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Expresidente Óscar Arias Sánchez ‘Nada me gustaría más que sentarme con José María y buscar un candidato de consenso’

Actualizado el 04 de abril de 2016 a las 12:00 am

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Expresidente Óscar Arias Sánchez ‘Nada me gustaría más que sentarme con José María y buscar un candidato de consenso’

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GRACIELA SOLÍS

En una entrevista concedida la noche de este domingo 3 de abril a La Nación , Óscar Arias afirmó que estaría en disposición de buscar un candidato de consenso para Liberación Nacional (PLN), rumbo a la campaña del 2018.

Claro está, si así lo quisiera también José María Figueres, quien anunció su precandidatura presidencial, el sábado.

Pero, ¿por qué Arias está abierto a buscar un candidato de consenso? Porque piensa que Figueres no sería capaz de ganar las elecciones presidenciales del 2018 y, porque él, en lo particular, aún no encuentra una razón que lo haga decidirse a aspirar por tercera vez a la presidencia.

En las siguientes líneas, Arias revela su pensar sobre la venidera campaña. También es claro, como nunca antes, sobre los motivos que lo detienen a buscar otro periodo de gobierno.

Usted criticó con dureza la decisión de Figueres de ser precandidato. ¿Está irremediablemente roto el diálogo entre ambos?

No está roto, la verdad, somos compañeros de partido y tenemos la obligación de nunca romper la comunicación.

”Uno nunca debe romper la comunicación con el adversario.

”Recordemos las palabras de Yitzhak Rabin (primer ministro de Israel, asesinado en 1995): uno negocia con el adversario. Con el enemigo jamás se debería dejar de conversar, mucho menos con un compañero de partido”.

¿Cuáles cree usted que son los flancos del Partido que Figueres dejó más débiles tras presidir su Comité Ejecutivo?

El Partido no se ha fortalecido después de 14 meses de presidencia de Figueres. La mayor evidencia de esto son los datos de las votaciones del 2010 para elegir alcaldes y las del 2016: el liberacionismo solo aumentó en 8.031 votos, mientras que y, esto es muy importante, la votación en todo el país aumentó en casi un 30%. Eso lo que significa es que es un partido débil.

Pero, ¿cuál es la principal falencia que identifica en el PLN?

Los partidos hoy son cada vez más irrelevantes, en Costa Rica y en todas partes del mundo. La gente vota fundamentalmente por las personas y no por los partidos. Los partidos triunfan o pierden según el candidato que tengan, quien depende para ganar de la confianza que el electorado tenga en él como líder.

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En concreto, ¿por qué usted cree que Figueres es tan malo para el PLN?

No, no, yo no pienso que José María sea malo. Él tiene todo el derecho de aspirar a ser presidente de nuevo, eso es algo que nadie le puede regatear. Lo que sí pienso es que tiene muchas debilidades. Pesca en el electorado nacional siempre cerca de la costa, no en el mar profundo. Juega bien en canchas pequeñas, no en las profesionales.

”Él puede ganar la presidencia del PLN en una Asamblea Nacional del Partido, pero le sería muy difícil, muy, muy difícil, ganar una elección nacional”.

Si piensa que Figueres tiene pocas probabilidades, ¿por qué, no se ha decidido a pelearle la candidatura?

Las encuestas dicen que, de ser yo candidato, volvería a ganar. Pero el ser presidente por tercera vez no es una meta de mi vida. Uno tiene siempre que preguntarse para qué quiere el poder, para hacer qué y qué posibilidad hay de convertir sueños en realidades, y yo sigo pensando que Costa Rica es una democracia disfuncional.

”De tal manera que eso me hace posponer cualquier decisión un tiempo más, hasta que vea un panorama más claro de la factibilidad de poder hacer las cosas que el país necesita.

”Además, de lanzarme ahora, la fracción del Partido se dividiría y eso afectaría al gobierno actual y a don Luis Guillermo (Solís) hay que ayudarlo promulgando buena legislación”.

Algunos dirán que esa posición suya es la de un patriota; otros, por el contrario, opinarán que usted es un oportunista...

Es una posición patriótica.

Si usted no está convencido de querer ser candidato y cree que Figueres no tiene posibilidades de ganar, ¿cree que el PLN tendría otro candidato con chance real de ser presidente?

Nada me gustaría más a mí que sentarme con José María (Figueres) y buscar un candidato de consenso. Nada me complacería más, para evitar una lucha interna. Eso para mí sería admirable.

”Para mí, las ambiciones personales y partidistas no son prioritarias. Hoy en día, lo más importante es el país y ayudar al Gobierno. Si mañana me llamaran, yo estaría dispuesto a sentarme a la mesa con José María para buscar un candidato de consenso. Pero depende de él”.

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En caso de declinar usted la candidatura, ¿ve en el arismo alguna figura con el perfil para ganarle la convención a Figueres?

El arismo es el movimiento más grande que tiene el PLN. Ahora bien, gente talentosa con experiencia, liderazgo, con ideas claras dentro del arismo hay mucha, de lo que no estoy muy convencido es de que puedan ganar una convención interna.

¿Por qué lo duda?

Porque el liderazgo no se endosa. Una cosa es decirle al PLN que vote por mí y otra que vote por mi recomendado. No es tan fácil.

¿Cuáles son las verdaderas razones que predominan para detener cualquier anuncio sobre una precandidatura suya?

En mi primer gobierno logré la pacificación de Centroamérica, en el segundo logré insertar a la pequeña economía costarricense en el mercado mundial y logré acabar con los monopolios. Ahora, habría que hacer reformas constitucionales muy profundas para poder hacer que la democracia funcione otra vez, pero ese no es motivo suficiente para postularme, porque creo que muchas de las cosas que hay que cambiar, no las puedo cambiar. Sería muy lindo vivir en un país en el que los partidos perdedores respeten lo que el candidato triunfador ofrece, pero Costa Rica no es así.

Se escucha frustrado...

Es que nuestro sistema político es ingobernable. Hemos desvirtuado la democracia. Recuerde que la última vez que en este país se consiguió una mayoría legislativa de 38 votos fue durante mi gobierno, cuando hubo que aprobar 14 leyes para implementar el TLC con Estados Unidos y, pese a eso, todas esas leyes fueron enviadas a la Sala Constitucional porque el PAC y el Frente Amplio desacataron el resultado del referéndum donde se aprobó el TLC. Esos partidos echaron por la borda la voluntad expresada por el electorado. En ese panorama, una tercera presidencia me podría llenar de frustraciones.

¿La aprobación este año de una reforma fiscal para llevar más recursos al fisco cambiaría en algo su parecer?

Esa es una necesidad para el país, pero no es determinante para mí. Cuando yo negociaba el plan de paz, pedía en simultáneo a Estados Unidos que dejara de ayudar a la contra y a Mijaíl Gorbachov (expresidente de la Unión Soviética) y a Fidel Castro (expresidente de Cuba) que dejaran de ayudar a Nicaragua y a El Salvador, porque, de lo contrario, ni Daniel Ortega ni Napoleón Duarte (expresidente de El Salvador) hubieran aprobado el plan. Lo mismo hay que hacer con los planes para reducir el gasto público y para crear más impuestos: deben de ir en paralelo”.

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Gerardo Ruiz Ramón

gerardo.ruiz@nacion.com

Periodista de Política

Periodista en Política. Cursa un posgrado en Comunicación Política en la Flacso. Escribe sobre temas políticos, económicos y sociales. Cubre la Presidencia de la República.Periodista. Fuereportero del Grupo Exten temas políticos y económicos ...

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