

Además de su trabajo como director cinematográfico, Patrice Leconte escribió crítica de cine para la revistaCahiers du Cinéma, ha dirigido siete obras teatrales y ha escrito tres novelas. Además de defender el ingenio en el cine y en la vida, Leconte pone a prueba nuestra capacidad de asombro cada vez que tenemos noticias suyas.

La última sorpresa feliz que nos ha regalado es su visita a Costa Rica, tras aceptar la invitación del Instituto Francés de Cooperación para América Central. Corrección: la última sorpresa feliz del ingenioso señor Leconte reside en la sencillez y en amabilidad contenidas en esta breve charla telefónica.

–En sus películas existen elementos constantes, como el género de la comedia, y temas poco habituales en ese género, como el suicidio. ¿Cómo han surgido esas constantes?

– En realidad, tengo una filmografía un poquito incoherente. Regularmente, los periodistas me preguntaban: “¿Cuál es el punto común en todas sus películas?”, y siempre respondía: “No sé. No tengo un punto de vista muy inteligente acerca de mis películas”; pero, un día, hace dos o tres años, un joven estudiante de cine me hizo la misma pregunta. Yo respondí: “No sé”, y él me dijo: “Yo sí: en la mayoría de sus películas se cuenta la historia de un encuentro. Por otra parte, hay una cosa bastante original en ellas, y es que suceden en un mundo aparte. El club de vacaciones de Los bronceados (1978), el mundo del music hall en La chica del puente, la corte de Versalles en Ridículo, etcétera, etcétera, son mundos aparte”. Me pareció que ese joven tenía un punto de vista interesante e inteligente.

PUBLICIDAD

—Otro elemento común en su filmografía podrían ser las parejas esencialmente románticas: parejas que generalmente se encuentran por azar y parecen predestinadas a estar juntas, a pesar de la adversidad.

—Sin duda, usted tiene razón. El motivo es muy simple: soy muy sentimental. Me interesan las historias de amor, las relaciones entre hombres y mujeres, y todo aquello que perfuma la vida.

”Para confesarle la verdad, cuando hago películas muy diferentes, me siento feliz de volver a una verdadera historia de amor. Por ejemplo, la última película que hice, que se estrenará en Francia, en abril, y se titula Una promesa (2013).

”Inmediatamente antes de esa película hice algunas que no eran realmente historias de amor, así que cuando filmé Una promesa , me dije: “Ya está, ¡me estoy reencontrando!”.

–Al igual que Fellini, usted trabajó como caricaturista al inicio de su carrera. ¿Qué importancia ha tenido ese oficio en su forma de hacer cine?

–Cuando hacía caricaturas, me daba cuenta de lo laborioso y lento que es dibujar, y aprendí algo formidable: ir a lo esencial; contar historias de la manera más concisa. Mi dibujo era humorístico y de ninguna manera realista, pero esto importa poco. El dibujo me enseñó muchas cosas en cuanto al recorte de una historia.

”De la misma manera, los cortos publicitarios que hice después me enseñaron a concentrarme en lo esencial del relato. Sin duda, la herencia de todo esto hizo que nunca haya filmado películas demasiado largas.

Patrice Leconte ha dirigido cerca de 30 largometrajes y siete obras de teatro. Además, es el autor de tres novelas. Fotografía: Jurgen Ureña para LN.
ampliar
Patrice Leconte ha dirigido cerca de 30 largometrajes y siete obras de teatro. Además, es el autor de tres novelas. Fotografía: Jurgen Ureña para LN.

–¿Considera que el sentido del humor y la predilección por la comedia en su filmografía provienen también de su trabajo inicial como caricaturista?

—Sí, es posible. De todos modos, desde que era adolescente, mi sueño fue hacer cine. Vine a París para estudiar en una escuela de cine; la caricatura fue un paréntesis inesperado. Antes de filmar mis primeros largometrajes hice muchos cortometrajes, y eran siempre películas humorísticas. Incluso mis primeros seis largometrajes son comedias. Ahora, mis películas son un poco más diversificadas, pero el humor nunca me ha abandonado.

–El concepto de “cine de autor” conserva una gran vigencia, especialmente en Francia; sin embargo, usted ha ampliado los límites de esa etiqueta. ¿Cómo ha conseguido saltar con tanta fluidez entre los llamados cine “comercial” y “de autor”?

