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Luis Guillermo Solís: ‘Es como estar peleando contra un fantasma’

Actualizado el 06 de marzo de 2014 a las 01:12 am

 

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Luis Guillermo Solís: ‘Es como estar peleando contra un fantasma’

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MARIANDREA GARCÍA

El ambiente de fiesta en la sede del Partido Acción Ciudadana (PAC) se cruzó anoche con el llamado a la cautela de Luis Guillermo Solís, que pidió tres veces atención para el mensaje en el broche pegado en su saco: “Salí a votar”.

“La campaña continúa”, sentenció con un tono decididamente tranquilo, a pesar de que al principio se le escuchaba la respiración tensa en el micrófono. No tenía la euforia aquella que exhibió en la noche del 2 de febrero tras saber que había logrado más votos que Johnny Araya, con quien se debería enfrentar el 6 de abril en la segunda ronda electoral.

Debería, porque ahora no lo enfrentará en sentido estricto. Araya tiró la toalla, pero Solís hizo ver que la elección está viva por mandato legal y por varias señales que dijo haber captado ayer en algunas figuras liberacionistas.

El candidato del PAC, que tardó cuatro horas y media en hablar después de escuchar el sorpresivo anuncio de Araya, pidió no se le considere aún “eventual presidente” ni nada que se parezca, y manifestó sentir “pavor” de un bajo apoyo electoral en las urnas el 6 de abril, de hoy en un mes.

Esto le restaría legitimidad a un eventual gobierno suyo y se sumaría a la fragmentación política en la Asamblea Legislativa, lo que derivaría en “una tragedia” para el país, según las palabras dadas antes de saludar a sus partidarios en las afueras de la sede de campaña.

Había escenario de fiesta este Miércoles de Ceniza, aunque las primeras palabras de Solís fueron para advertir: “Mientras no haya votos emitidos, no hay mandato”.

Estas son algunas de las respuestas que dio luego a preguntas de varios periodistas, siete horas después de que le llegaron rumores que creyó increíbles. “No les vi pies ni cabeza”, confesó antes de subrayar que se toma esta coyuntura con algo de malicia, “porque un político sin malicia es un mal político”. No se la cree del todo y hasta recordó el episodio del socialcristiano Rodolfo Hernández, que renunció, volvió y volvió a renunciar, en octubre.

¿Podría ser esto una estrategia de Johnny Araya?

No asumo nada. Parto de lo que él señaló, de que iba a recorrer el país, que no se iba del todo de la política y que mantenía la presencia institucional de su partido en toda la campaña. Y ha habido expresiones de miembros de la Juventud del PLN y de don Fabio Molina de que aquí no acaba nada. Si ellos se mantienen activos, yo también. La campaña sigue.

Conferencia de Luis Guillermos Solís (Roberto Acuña)

¿Cómo va a combatir el abstencionismo?

Esto me permite reiterar algo con seriedad y gravedad: el mayor enemigo para la democracia costarricense se llama abstencionismo. Con el abstencionismo se deslegitimaría al próximo Gobierno.

¿Buscará a don Johnny Araya para que le aclare este anuncio?

No, creo que los términos están claros. Él ya no es el candidato en activo. Le tomo la palabra y sé que no va a devolverse. Después de semejante compromiso ante el país entero, imaginar una vuelta en “u” y en tres semanas volverse a proclamar candidato... es una historia que tiene un precedente reciente (Rodolfo Hernández), pero no veo que ocurra en Liberación Nacional. Johnny Araya es un político serio y eso no lo veo. No necesito que él me dé explicaciones.

¿Su lucha es ahora por la legitimidad de un gobierno suyo?

La lucha mía es por preservar la democracia y garantizar que tendremos un mandato claro para evitar el continuismo y construir una patria menos pobre, menos desigual y más transparente.

¿Lo de hoy fue una buena buena noticia o una mala noticia?

Es una buena noticia, pero solo en parte. Sería completamente buena cuando gane las elecciones del 6 de abril, lo cual voy a hacer.

¿Qué opina de la propuesta de Araya por una alianza nacional?

Lo que tenemos es solo un postulado. Todos queremos una alianza nacional. En las tres campañas anteriores nuestro fundador Ottón Solís (quien escuchaba en tercera línea cruzado de brazos) insistió en una frase emblemática: primero patria que partido. Pero sobre pactos en abstracto, respondo en abstracto y eso es solo un enunciado.

¿Cambia el presupuesto financiero en esta campaña?

Se reducirá, pero no desaparecerá porque estamos en campaña; esto no se ha terminado y el partido contendor sigue vivito y coleando.

¿Teme ser un presidente deslegitimado por el abstencionismo?

Ser un presidente deslegitimado por falta de votos, no me da miedo... me da pavor. Sería lo peor para un presidente del país con la democracia más antigua de América Latina. Sería una tragedia histórica. por eso me voy a dedicar con el mayor ahínco a convencer para que salgan a votar.

¿Qué le dijo Laura Chinchilla?

Me expresó preocupación por el momento y que quiere ayudar para que la gente concurra a votar y preocupaciones en materia económica; el país requiere proyectar mucha serenidad y bajar hasta donde se pueda la incertidumbre. Estoy tomando nota de todo.

¿Las elecciones del 6 de abril serán solo un trámite?

No soy virtual presidente ni casi presidente; soy candidato presidencial. Me encanta que la gente sienta que ya soy el presidente electo, pero eso solo ocurrirá si mi pueblo lo quiere, si sale a votar.

¿Cuál fue su primera sensación con el retiro de Araya?

Diay, creí que me estaban tomando el pelo, porque veníamos en campaña intensa. Era como insólito. No había visto ninguna señal y, bueno, no hay ninguna razón para renunciar a una candidatura.

¿Y cuando vio que era cierto?

Llamé a Mercedes (esposa) para decirle que íbamos a necesitar que hoy en la noche alguien nos cuidara a Inés (hija menor). Eso y cancelar el viaje que tenía a Washington.

¿Cómo se siente ahora?

Es un poco raro, es como estar peleando contra un fantasma. El abstencionismo es un enemigo más peligroso que cualquier otro rival.

¿Adelantará formar gabinete?

Voy a pensarlo con mucha más intensidad, sí.

¿Quería usted competir con él?

¡Ah, sí! Es que viera que en esto, diay, uno en política se alimenta del proselitismo. Es como un equipo de fútbol que campeoniza porque el equipo rival se va para la casa. Es quedarse vestido y alborotado.

¿Usted habría renunciado?

No. Yo no me fui cuando pude haberme ido, cuando nadie daba una peseta por la candidatura y decía que yo era el candidato del margen de error y que yo me había quedado guindando. Yo pude haber apagado la luz e irme pa’ la casa, pero no me fui. Uno asume responsabilidades con la gente y va pa’lante.

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