Entretenimiento

Celebración del Día de la Mascarada Costarricense

Aserrí se llenó de espantos y de música

Actualizado el 01 de noviembre de 2015 a las 12:00 am

Guiados por 30 payasos, los vecinos del cantón de Aserrí celebraron con un pasacalle y cimarrona la fiesta de la tradicional mascarada tica

Entretenimiento

Aserrí se llenó de espantos y de música

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

This picture loads on non-supporting browsers.
Los vikingos y varias versiones de la Giganta siguen siendo los personajes más populares. Andrés Arce.

Ni el calor y ni las nubes negras detuvieron el colorido paseo de la multitud de vecinos de Aserrí por las calles de su cantón.

Gabriel Arias, de 10 años, fue uno de los niños encargados de los mantudos. Foto: Andrés Arce.
ampliar
Gabriel Arias, de 10 años, fue uno de los niños encargados de los mantudos. Foto: Andrés Arce.

Este sábado, un pasacalle con 30 personajes de la Mascarada Acserrí y músicos de la cimarrona Cacique Aserriseño (con apoyo de trombones y trompetas de la Banda Municipal) salieron desde la Municipalidad de la comunidad.

La Giganta, el Policía, los diablitos y duendes no se dedicaron a asustar a nadie, sino a hacer reír mientras bailaban varias piezas de parranderas.

El trayecto se desvió por las calles aledañas al casco central de la comunidad, pasando por locales de pulperías, bazares y casas; desde todos ellos, se unían otros grupos de familias y amigos, muchos cargaban con sus propios gigantes.

El calor no ayudó a que la procesión avanzara con prisa. La creciente multitud obligó a los payasos y músicos a hacer varias paradas, mientras más de un caminante entraba a una ‘pulpe’ por un boli o una botella de agua.

Niños. En el grupo de payasos abundaban los más pequeños. La Mascarada Acserrí iba formada por niños desde los 8 años.

Las familias con niños fueron el grupo principal del pasacalles.  Andrés Arce.
ampliar
Las familias con niños fueron el grupo principal del pasacalles. Andrés Arce.

La mascarada no fue la única que llevó personajes a la calle.

Los participantes se vistieron con máscaras caseras de duendes y hasta del Chavo del 8, como lo hizo el pequeño Matías Camacho (de seis años).

Para comprar su traje, Matías accedió a que le vendieran la consola de Play Station, según contó su papá, Jairo Camacho. En un mes, su progenitor también tendrá una, de Don Ramón.

  • Comparta este artículo
Entretenimiento

Aserrí se llenó de espantos y de música

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Natalia Díaz Zeledón

ndiaz@nacion.com

Periodista de entretenimiento y cultura

Periodista del suplemento Viva de La Nación. Productora audiovisual y periodista de la Universidad de Costa Rica. Se especializa en temas de artes escénicas, música, cine y televisión. 

Ver comentarios
Regresar a la nota