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Carencias reducen la educación preescolar a simples guarderías

Actualizado el 16 de mayo de 2015 a las 12:00 am

Maestras batallan contra ausencias y escasez de recursos en sus aulas

Primeros años de la infancia son vitales para estimular el gusto por la lectura

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Carencias reducen la educación preescolar a simples guarderías

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La maestra Patricia Murillo se apoya en títeres y peluches, para contar cuentos y fomentar el gusto por la lectura, en el Jardín de Niños Juan Rafael Mora Porras. Para ella, la creatividad es la principal aliada para hacer divertido el proceso de enseñanza que antecede a primer grado. | RAFAEL MURILLO.

Los primeros pasos de los niños por Preescolar tropiezan con la falta de materiales en las aulas y el débil apoyo familiar para respaldar a las maestras en esta etapa de formación.

El “aula modelo” que describe el programa de estudio del Ministerio de Educación Pública (MEP) llena de colores, con áreas de juegos y dibujos colgados en las paredes, es el privilegio de unos pocos y una utopía para muchos educadores.

En la Gran Área Metropolitana (GAM) y en zonas rurales, hay maestras que trabajan sin crayolas, sin libros de cuentos y sin tabletas o computadoras para ilustrar sobre algún tema específico, mediante el uso de la tecnología.

Sin embargo, el esfuerzo de las docentes por educar con el mínimo de recursos, algunas veces choca con el desinterés de los padres de familia que ven en Preescolar una guardería y no envían a los niños a lecciones o incumplen con las tareas.

“Como primer nivel del sistema educativo constituye una etapa fundamental en la formación de niños y en desarrollo de habilidades de forma integral”, afirmó Guisselle Alpízar, asesora nacional de Preescolar del MEP.

Así, hace la diferencia con una guardería, concentrada en el cuido y alimentación del menor.

Cambios. Con el nuevo programa de Preescolar, que se implementó a partir de este año, el MEP pretende mejorar las habilidades de lenguaje de los niños para facilitar su paso hacia la escuela.

El plan se llevará a 2.831 centros educativos y tiene cuatro unidades que se desarrollan en forma simultánea: conocimiento de sí mismos, interacción con el medio social, comunicación y expresión oral.

“El nuevo programa fomenta el gusto por la lectura desde edades tempranas, pero para lograr su éxito se requiere de formación docente y de los materiales para poder llevar a la práctica lo que dice el papel”, manifestó Ana María Rodino, investigadora del Estado de la Educación.

Ante las limitaciones en formación docente y la falta de recursos en las aulas, la creatividad es fundamental.

“El juego, la imaginación y la creatividad son la base de esta profesión. Recibir una educación preescolar de calidad le facilita al niño la transición hacia primer grado”, dijo Catalina Araya, maestra de la Escuela Villalobos, en Lagunilla de Heredia.

En Costa Rica, la falta de educación preescolar pone en rezago a 22.500 niños, quienes tienen su primer contacto con las aulas hasta que llegan a la escuela.

Esa población representa un 16% del total de menores de cinco y seis años, quienes deberían estar en preescolar (138.000, en total), según datos del Departamento de Estadísticas del MEP.

Los cantones con mayor cantidad de niños que no estudian son San José, Alajuela y San Carlos.

En la reunión anual de la red ProLEER, que tuvo lugar en la Universidad de Harvard, Estados Unidos, en marzo pasado, los expertos en Preescolar confirmaron la importancia del uso de materiales, formación docente y apoyo familiar para este proceso educativo.

“La alfabetización no se trata de repetir palabras ligadas a una imagen, sino que el niño sea capaz de establecer relaciones, de hacerse preguntas y de proponer temas”, dijo Catherine Snow, investigadora y profesora de la Universidad de Harvard.

La exposición a la lectura a edades tempranas facilita las habilidades para leer y escribir en primer grado. Empero, junto a la presentación en el aula, se requiere seguimiento en el hogar.

“No se pretende que salgan leyendo, sino fomentar el gusto por la lectura. Para eso, usamos peluches, videos, canciones y contamos cuentos y planeamos las historias con los niños, a partir de los temas que a ellos les interesa”, dijo Patricia Murillo, maestra en el Jardín de Niños Juan Rafael Mora Porras, en San José.

Maestras y expertos coinciden en que es un error decir que el niño está muy pequeño para exponerlo a libros.

“Restar importancia a lo que el niño hace en el kínder es colocar una zancadilla en su proceso de formación. Preescolar es fundamental para el resto de ciclos lectivos”, dijo David Dickinson, profesor de la Universidad de Vanderbilt, en Estados Unidos.

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