Según el informe número 23 del Estado de la Nación Costa Rica podría fallecer ahogada en sus deudas

Por: Eduardo Vega 14 noviembre


El informe número 23 del Estado de la Nación ha sido contundente en afirmar que nuestro país está como una tortuga panza arriba: sin avanzar y en un claro peligro de fallecer ahogada en sus deudas.

La tortuguita que en otros tiempos caminó lenta, pero contenta, con paso firme en la senda de la democracia, del desarrollo social y económico, permitiéndole consolidar un fuerte caparazón que por estos le está sirviendo para muy poco.

El 23 informe del Estado de la Nación dibuja un futuro poco alentador para los costarricenses.
El 23 informe del Estado de la Nación dibuja un futuro poco alentador para los costarricenses.

Costa Rica, según lo explicó Jorge Vargas Cullell, director del programa Estado de la Nación, no avanza porque sigue gastando más de lo que le ingresa, está panza arriba porque el pueblo sigue viendo como la brecha económica cada día se hace más grande y está en peligro porque realmente puede sufrir un paro fiscal si no logra frenar el gasto público tan enorme.

1.575.00 hogares costarricenses sufren alguna forma de pobreza.

Ni siquiera los números positivos le ayudan a la tortuga porque cuando se ven números azules en sectores productivos que crecen, son sectores que no generan muchos bretes y esto entonces no afecta a los que menos tienen porque siguen sin brete a pesar de que a otros les va pura vida.

Además, según el informe, no se está generando mucho brete y por eso cada día hay más trabajo informal lo que significa más gente mal pagada, sin garantías sociales, sin seguro, sin aguinaldo y sin cotizar para una pensión complementaria.

"Los que pasa de 50 años no valemos nada"

Sobre ese tema conversamos con don Francisco González Rojas, quien cuida carros y tiene 57 años. Él está convencido que el país no tiene brete para él, primero por la edad y segundo porque en los bretecitos con orden patronal que le han ofrecido, le pagan mucho menos de lo que gana en la calle.

Don Francisco González, a sus 57 años, cuida carros en Pavas y donde lo llamen a bretear porque asegura que las empresas, por su edad, ya no lo vuelven a ver. Foto Eduardo Vega Arguijo.
Don Francisco González, a sus 57 años, cuida carros en Pavas y donde lo llamen a bretear porque asegura que las empresas, por su edad, ya no lo vuelven a ver. Foto Eduardo Vega Arguijo.

“Yo puedo confirmar que sí es cierto que este país está patas pa’ arriba. Cuando uno a cierta edad se queda sin trabajo, ya nadie le da, los que pasamos de 50 años no valemos nada. Yo por dicha la pulseo bonito en lo que sea, sobre todo cuidando carros, si no fuese tan pulseador me habría muerto de hambre hace mucho tiempo porque a las empresas los viejillos no les importamos”, aseguró este vecino de Poás de Aserrí.

3 millones de hogares redujeron su pobreza por las ayudas de Estado.

Pero no es que se la tira superrico, todo lo contrario, el bretecito de cuidador de carros es solo cuando lo llaman, hay días que no hace ni un cinco.

“El problema es que esos días que no trabajo también me da hambre y entonces, ahí es donde se complica todo. Este país parece que no tiene arreglo, sobre todo por nuestros políticos, que prefieren pasar peleando que arreglando”, dijo.

El Informe también confirma que la tortuga también está volcada en la política porque la gente cree cada día menos en los políticos, se mete cada día menos en actividades partidarias y cada día tiene más dudas sobre por quién votar. El abstencionismo sigue siendo el gran ganador para las elecciones del 2018.