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Un diputado cristiano, su hijo y el presupuesto del Gobierno

Actualizado el 30 de septiembre de 2014 a las 12:00 am

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Abelino Esquivel integra la comisión que estudia el Presupuesto. Es pastor en Matina, pero se trasladó a vivir a La Uruca, donde comparte apartamento con su hijo, contratado en junio en Casa Presidencial. | CARLOS BORBÓN

“Es que él se da a querer. Yo creo que el único que no lo quiere es Ottón (Solís)”, dijo antes de una risa sonora el diputado cristiano Abelino Esquivel sobre el oficialista Víctor Morales Zapata, a quien le cedió la silla, el fin de semana, en la subcomisión a cargo del Presupuesto de la República del 2015.

Este teólogo de bigote, pastor en Matina y militante del partido de Justo Orozco (Renovación Costarricense), explicó así por qué eligió a Morales Zapata, hombre de confianza de presidente Luis Guillermo Solís, para que le sustituyera, aunque tampoco sabe si esto era necesario.

Esquivel rechazó haber canjeado esa silla por la contratación de su hijo, Víctor, como asistente en la Casa Presidencial. El joven, de 25 años, sí trabaja para el Gobierno, pero desde el 13 de junio pasado, dos meses antes de que el Ejecutivo enviara el Presupuesto de ¢7,9 billones para aprobación de la Asamblea Legislativa.

“Yo no intervine en su contratación. Eso fue cosa de él, que sabía que con un nuevo gobierno había oportunidad laboral en muchos ministerios”, alegó Esquivel, quien se mudó a vivir con él a un apartamento en La Uruca, San José.

“Los que hablan de que esto fue un canje... no sé, son mentes mezquinas. Él ahí solo se gana su salarito. Es un muchacho fajado”, agregó en medio de una entrevista interrumpida por otra entrevista a la televisión institucional del Congreso y por una visita rápida al plenario a las 3 p. m., para no perder el pago de la dieta.

Así habla Abelino Esquivel, uno de los dos diputados de Renovación Costarricense. En su escritorio sobresalían un Biblia y un adorno con el lema “Feliz cumpleaños, pastor Abelino” y dos yuplones que trajo este lunes de Limón, de donde salió ayer a las 4:30 de la madrugada, para estar a las 7 a. m. en la subcomisión de Asuntos Hacendarios.

Alegó que en Limón debía atender a su familia y otras actividades; el domingo participaba con la comisión municipal de asuntos religiosos de Pococí, además del culto de todos los domingos con su esposa que es pastora en su iglesia, en barrio IMAS de Batán.

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“Al final no pasó nada en la subcomisión. Después de las sesiones de sábado y domingo, todo quedó como estaba”, contó el legislador.

Confesó que el fin de semana se desentendió del tema de presupuesto. “Yo confío en él. Sabía que no iba a hacer ningún berrinche”, afirmó sobre Morales Zapata.

¿Podía ausentarse de la subcomisión y dejar su silla vacía? “¡Quién sabe!”, expresó Esquivel, quien añadió que le pareció más responsable dejar el puesto a Morales, aunque él estuviera ajeno a la discusión sobre presupuesto.

“Yo le imprimí varias mociones y le dije: ‘Ahí Dios te ayudará’. Yo creo que don Víctor, más que mociones, hizo lectura del escenario político. Es bueno en eso”.

Esquivel seguía ayer justificando su ausencia y su elección por Morales Zapata. Dice que tampoco le consta que él sea tan cercano a Luis Guillermo Solís, cuyo gobierno aplaude.

“Lo de izar la bandera del orgullo gay fue como una respuesta a la presión de ciertos sectores, pero yo veo que ya ha enderezado el rumbo. Ha visto que los temas ‘de capote rojo’, no corrigen los problemas del país”, opinó Esquivel.

Acepta que buena parte de su campaña electoral la armó sobre temas “pro vida” y calcula que hasta un 80% de sus casi 18.000 votos de febrero proviene de sus feligreses. Su partido fue el tercero en votación por diputados en la provincia de Limón.

Este teólogo seguirá octubre y noviembre atento al Presupuesto de la República, aunque admite que a veces se abruma, para lo que pide consejo a asesores suyos como Daniel Gallardo, exdiputado liberacionista y expresidente de la Comisión Nacional de Emergencias. “No me las sé todas, pero Dios me puso aquí y sé que soy un voto que define cosas”.

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