Entretenimiento

Jacó, cantón Garabito, Puntarenas

En Jacó, Costa Rica, disfrute brincar al vacío en Pacific Bungee

Actualizado el 22 de marzo de 2013 a las 12:00 am

Entretenimiento

En Jacó, Costa Rica, disfrute brincar al vacío en Pacific Bungee

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Pensé, una y otra vez, en aquella frase acuñada por las madres: “Cuidado con lo que hace”... Sin embargo, acepté que no había marcha atrás. La lógica y las clases de Biología me recordaban que el corazón no se sale de un cuerpo sin importar cuán fuerte llegue a latir.

Solo existía un camino y era saltar desde esos 40 metros que me separaban de tierra firme; así que, con más susto que decisión, dejé que la gravedad hiciera su trabajo y me dejé caer (porque decir salté sería mentir).

No morí en el intento, pero esos tres segundos cayendo, me llevaron a concluir que hay dos tipos de aventureros: los que se atreven a saltar en bungee y todos los demás.

Ese susto antes de brincar es normal, pero luego ese sentimiento se ve arrastrado por un sunami de adrenalina que, en microsegundos, inunda el cuerpo.

Esa sensación es la que espera a esos valientes que necesitan esa hormona en sus venas y que podrán disfrutar todo el año en Pacific Bungee , en Jacó, cantón de Garabito.

Usted escoge. Este destino de aventura ofrece tres opciones: el clásico salto en bungee ; experimentar la catapulta y dejarse mecer, solo o acompañado, por el swing o péndulo.

Cuando se siente que se va a poner la vida en peligro, es permitido y necesario preguntarse si esta actividad recreativa es segura. Por eso, al hacerle la consulta a Tadeo Chacón, guía de Pacific Bungee, este aseguró que en sus tres años de operar en Jacó no tienen registros de un solo accidente.

La estructura de donde se salta es similar a esas grúas de construcción. Quienes quieran vivir esta experiencia, deben saber que hay algunos requisitos: no padecer enfermedades cardíacas, pesar entre 90 (40 kg) y 270 libras (122 kg) y tener una estatura mínima de 120 centímetros.

Mi primer paso fue en la báscula, que indicó 176 libras; luego de eso siguió el ascenso de 40 metros. Desde el suelo no parecía tan alto, hasta que se llega a la cima de la plataforma, donde el viento es más fuerte, y se tiene una vista espectacular de Jacó.

Los dispositivos de seguridad, arnés y cuerdas, hacen que uno se sienta como un tamal navideño, lleno de amarras por todas partes. También incrementa la confianza en que uno podrá contar la historia.

PUBLICIDAD

¡Llegó el gran momento! Es ahí donde el corazón retumba en el pecho y se escucha a los guías gritar: “¡Tres, dos, uno... bungee !”.

Son fracciones de segundos, pero la sensación de vacío al caer da escalofríos. Se ve el agua de la piscina acercarse a gran velocidad y, de pronto, la cabeza está dentro del agua.

Luego de eso la gravedad hace que el cuerpo rebote unas tres o cuatro veces más.

Con la adrenalina al tope, llegó el momento de disfrutar de la segunda atracción: la catapulta. El arnés ahora se ubica en la cintura y a cada lado amarran una cuerda elástica; después las tensan.

Sin previo aviso, uno es expulsado a 110 kilómetros por hora, hasta alcanzar una altura de 50 metros. Ahí, en el punto más alto, se logra ver por pocos segundos el infinito del mar... de pronto, la misma tensión de las cuerdas que impulsaron el cuerpo, lo devuelven rápida mente en dirección contraria. En ese momento, la adrenalina se vuelve a disparar.

Si aún hay valor y fuerzas, la más inofensiva de las atracciones espera. El péndulo o swing es básicamente como una gran hamaca o columpio, de esas que hay en los jardines de niños. La diferencia es que uno viaja acostado boca abajo; además, la elevan a unos 30 metros del suelo, para luego soltarla.

No por inofensiva es aburrida... ¡Para nada! Además, se puede practicar con una o dos personas en el mismo saco.

Tadeo Chacón confesó que siempre hay quienes se arrepienten del bungee ; por lo menos una de cada diez personas deciden, en el último momento, no tirarse.

También recuerda otros casos de jóvenes que al dar el salto, se desmayan al llegar a la piscina. Como dice Chacón: “No hay de qué preocuparse. ¡Es solo gravedad!

  • Comparta este artículo
Entretenimiento

En Jacó, Costa Rica, disfrute brincar al vacío en Pacific Bungee

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota