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Recorrido ayer por centros de votación

La emoción estuvo ahí, pero no fue el 2 de febrero

Actualizado el 07 de abril de 2014 a las 12:00 am

En la mañana , la segunda vuelta electoral calentó a medias en las urnas

Fue notable el dominio de los signos externos del PAC sobre Liberación

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La emoción estuvo ahí, pero no fue el 2 de febrero

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“La gente ha venido; pero..., ¡qué va! No se compara con el domingo 2 (de febrero)”.

Nuria Vega diagnosticó el estado de cosas en la Escuela Manuela Santamaría, en Desamparados de Alajuela, con esas palabras, las comisuras de los labios hacia abajo y el movimiento de una mano para decir “así, así”.

Era la 1 p. m. de ayer, domingo de segunda ronda, y a su lado, Jéssica Herrera, asintió y apoyó la idea de su compañera en la mesa 2.398: “Nada como la primera”.

La diferencia más notable para ambas estaba en su estatus: las dos –delegadas electorales– se pusieron el traje de integrantes de mesa, porque los juramentados miembros originales no se presentaron.

En un recorrido matutino realizado por La Nación , en varios centros de población del Valle Central, las escenas fueron similares: había gente, pero el entusiasmo no era el mismo, sin tildarse de apático.

“Vienen como en ráfagas. La gente vino después de la misa de 7 de la mañana y ahora van a venir de la misa de las diez y media”, sostuvo Maribel León, encargada del centro electoral en la Escuela Juan XXIII, en San Antonio de Escazú.

La hora, 11:30 a. m., parecía darle la razón a la funcionaria: el movimiento era apreciable, pero...

“Fue más el 2 (de febrero). Es lógico y uno lo ve”, añadió Maribel León.

También se vio otra cosa: la calle estaba dominada por el Partido Acción Ciudadana (PAC).

Una muestra fue en Barva, donde la cimarrona Gemelos Barveños hacía sonar el clásico farafarachín en la calle aledaña al parque de la comunidad, para llamar la atención hacia las elecciones.

En ese cantón herediano, en la Escuela Pedro Murillo, Daviana Chacón ejerció su primer voto. “Técnicamente”, dijo porque ya lo había hecho en la primera ronda.

1 k     Matías Fonseca  se entretiene, en la Escuela Pedro Murillo de Barva. Su abuela votaba ahí.   2 k      Tras votar, Luis Chaves, Mariana López y Ana Parajeles esperaban el carro para volver a casa.   3 k      Luis Jiménez,  en  la Escuela Abraham Lincoln de  Alajuelita. La cédula, documento indispensable.
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1 k Matías Fonseca se entretiene, en la Escuela Pedro Murillo de Barva. Su abuela votaba ahí. 2 k Tras votar, Luis Chaves, Mariana López y Ana Parajeles esperaban el carro para volver a casa. 3 k Luis Jiménez, en la Escuela Abraham Lincoln de Alajuelita. La cédula, documento indispensable.

“Voto porque es importante para el país, aunque en la primera no lo hice por ninguno de los dos que está ahora”, apuntó Chacón.

Voz. En Tejarcillos de Alajuelita, una liberacionista levantó la voz por su partido, golpeado en las encuestas, en su economía y por su candidato que dejó su aspiración a la buena de Dios (aunque no se fue y no podía irse del todo).

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Maritza Mora fue esa militante verdiblanca: se mostró segura del triunfo de Johnny Araya y puso en serias dudas la honestidad de Luis Guillermo Solís, el candidato de Acción Ciudadana.

“Yo vengo por mi Partido, vengo desde Zapote. La primera vez no voté porque me atuve”, confesó con un dejo de amargura, aunque agregó: “Esta vez somos más”.

Gerardo Brizuela también venía de Zapote; aunque él votó en la junta número 1, en la Escuela Vitalia Madrigal-República del Perú, al costado sur del parque Morazán, en el centro de San José.

Ahí la quietud era impresionante –solo 1.018 votantes en dos juntas receptoras–.

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