PUBLICIDAD

—Yo nunca logré hacer esa distinción en mi trabajo porque –tal vez sea un poco pretensioso– siempre he querido hacer el mejor cine: uno cine que me caracterice, pero que llegue a la mayor cantidad de público posible. Lo ideal es hacer películas originales, personales y muy populares.

”Lo que más me alegra es que las salas de cine estén llenas. Por ejemplo, logré ese equilibrio cuando filmé Ridículo –cinta de la que me siento muy orgulloso–. Además, pienso sinceramente que es muy peligroso establecer una frontera entre las películas populares y las de autor porque el cine es un medio de expresión y un arte popular. Eso no hay que olvidarlo”.

–Jean-Luc Godard ha comentado que el auténtico objetivo de la teoría del autor no era mostrar quién hace una buena película, sino qué hace una buena película.

–Sí, seguramente, aún cuando, algunas veces, Godard dice cosas para provocar, pero en ese caso tiene razón. En efecto, parecerá extraño pero, para mí, una buena película es aquella que funciona en la taquilla, a pesar de que malas películas funcionan y a pesar de que, lamentablemente, algunas buenas películas no funcionan.

–Usted ha trabajado con compositores musicales importantes, como Michael Nyman, Ettienne Perruchon y Gabriel Yared. Háblenos sobre el papel de la música en sus películas.

–Sí, con gusto, porque sería incapaz de hacer una película en la que no haya música. Para mí, la música está íntimamente ligada al cine. El cine de verdad es un asunto musical, un asunto de ritmo, de ambiente. Casi siempre trabajo con el compositor antes del rodaje, le cuento la película, le hablo de la música, y, algunas veces, él me propone temas, incluso sin haber visto las imágenes.

”También he disfrutado mucho haciendo películas sin compositor, únicamente con música que ya existía, como La chica del puente”.

–“Dogora” (2004) es un documental que confirma la versatilidad de su trabajo como director y que hace, de la música, un elemento fundamental.

–Efectivamente, la música es omnipresente allí; es la que dirige la película. En realidad, la música fue compuesta antes del rodaje. Conocía al compositor, conocía su trabajo; le dije lo que quería hacer con su música, y me respondió: “Adelante, haga lo que quiera; confío en usted”.

”Rodé la película con la música en la memoria: aun más, en los oídos, con unos audífonos. Lo más valioso fue que la persona que hizo el montaje –con la que aún trabajo y es formidable– montó las imágenes sobre la música. De todas maneras, es imposible hacerlo de otra forma”.

–Otro elemento que parece tener una gran importancia en su cine es el guion...

–Siempre he escrito mis guiones, en algunas ocasiones con un coguionista. Me encanta trabajar a dúo, algunas veces en adaptaciones como la que hicimos de una novela de Georges Simenon para Monsieur Hire, o como la adaptación de la novela de Patrick Modiano para El perfume de Yvonne (1994).

”Un día recibí un guion verdaderamente formidable: el de Ridículo. Me dije: “Quiero hacer esa película y no cambiaré ni una sola coma”. De alguna manera, Ridículo me enseñó la pereza porque me encantó hacer una película que no había escrito. Lamentablemente, nunca más he encontrado un guion tan brillante como ese, así que sigo escribiéndolos”.

* * *

Patrice Leconte departirá con el público al final de la proyección de la película Ridículo , el lunes 3 de febrero a las 8 p. m. en el Cine Magaly (La California, San José). El miércoles 5 a las 6 p. m., Leconte participará de un conversatorio gratuito en el auditorio Roberto Sasso de la Universidad Véritas, en Zapote (tel. 2246-4600).

...

Filmografía selecta de Patrice Leconte:

- Los bronceados (1978).

- Tandem (1987).

- Monsieur Hire (1989).

- El marido de la peluquera (1990).

- Ridículo (1996).

- La chica del puente (1999).

- La viuda de Saint-Pierre (2000).

- El hombre del tren (2002).

- Dogora (2004).

- Íntimos desconocidos (2004).

- Mi mejor amigo (2006).

- La tienda de los suicidas (2012).

- Una promesa (2013).

  • Comparta este artículo
Entretenimiento

El notable director francés Patrice Leconte nos habla de su obra

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota