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La obsesión por la cirugía plástica los ha llevado a gastar cientos de miles de dólares

Al filo del bisturí: El alto costo de lucir como las celebridades

Actualizado el 10 de octubre de 2015 a las 10:30 am

Personas comunes viven con una eterna fijación por los famosos, a quienes buscan imitar así eso signifique gastar mucho dinero en cirugías y tiempo de recuperación.

Expertos en psicología y cirugía plástica opinan de esta tendencia.

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Justin Jedlica, Jordan James Parke, Valeria Lukyanova y Thalia Almodovar son algunas figuras que se volvieron populares por sus cirugías, y buscar con ellas el mayor parecido con los famosos. (Nacion.com)

¿Qué haría usted con $100.000? ¿Pagaría la hipoteca de su casa, se compraría el BMW de sus sueños o se haría una cirugía plástica de pies a cabeza para parecerse a Kim Kardashian?

Para todas las personas las prioridades no son las mismas. Por descabellado que parezca existen aquellos dispuestos a gastar esa cantidad de dinero – o más – en tratar de lucir como aquellas celebridades que admiran, y de esta forma sentirse bien consigo mismos. Algunos, incluso, pretenden simular el aspecto físico de personajes de ficción o juguetes.

En esta nota repasamos a esos personajes que se volvieron famosos por transformarse en celebridades o muñecos. Algunos han pagado un precio muy alto, poniendo en riesgo sus vidas.

La otra Kim Kardashian. A inicios de setiembre se conoció la historia de Thalia Almodóvar, un transgénero inglés de 28 años que invirtió $106.000 en cirugías, y de esa forma lucir como la más famosa de las Kardashian.

La historia de Almodóvar la dio a conocer el sitio inglés Mirror, en el que cuenta sus inicios con las cirugías hace unos ocho años, pero fue hasta en el 2009 que vio el programa Keeping Up with the Kardashians. Ahí comenzó su obsesión por la celebridad.

"Yo tenía mi cabello teñido de rubio-fresa en ese entonces, y quise volver a mi negro original. Tan pronto lo hice la gente comenzó a mirarme en la calle y comenzaron a ser amables conmigo en las tiendas y no sabía por qué", dijo Almodóvar.

Con ese cambio vino la fama, la gente la comenzó a reconocer, los implantes de senos y glúteos valieron la pena, según dijo.

"Comencé a tener trato preferencial en los clubes y restaurantes, al caminar en la calle la gente me pide selfies", mencionó.

Almodóvar destacó "el imperio" que ha creado Kardashian con su fama, algo que también busca imitar.

LEA TAMBIÉN: Transgénero inglés gasta más de $100.000 en lucir como Kim Kardashian.

Lo que sea por un Ken de carne y hueso. Uno de los que comenzó la moda de las cirugías plásticas de "imitación" es Justin Jedlica, un estadounidense de 35 años que se ganó el apodo del "Ken humano" debido a su parecido con el juguete.

Para lograr ese objetivo ha invertido $230.000 en más de 90 cirugías, que abarcan implantes en los glúteos, los pectorales, la cara, la boca, los brazos y hasta en la espalda – donde se insertó unas "alas" –. Todo para tener el cuerpo moldeado como Ken, pero sin una gota de sudor.

LEA: Joven se opera 90 veces para parecerse al muñeco Ken.

La última vez que Jedlica estuvo en las noticias fue en mayo, cuando se realizó una cirugía para implantarse esas "alas" en la espalda, según declaraciones replicadas por Infobae, el también modelo no quiere parar de hacerse cirugías. "Me detendré cuando sea 100% de plástico", dijo.

Al parecer Ken es uno de los modelos más populares a seguir, ya que el brasileño Rodrigo Alves también lo pretende imitar.

Alves es una de las figuras que más dinero ha gastado por lucir como el muñeco. Ha invertido $250.000 en cirugías que van desde la punta del dedo gordo del pie, hasta el último cabello de su cabeza.

Actualmente vive en Londres y trabaja como auxiliar de vuelo. Asegura que las cirugías lo hacen mejor persona.

¿Es o no es? Juzgue usted si las cirugías que se ha realizado el brasileño Rodrigo Alves han funcionado para asimilarlo con 'Ken'
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¿Es o no es? Juzgue usted si las cirugías que se ha realizado el brasileño Rodrigo Alves han funcionado para asimilarlo con 'Ken' (Facebook Rodrigo Alves)

"Nunca fue mi objetivo verme como el muñeco Ken, esto fue un sobrenombre que mis amigos y la prensa me dieron y el cual no me molesta para nada", escribió en redes sociales según la revista People en Español.

Precisamente en una entrevista con el canal Telecinco de España, Alves explicó la gran cantidad de cirugías que se ha realizado, una de ellas en los brazos que le provocó una infección bacterial. Casi los pierde.

"La bacteria si hubiera llegado a mi corazón yo podía morir. Esa cirugía me costó $3.400, pero pudo haberme costado la vida", dijo.

A pesar de la mala experiencia el brasileño dice que no va a parar de realizarse cirugías. Sus cambios los puede seguir en su cuenta de Instagram.

¿Cuál de los dos cree usted que ha logrado el mayor parecido?

La Barbie humana. Barbie es la novia de Ken, una muñeca con un cuerpo envidiado por cualquier mujer, que, sin embargo, es difícil de obtener, aunque no imposible.

La ucraniana Valeria Lukyanova, parece querer demostrar que es posible que un ser humano se asemeje a un juguete, ya que su aspecto es casi el mismo que el de la muñeca.

Valeria Lukyanova, de Ucrania, se caracteriza por su gran parecido con la muñeca de Mattel.
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Valeria Lukyanova, de Ucrania, se caracteriza por su gran parecido con la muñeca de Mattel.

Lukyanova, de 30 años, se hizo famosa por someterse a operaciones quirúrgicas que le asemejan a la muñeca, aunque nunca ha hablado de cuales operaciones se ha realizado o cuánto le han costado.

Más que por su aspecto, la ucraniana ha estado en la polémica por decir que puede "vivir del aire y la luz del sol", pero en abril del año anterior no tuvo reparos en realizar comentarios racistas. Dijo que las parejas interraciales "afean" la especie humana.

"No sucedía en el pasado. Recuerden cuántas mujeres hermosas había en los años 1950 y 1960 sin ningún tipo de cirugía. Ahora, gracias a la degeneración, tenemos esto. Una rusa se casa con un armenio, tienen una niña linda, pero tiene la nariz de su papá, entonces la pequeña termina recurriendo a la cirugía plástica", dijo.

LEA: Valeria Lukyanova: La "Barbie humana" y sus comentarios racistas.

Dismorfia. Para el psicólogo clínico Rafael Ramos las cirugías plásticas son procedimientos considerados normales, mientras se busque con ellas mejorar la apariencia, pero en casos extremos, como los expuestos en esta nota, podrían considerarse una patología psicológica.

"Cuando yo en alguna medida me permito una serie de cirugías orientadas a asumir la identidad o tener una apariencia similar a un tercero, muy probablemente estemos evidenciando un problema importante a nivel de autoestima, de autopercepción y de autovalía", explicó Ramos.

El psicólogo califica este trastorno como una dismorfia, que es "una alteración de la autoimagen en el que la persona se encuentra en conflicto consigo mismo y piensa que pareciéndose a otros se va a sentir mejor".

Otra obsesión por Kim Kardashian. ¿Parecido o no? Jordan James Parke tiene 23 años y se volvió famoso por invertir casi $140.00 euros en cirugías para lucir, también, como Kim Kardashian.

Aunque el parecido no existe, el joven británico llamó la atención por los más de 50 procedimientos estéticos que lleva hasta el momento y que le han generado una parálisis facial en casi todo su rostro. Lo más característico de su cambio son sus enormes labios y las cejas tatuadas.

Jordan participó en el programa de televisión Botched, que pretende ayudar a personas con malas experiencias estéticas, pero no quizo reparar sus labios.

"No quiero tener los labios pequeños otra vez", dijo ante las cámaras.

El experto en medicina estética. El cirujano plástico de la Clínica Lincoln, Mario Quesada, explica que en Costa Rica no se han presentado casos tan extremos como los mencionados anteriormente, pero que la diferencia entre ellos y alguien que busca solo mejorar una parte de su cuerpo es enorme.

El médico explica que los pacientes siempre deben tener claro los procedimientos a los que se van a someter, y sino se encuentra una contraindicación o un riesgo emocional se puede seguir adelante.

"Me parece que si el paciente tiene las condiciones idóneas, el cirujano le explica claramente a qué se va a enfrentar, porque todos esos procedimientos tienen tiempo de recuperación y riesgos asociados; y si el paciente entendiendo claramente esos factores está dispuesto a asumir ese proceso, pues yo creo que es éticamente correcto", afirmó.

Quesada dice que en la consulta siempre se busca un "factor de incongruencia" en el paciente, como por ejemplo el que trate de lograr un resultado que sea "imposible.

Un Justin Bieber de 33 años. Uno de los casos más extremos fue el del estadounidense Toby Sheldon, un cantante de 33 años que también gastó $100.000 en cirugías plásticas para lucir como el cantante Justin Bieber.

Con los cambios en su rostro Sheldon llamó la atención del mundo por querer lucir, a su edad, como una estrella juvenil. Gastó todos sus ahorros en los procedimientos.

ADEMÁS: Encuentran muerto a hombre que se operó para lucir como Justin Bieber.

Sheldon comenzó en el 2008 con implantes de cabello para imitar la cabellera de Bieber, luego no quedó satisfecho y decidió someterse a cirugías.

"Algunas personas compran carros o mansiones con su dinero. Yo lo que hago es gastar mi dinero en cirugías para lucir como Justin Bieber. Cuando él se hizo famoso estaba tan celoso de lo bien que se veía y de su cara de bebé", dijo en un episodio de la serie de televisión Mi extraña adicción.

El imitador tuvo un triste final, aunque no por alguna cirugía. Fue encontrado muerto en agosto en una habitación de un hotel en Estados Unidos, luego de estar desaparecido por varios días.

¿Cree usted que estas nuevas celebridades lograron su objetivo?

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