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Discusión sobre política de persecusión del narco

Penas por narcomenudeo dividen a los diputados

Actualizado el 09 de agosto de 2016 a las 12:00 am

Encarcelamiento de vendedores es tema ante saturación de las cárceles

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Penas por narcomenudeo dividen a los diputados

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El narcomenudeo, o microtráfico implica la participación de pequeños vendedores de droga que se mueven en los barrios en todo el país. Autoridades como el magistrado José Manuel Arroyo abogan por un replanteamiento de la política actual de encarcelamientos. | ARCHIVO / LN

La discusión sobre el tipo de penas que se imponen contra el microtráfico de drogas, conocido como narcomenudeo, divide a los legisladores.

Mientras un sector aboga por buscar alternativas que no sean la prisión, otro grupo de diputados señala que se debe mantener la política de encarcelamiento como hasta ahora, a pesar de que el problema de tráfico lejos de contenerse, se agrava.

La discusión la puso sobre la mesa el magistrado de la Sala III y vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, José Manuel Arroyo, al apoyar de forma pública el informe Política Criminal y Encarcelamiento por Delitos de Drogas en Costa Rica , elaborado por Ernesto Cortés, miembro de la Asociación Costarricense para el Estudio e Intervención en Drogas (Aceid) y del Colectivo de Estudios Drogas y Derecho (CEDD).

El estudio señala que la mayoría de los encarcelados por tráfico pertenece al último eslabón de la cadena y que “ninguna de las estrategias de combate al narcotráfico hasta la fecha han podido disminuir el comercio, la venta o el consumo de drogas”.

La tarde de ayer, el congresista del Partido Renovación Costarricense (RC) Gonzalo Ramírez cuestionó el grado de conocimiento que tiene el magistrado Arroyo sobre la comercialización de drogas en barrios.

“Cuando un magistrado dice que no hay que llevar a los pequeños vendedores a las cárceles, lo que este magistrado denota es que no sale de su oficina ni de su casa, y que no entiende cuál es la gran preocupación de padres y madres de que sus hijos no sean víctimas de estas personas que venden unos cuantos cigarros de marihuana o dosis de crack ”, aseveró Ramírez.

Un criterio similar planteó el parlamentario de Liberación Nacional (PLN), Ronny Monge, quien considera que no se puede ser permisivo en cuanto al uso de la prisión en contra del narco, no importa el tamaño de la venta.

“Si le ponemos un límite a la cantidad de piedras de crack que una persona venda, lo que van a hacer es distribuir el negocio y se van a buscar la manera de no disminuir la venta hacia nuestros niños. Van a reclutar más y más vendedores”, dijo Monge.

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Opciones y posiciones. El legislador opta por mantener las penas de prisión, y afirmó que si se quieren descongestionar las cárceles, se debería emplear el uso de brazaletes con GPS, como medida alternativa para que quienes estén tras las rejas por pensión alimentaria, tengan opción de salir a trabajar, en lugar de analizar que no haya penas de cárcel para vendedores de droga.

Sin embargo, el diputado del oficialista Partido Acción Ciudadana (PAC), Marco Vinicio Redondo, defendió la posición de Arroyo y considera que se debe dar un giro en la política de penalización de tráfico de drogas.

“Hay que revisar el marco jurídico, estamos iniciando, de hecho (...). Con la realidad que hemos vivido, la ruta populista de la penalización no nos lleva a ninguna parte más que a una sociedad más enojada”, afirmó el legislador rojiamarillo.

Redondo considera que el narcomenudeo afecta a sectores vulnerables, sin que se den alternativas para que vendedores de pequeñas cantidades de droga se separen de las bandas.

Actualmente, las penas por tráfico de drogas se castigan con prisión de entre 8 y 15 años.

Según el congresista, una vez que salen de la cárcel, en lugar de reintegrarse a la sociedad, estos vendedores salen con un resentimiento hacia la justicia y la sociedad, que los lleva a seguir ligados a la delincuencia.

Este criterio es compartido por su colega del Frente Amplio, Francisco Camacho, quien cree que la ciudadanía sabe perfectamente quién y dónde se da la venta de drogas, sin que las acciones actuales permitan construir una solución duradera.

“Estoy en la línea del magistrado Arroyo. Sí, el narcomenudeo es un problema, pero hay que hacer un replanteamiento, porque los peces gordos se escabullen muy fácilmente y queda solo seguir a los pequeños”, dijo.

El socialcristiano Rafael Ortiz aboga por una discusión científica, que no caiga en percepciones ni en planteamientos populistas, en vista de la profundidad del problema que se quiere atacar.

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