Entretenimiento

Arte

El célebre artista Peter Halley exhibe obras en Costa Rica

Actualizado el 31 de marzo de 2013 a las 12:00 am

Primer nivel. Uno de los más apreciados artistas de hoy expone en nuestro país

Entretenimiento

El célebre artista Peter Halley exhibe obras en Costa Rica

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Para el año 2013, el artista norteamericano Peter Halley tiene programadas tres exposiciones individuales: en Waddington Galleries, una de las más prestigiosas galerías de Londres; en Mary Boone Gallery, entre las diez más importantes de Nueva York, y en Klaus Steinmetz Contemporary, en Costa Rica.

Este simple dato revela la importancia de la muestra que se lleva a cabo en Escazú y traza una línea dorada hasta aquella apertura del 2006 en la que en ese mismo espacio se mostró (con presencia del artista) a Sandro Chia, uno de los tres padres fundadores de la Transavanguardia Italiana, movimiento clave del arte europeo de los años 80. La muestra de Halley es la exhibición individual más importante que haya llevado a cabo galería alguna en Centroamérica.

Halley es también un artista que se hizo famoso en la década de los 80. El Neo Geo (Neo Geometric Conceptualism) intentaba llevar a sus últimas consecuencias las posibilidades de la abstracción geométrica, sumando, a la experiencia semiótica de la abstracción, las lecciones aprendidas del conceptua-lismo de los 70.

Tal vez por eso sorprenda saber que Jeff Koons fue, junto a Halley, uno de los cinco representantes principales del movimiento (Ashley Bickerton, Haim Steinbach y Meyer Vaisman son los otros), toda vez que, para muchos, Koons esta más cerca de una versión muy particular del pop . Esto es consecuencia de un conocimiento limitado de su amplia producción.

En determinado momento, Koons y Steinbach se apoyaron en el object trouve (objeto encontrado) de Marcel Duchamp y organizaron objetos cotidianos como aspiradoras o pelotas de baloncesto en cajas acrílicas o peceras que los convierten en esculturas abstractas, que remiten a Mondrian en su compartimentalización. La inclusión de tubos de neón sería un homenaje a una de las cumbres del minimalismo: Dan Flavin.

Koons y Steinbach exclamaban que incluso el objeto cotidiano puede ser privado de su función de uso y ser parte de una composición. Si revisamos la obra de Bickerton y Vaisman, se comprenderá que el movimiento tenía una teoría común, pero con resultados incompatibles, lo que llevó a la pronta dispersión de sus miembros.

Un lenguaje propio. Otra influencia fue el minimalismo inmediatamente anterior, sobre todo de Donald Judd, Mel Bochner o Sol Lewitt, quienes procuraban usar sistemas matemáticos y racionales para anclar la pintura en la objetividad de la experiencia.

PUBLICIDAD

En Halley, la abstracción es relativa. Con frecuencia se busca identificar sus formas, relacionándolas con perfiles de fábricas y pictogramas. Sin embargo, desde sus primeras muestras en el mítico International With Monument, la obra del pintor es la construcción de un propio lenguaje, basado en la evolución de relaciones de color que semejan microchips y sus conductos.

Esa actitud tiene que ver con la posición teórica del artista, uno de los mayores intelectuales entre los plásticos de hoy, que ha sido poderosamente influido por el postestructuralismo.

Su pasión por Michel Foucault y la idea de prisión, física o mental, derivada de un sistema diseñado para domesticar u oprimir, hace que todas sus series más recientes giren en torno al tema y lleven ese título: Prisiones , celdas que, sin embargo, se intercomunican, conductos mentales que impiden el confinamiento absoluto.

De allí también deriva la sugerencia de que tenga gran importancia el microchip como almacenador de conocimiento.

Una referencia mucho más inmediata se encuentra en uno de los críticos cruciales de la segunda mitad del siglo XX en Nueva York: Federic Jameson, y específicamente en su texto La prisión del lenguaje . Otra referencia es la película The Matrix , o al menos los comentarios que al respecto hace Jean Baudrillard y que pueden relacionarse con su concepto de simulacro.

A partir de allí, y tal vez siguiendo la línea conceptual que va de Lucio Fontana a Robert Ryman, Halley explora la idea del objeto artístico como objeto en sí; es decir, no como representación, sino como contenedor único de todo significado. Se sitúa así en la máxima proximidad conceptual con Donald Judd y la autorreferencialidad por la que abogaba el minimalismo.

Librado de cualquier urgencia semiótica, o decidido a que esta sea solo un referente escueto (la celda), Halley allana el camino para seguir con la exploración de la geometría con múltiples herramientas: la textura del Roll-a-Tex y las vibraciones cromáticas que le permite el acrílico Day-Glo , la profundidad del soporte, la repetición del patrón principal'

En su larga carrera, Halley ha ofrecido muchas muestras importantes, que incluyen galerías de la talla de Bruno Bischofsberger, Sonnabend, Thaddeus Ropac, Jablonka, Galería Thomas de Múnich...; es decir, las más prestigiosas vitrinas a las que puede aspirar un artista. Además, Peter Halley está en las colecciones del Moma, la Tate Gallery y el Guggenheim de Nueva York, entre muchas otras.

PUBLICIDAD

Peter Halley tiene obra en múltiples sitios públicos, como el gigantesco lienzo del aeropuerto de Dallas. Su estética se ha utilizado para diversos fines, como la integración que hizo Balenciaga en una de sus colecciones.

Halley es además el director del posgrado en pintura de la Universidad de Yale desde el 2002. Ha dado cientos de conferencias que incluyen foros del nivel del Art Institute de Chicago y la American Academy en Roma. Una selección de sus escritos teóricos acaba de publicarse en dos volúmenes.

Ya en el 2001, Halley había ganado el premio Frank Jewett de crítica de arte de la Asociación Americana [Estadounidense] de Universidades de Arte. Un favorito del mercado, su valor más alto en subasta, lo alcanzó el 13 de mayo del 2008 cuando Dream Game se vendió en Christies en $ 457.000.

La exposición en Costa Rica está constituida por nueve piezas de colores muy vibrantes, todas de la serie de las Prisiones .

Es fundamental señalar que Halley considera la composición del espacio expositivo parte de la experiencia que desea proponer. Por esto, aunque no ha estado en Costa Rica, trabajó en la distribución y la museografía sobre el mapa de la galería desde su estudio principal en Manhattan. El propósito es que la vibración retinal se acentúe por la circulación sugerida, un orden estricto de colores y formas calculadas con extremo cuidado.

El autor estudió en CalArts antes de mudarse a Nueva York, donde ha trabajado en varios estudios. Prepara su segunda exposición individual, que se inaugurará en Williamsburg, Brooklyn (Nueva York). Escribe para publicaciones independientes, como 'Paperink', 'Art Blows' y 'The Art Newsletter'.

  • Comparta este artículo
Entretenimiento

El célebre artista Peter Halley exhibe obras en Costa Rica

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota