Nacional

Posición definitiva del gobierno estará “a principios del 2015” dice Presidente Solís

Megaproyecto hidroeléctrico El Diquís apura al Gobierno

Actualizado el 06 de octubre de 2014 a las 12:00 am

Emergencia en energía mete presión, pese a prevención en ambiente e indígenas

Nacional

Megaproyecto hidroeléctrico El Diquís apura al Gobierno

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

De un lado, una emergencia energética con consecuencias en el dinero de las empresas y las familias. Del otro, roces con derechos de comunidades indígenas, impacto ambiental en la zona sur y un debate inconcluso sobre qué fuente de energía desarrollar para el futuro cercano en el país.

En ese paisaje se mueve el gobierno de Luis Guillermo Solís, que evita manifestar una posición clara sobre el megaproyecto hidroeléctrico El Diquís, aunque deja ver la intención de avanzar en los requisitos del complejo energético que lleva tres años varado y que podría generar 650 megavatios.

Aunque ya se conocen posiciones favorables de autoridades del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y del Ministerio de Ambiente, Solís prefiere no revelar su criterio personal sobre el proyecto (“para no enredar la discusión”) y aduce que el Gobierno requiere más análisis entre instituciones.

Sin embargo, en una breve entrevista este viernes, Solís da algunas señales: “El Gobierno quiere garantizar seguridad en provisión de energía, en energía limpia (...) El Diquís es una pieza muy importante en ese debate. Queremos no quedarnos sin energía”, manifestó.

El presidente consideró necesario apurar el proceso de diálogo obligatorio con representantes de comunidades indígenas, además de acelerar conversaciones internas en el Gobierno para tener claridad a principios del 2015. Este análisis está ligado a la mesa de diálogo nacional sobre energía eléctrica.

“No vamos a tener una segunda oportunidad y tenemos que aprovechar la oportunidad que tenemos. Estoy confiado en que vayamos por la opción correcta”, dijo sin salirse de su cautela sobre las obras que se realizarían en los cantones de Osa y Buenos Arias, y una parte de Pérez Zeledón.

Este veredicto, sin embargo, está condicionado a los resultados de una consulta obligatoria a los pueblos indígenas, pues 915 hectáreas de sus territorios serían inundadas para el embalse sobre la cuenca del río Térraba. Esta consulta parece lejos de realizarse aún, según el presidente de la Mesa Nacional Indígena, Donald Rojas.

“Con el nuevo gobierno eso (la mesa de diálogo con indígenas) no se ha retomado todavía. Primero hay que ponerse de acuerdo para realizar una consulta a las comunidades sobre escoger la metodología para realizar después la consulta sobre El Diquís. Esto puede tardar años”, explicó Donald Rojas.

PUBLICIDAD

Solís admitió que también hay consideraciones ecológicas, pues el proyecto incluye un embalse de 5.838 hectáreas y otras obras con impacto ambiental sobre el Humedal Nacional Térraba Sierpe.

El megaproyecto El Diquís es la versión vigente de un plan nacido desde los años 70 que en principio se llamó “Boruca”, ligado a la empresa de metales Alcoa. En los 90, con asesoría japonesa, se replanteó y se enfocó en vender energía a México. Después se volvió a redefinir con el nombre Veraguas, que luego se bautizó “El Diquís”, como se conoce a la cuenca del Térraba.

El desarrollo del megaproyecto El Diquís no es la única decisión pendiente en materia energética. El encarecimiento de la electricidad ha acelerado el debate sobre el abastecimiento de energía y las fuentes alternativas, aunque también hay interrogantes abiertas con hidrocarburos: pedir o no la adhesión a la Petrocaribe venezolana o continuar o no el plan cuestionado de una refinería conjunta con una empresa estatal China.

  • Comparta este artículo
Nacional

Megaproyecto hidroeléctrico El Diquís apura al Gobierno

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota