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Moda y sociedad

El llamativo origen de la fotografía de modas

Actualizado el 26 de mayo de 2013 a las 12:00 am

Moda y sociedad Desde sus inicios, la fotografía de modas retrató la indumentaria y los ideales de belleza

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El llamativo origen de la fotografía de modas

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Más que páginas de revistas o mensajes publicitarios, la fotografía de modas es un arte: los exuberantes trajes que visten a hombres y mujeres recrean escenas de un mundo imaginado por el fotógrafo. Estas imágenes siempre presentan una de las vitrinas más destacadas de la industria de la moda.

La fotografía de modas se originó poco después que la fotografía misma y hoy es esencial en las revistas, la publicidad y los catálogos de las casas de indumentaria. No obstante, en sus inicios fue una intrusa en una industria donde reinaba la ilustración.

¿Cómo pasó la fotografía de modas de ser una advenediza a ser indispensable para el trabajo de los modistos? Desde mediados del siglo XIX, los primeros fotógrafos utilizaron su imaginación para crear imágenes que permitieran retratar la más bella indumentaria y la sociedad en la que se utilizaba.

“La fotografía de modas ha retratado productos y, además, estilos de vida: gracias a ella tenemos un registro de las tendencias, las personas influyentes y la evolución en general de la moda”, explica la fotógrafa Rebeca Saborío .

Retratos de la cultura. La fotografía de modas está a medio camino entre el arte y la publicidad: sirve como una pasarela, un escaparate y un teatro. Según Tatiana Marín , profesora del curso de fotografía de modas de la Universidad Véritas, las imágenes de modas son “un registro visual de una sociedad que va de la mano con el consumo". “Permite tomar en cuenta aspectos socioculturales de un mundo globalizado e impulsado por la creación y la absorción de nuevas tendencias”, añade.

Otros fotógrafos consideran que estas imágenes van más allá del consumo: también son importantes símbolos de los valores de un periodo histórico.

“Como el simple acto de fotografiar indumentaria y accesorios, la fotografía de modas es una definición que se queda corta. Sus imágenes son un testigo vivo del constante cambio que existe en la sociedad, desde sus inicios hasta el día de hoy”, señala Rebeca.

“La fotografía de moda nos invita a un mundo de aparente fantasía, pero no es inocente ni carente de significación: está llena de significaciones e ideologías presentes en el período en el que es creada”, explica la fotógrafa Ana Muñoz, directora de la Escuela de Fotografía de la Universidad Véritas.

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Rostros e indumentarias. Para hacerse retratos con la fuerza expresiva que tienen en la actualidad fue necesario perfeccionar los métodos fotográficos. En los inicios de la fotografía, las técnicas (principalmente el calotipo y el daguerrotipo ) no permitían retratar facciones y detalles.

Ante la imposibilidad de mostrar un gesto real o los ojos abiertos, los primeros retratistas les daban un énfasis a los trajes y los escenarios. Indirectamente, estos primeros retratos se convirtieron en las crónicas del vestir de finales del siglo XIX.

“La fotografía de moda surge como una necesidad de retratar las grandes figuras de clase alta: condesas, duques y otros personajes que hacían, de su diario vestir, un símbolo de opulencia relacionado con la jerarquía social”, explica Tatiana Marín.

Por ejemplo, Antoine Claudet fue un fotógrafo al que acudían mujeres acaudaladas para retratarse con sus mejores vestidos. Claudet utilizó el daguerrotipo para crear imágenes más nítidas con un tiempo de exposición mucho menor. Un ejemplo es La clase de geografía , de 1851.

Otro de los pioneros fue Roger Fenton, conocido como el primer fotógrafo de guerra por documentar el conflicto de Crimea. En otros retratos, Fenton imitó los figurines de los modistos a través de odaliscas y retratos de la familia real británica, como la reina Victoria.

Finalmente, se encuentra Julia Margaret-Cameron, quien nunca pretendió fotografiar la vestimenta, pero dotó de fuerza psicológica sus obras a través de los gestos y un estilo pictórico que marcó una pauta para fotógrafos posteriores, como el barón Adolphe de Meyer.

Las fotografías de Margaret-Cameron parecen más una pintura que un retrato; en ellas dominan los perfiles y los rostros oníricos, como en The Rosebud Garden of Girls , de 1868.

Además de estos retratistas, otro precedente para la fotografía de modas son las cartes-de-visite (tarjetas de visita), fotografías de personas adineradas y poderosas, en formatos pequeños, y que servían como un tipo de publicidad para las sastrerías. “Generalmente pintadas a mano, esas imágenes mostraban los vestidos apropiados para las diferentes ocasiones”, explica Ana Muñoz.

A su vez, André-Adolphe Disdéri retrató a la emperatriz María Eugenia y a Giuseppe Verdi en sus cartes-de-visite .

En este período fueron comunes los retoques con pintura que pulían detalles imposibles de captar en los trajes. El retoque fue la tendencia de La Mode Pratique , periódico que surgió en 1891 y donde aparecen las primeras fotografías de moda.

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“La primera fotografía de modas se atribuye a los hermanos Séeberger en una de las ediciones de La Mode Practique , de 1909. Sin embargo los hermanos eran, en principio, documentalistas, y se supone que esta primera imagen es más documental que de modas”, cuenta Ana Muñoz.

Moda entre páginas. Estos pioneros de la fotografía se acercaron a la imagen de modas, pero no pudieron sustituir la ilustración. El objetivo de aquellos no era retratar el vestido, sino capturar con el lente a los más poderosos de la época.

El primer esbozo intencional de fotografía de modas aparece alrededor de 1856 gracias a Pierre-Louis Pierson, como explica Rebeca Saborío. “Pierson publicó un libro con más de 250 retratos de Virginia Oldoini, la condesa de Castiglione, a quien puede considerársela la primera modelo”, precisa Rebeca.

Sin embargo, la fotografía de modas se desarrolló paralelamente con el siglo XX. Se originó en París, al igual que la alta costura. En un inicio, las modelos eran las esposas de los diseñadores o mujeres distinguidas que deseaban lucir sus vestidos.

“Alrededor de 1920, la fotografía de moda empieza a sustituir a la ilustración y aumenta el número de revistas y casas editoriales, como Vogue y Harper’s Bazaar ”, declara Tatiana Marín.

El barón de Meyer fue la primera persona contratada solo para tomar fotografías de vestuario. Su estilo pictórico y teatral fue clave para definir la fotografía de las décadas siguientes.

La fotografía de modas es un espejo de una sociedad idealizada según los valores de cada época, y transmite la noción del lujo y el bienestar. Los modelos posan ante la cámara en un escenario cuidadosamente planeado mientras el fotógrafo se convierte en verdadero artista que transmite sentimientos a través de telas, cortes y colores.

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