Nacional

El comentario

Cuando ensalzarse sobra

Actualizado el 01 de septiembre de 2013 a las 12:00 am

Cuando ensalzarse sobra

Nacional

Cuando ensalzarse sobra

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

El pasado 29 de agosto, se ha iniciado un camino nuevo en medio de la iglesia particular más importante y antigua de nuestro país: el inicio del servicio pastoral de monseñor José Rafael Quirós.

Y, justamente, en los primeros días de este nuevo episcopado josefino, elevamos al Buen Pastor nuestra súplica esperando que, siendo siempre un pastor con olor a oveja, pueda guiar a la grey que se le ha confiado hacia verdes pastos en medio de esta época en que hemos de estar atentos a los signos de los tiempos, a los nuevos areópagos y a las periferias existenciales.

Es necesario rogar para que el nuevo pastor de la Arquidiócesis de San José, consciente de la importancia de la cercanía a todos sus colaboradores, clérigos y láicos, busque animar la comunión (algo venida a menos, por cierto) y el impulso desde planes de pastoral en los que, para lograr mas compromiso y participación, todos aporten desde los primeros pasos de su elaboración.

Ninguna fuerza apostólica sobra, ningún aporte es desechable y todos juntos podremos animar ese “lío” de que el Papa nos habla y que todos queremos “armar”.

Los verdaderos elegidos. Hoy, día del Señor, contemplamos a Jesús mostrando la vía de la sencillez. Además, muestra la diferencia entre los elegidos y los que se creen elegidos.

El uso de la palabra “keklemenoi” es fundamental aquí y debemos tomarla en consideración.

Otra cosa: de nada vale ensalzarse. La egolatría jamás impresiona al Señor. Eso es claro y no hay concesiones.

Ante Dios solo cuenta el que se baja de su autosuficiencia y descubre la auténtica humildad.

No es estrategia, sino convicción. Humildad es “andar en verdad”, escribe Santa Teresa en Las Moradas .

En el contexto grecorromano, el “dando y dando” es importante. Se da para recibir. Se corresponde a lo que se recibe.

Así funcionan las cosas, pero el Señor va mas allá de ello: todos están invitados aún si no pueden corresponder, aún si son excluidos, aún si son despreciados por todos los demás.

“Justos” aquí son los premiados porque son capaces de compartir con los más pobres y en desventaja. Se trata de aquellos que recibirán un premio porque han sido generosos, solidarios, inclusivos, en fin, verdaderos discípulos.

PUBLICIDAD

P. Mauricio Víquez Lizano.

  • Comparta este artículo
Nacional

Cuando ensalzarse sobra

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota